Etnobotánica

10 Ene 2020

Proserpina o la simbología botánica en la obra de Dante Rossetti

Dante Rossetti

Para comprender las obras del prerrafaelita Dante Rossetti es necesario conocer el significado de las plantas que aparecen o se mencionan en ellas. Esto es lo que sucede con los sonetos y cuadros dedicados a Proserpina, la Perséfone griega, diosa clásica del mundo de los muertos. Trabajos todos ellos en los que el artista dejó constancia en clave vegetal de los pormenores de su compleja relación con Jane Morris.

Británico de origen italiano, el poeta y pintor Dante Gabriel Rossetti (1828-1882) fue el líder de la Hermandad Prerrafaelita. Un movimiento artístico que se caracterizó, entre otras cosas, por usar el elemento botánico para representar conceptos de manera intuitiva.

Dante Rossetti

A la izquierda, autorretrato de Rossetti datado en 1847. / WikiArt. A la derecha, Rossetti según un retrato pintado por George Frederick Watts (c. 1871). / WikiArt

Famoso en su juventud por su atractivo, Rossetti fue un hombre apasionado que sedujo a muchas de sus modelos. Empezando por la desgraciada Elizabeth Siddal, delicada belleza de cabellos rojizos con la que terminaría casándose. Y terminando por Jane Burden, la mujer de su colega William Morris. Beata Beatrix Dante Rossetti

A la izquierda, Elizabeth Siddal (“Lizzie” para los amigos) retratada en 1854 por su marido. / WikiArt. De salud frágil y tendencias depresivas, Elizabeth fallecería en 1862 por sobredosis (al parecer, intencionada) de láudano. Sintiéndose culpable por la muerte de su esposa, y poco tiempo después de perderla, Rossetti comenzó a pintar la inquietante Beata Beatrix (1880), (arriba, a la derecha), su obra maestra. Un cuadro con el que inmortalizaría a Lizzie y en el que representó una flor blanca de adormidera (Papaver somniferum L., Papaveraceae) para simbolizar el preparado con el que esta se suicidó. / WikiArt

Adormidera

En la imagen, Papaver somniferum (var. blanca). / Philmarin – Wikimedia

Al parecer, fue la infelicidad conyugal la que llevó a Jane a convertirse en amante de Rossetti, con quien mantendría una relación que, iniciada en 1869, duraría varias décadas. Durante este tiempo, la señora de Morris no solo ayudaría al artista a sobrellevar la grave depresión que le torturó desde la muerte de su esposa hasta el final de sus días. También, pasó a ser su musa y modelo favorita, posando para muchos de sus cuadros. Entre ellos, para Proserpina.

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En la imagen de la izquierda aparece Jane Morris (Rossetti, 1869-1870). / WikiArt. A la derecha, retrato del arquitecto, diseñador y escritor William Morris (Frederick Hollyer, c. 1887). / Wikimedia Commons

El mito de proserpina y el nacimiento de las estaciones

Llamada Perséfone por los griegos, Proserpina es la protagonista del mito clásico que explica el nacimiento de las estaciones. Según este, cuando se hallaba recogiendo flores en las praderas de Enna, en Sicilia, la diosa fue raptada por Plutón, dios del inframundo y de los muertos, quien se la llevó a su reino para casarse con ella. Cautiva y añorando su vida sobre la tierra, Proserpina comió cuando estaba en el Hades unos pocos granos de una granada, desconociendo que quien probaba los alimentos del inframundo quedaba para siempre encadenado a él. Sin embargo, y gracias a la intervención de Júpiter, Plutón permitió que a partir de entonces su reciente esposa pasara parte del año en el mundo de los vivos, junto a Ceres, su madre y diosa del cereal y de la agricultura. La cual, feliz por volver a ver a su hija, hace que las plantas florezcan y fructifiquen.

Perteneciente a la familia de las litráceas, el granado (Punica granatum L.) es un arbusto o arbolito, con numerosas ramas normalmente espinosas y hojas caducas, brillantes por el haz y algo duras. Sus llamativas flores son rojas. Cultivado desde la antigüedad con fines ornamentales, alimentarios y medicinales, el granado es originario de Asia occidental, extendiéndose desde Turquía hasta Afganistán; y fue introducida en la cuenta del mediterráneo por los cartagineses. / DOP Granada Mollar de Elche – Wikimedia

El nombre científico de esta planta, que deriva de las palabras latinas punicus, -a, -um = cartaginés, púnic y granatus, -a, -um = magraner, abundante en granos o semillas, es en alusión a los granos que forman su fruto. / Adrian Cerón – Wikimedia

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Además de madre de Proserpina, Ceres (Deméter para los griegos) era la diosa romana de los cultivos y los cereales. Plantas de la familia de las poáceas que se siembran por su fruto (grano) y cuyo nombre deriva del de esta divinidad. En la imagen, Ceres (Osmar Schindler, 1900-1903). / Wikimedia Commons

Las proserpinas de Rossetti

Gran conocedor de la mitología grecolatina, Rossetti tomó la historia de Proserpina como base para su cuadro homónimo. Una obra que el mismo Rossetti describió en el texto fechado en 1878 que, recogido por Sharp en su estudio de 1882, traducimos a continuación:

“La figura representa a Proserpina como emperatriz del Hades . . . La diosa se halla en un sombrío corredor de su palacio, con el fruto fatal en su mano. En la pared que está detrás de ella se refleja la luz procedente de alguna entrada que, súbitamente abierta, comunica por un momento el inframundo con el mundo superior. Inmersa en sus pensamientos, Proserpina echa un vistazo furtivo a la misma. El quemador de incienso que aparece [en la esquina inferior izquierda del cuadro] es un atributo divino. La rama de hiedra del fondo [un añadido decorativo al soneto escrito en la cartela] puede ser tomada como un símbolo del recuerdo perdurable”.

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Arriba, a la izquierda, ilustración del granado y sus frutos en el Gottorfer Codex (Hans-Simon Holtzbecker, 1649-1659). / Wikimedia. A la derecha, ilustración de la hiedra en  Flora Londinensis (William Curtis, 1777). / BHL 

hiedra Freepik

Propias de lugares sombríos y muchas veces cultivadas, las hiedras (Hedera spp., del latín clásico edera, -ae = la hiedra, palabra que viene del indogermánico ghed- = coger, agarrar) son plantas trepadoras de la familia de las araliáceas, que pueden encontrarse en Europa, Asia y norte de África. Presentan hojas perennes, brillantes y más bien duras. De ellas, las que brotan de las ramas con flores (estas son verdes) pueden ser desde ovaladas hasta redondeadas; las otras tienen forma palmeada. El fruto de las hiedras tiene el tamaño aproximado de un guisante, es carnoso, negro cuando madura y, como el resto de la planta, tóxico. / Alexphoto – Freepik

Rossetti Pia de Tolomei

Jane Morris también es la modelo de La Pia de’ Tolomei pintado por Rossetti entre 1868 y 1880. / Spencer Museum of Art, University of Kansas – Wikimedia

Compuesto en italiano, el soneto al que alude Rossetti, del cual también es autor, se titula Proserpina y su primera versión, que data de 1872, es la siguiente:

Lungi la luce che in su questo muro

Mi giunge appena, un breve istante scorta

Del mio palazzo alla lontana porta.

Lungi quei fiori d’Enna, o lido oscuro,

Dal frutto tuo fatal per cui snaturo.

Lungi quel cielo dal tartareo manto

Che qui mi cuopre: e lungi ahi lungi ahi quanto

Le notti che saran dai dì che furo!.

 

Lungi da me mi sento; e ognor sognando

Cerco e ricerco, e resto ascoltatrice;

E qualche cuore a qualche anima dice,

(Di cui mi giunge il suon di quando in quando,

Continuamente insieme sospirando)—

“Oime per te, Proserpina infelice!”.

 Rossetti (1970)

Algún tiempo después de escribir el poema citado, Rossetti compondría otro doliente soneto con el mismo título y tema, pero en inglés:

Afar away the light that brings cold cheer

Unto this wall, – one instant and no more

Admitted at my distant palacedoor.

Afar the flowers of Enna from this drear

Dire fruit, which, tasted once, must thrall me here.

Afar those skies from this Tartarean grey

That chills me: and afar, how far away,

The nights that shall be from the days that were.

 

Afar from mine own self I seem, and wing

Strange ways in thought, and listen for a sign:

And still some heart unto some soul doth pine,

(Whose sounds mine inner sense in fain to bring,

Continually together murmuring,) –

“Woe’s me for thee, unhappy Proserpine!”.

Marillier (1899)

Desde lejos, la luz trae un frío

hechizo

hasta este muro; llega durante

un instante,

y no más, a la puerta de mi

lejano palacio.

Lejos de este fruto quedan las

flores de Hena,

de este funesto fruto, que una

vez probado, aquí debe subyugarme.

Qué lejos están aquellos cielos

de este sombrío Tártaro

que me deja helada; y lejos, qué

lejos,

las noches que podrían ser de

los días que fueron.

 

Qué lejos me veo de mi aspecto

de entonces, y abrigo

extrañas formas de pensamiento,

y espero un signo,

y todavía un corazón espera por

un alma,

mi propio sentir se complace al

traer aquellos sonidos

que murmuran continuamente:

¡lo siento por ti, desgraciada

Proserpina!

García (2008)

Hasta ocho versiones de Proserpina

Aunque pocas de ellas están completas, existen al menos ocho versiones al óleo de Proserpina. Algo que nos permite hacernos una idea del interés de Rossetti por esta composición pictórica, que tenía una gran importancia emocional para él. Y es que, el pintor codificó en ella los detalles de la complicada relación triangular en la que estaba implicado. De hecho, la razón de utilizar a Jane como modelo para la diosa del inframundo se debió a que la identificaba con esta pues, al igual que Proserpina, fue una esposa infeliz condenada a una existencia oscura junto a un marido al que no amaba. De ahí, la expresión triste de la divinidad y el hecho de que muestre una granada abierta. Símbolo botánico que, en este contexto, hace referencia al cautiverio al que la condenó un matrimonio infeliz que la forzaba a permanecer en un mundo oscuro, del que solo podía escapar durante los cortos períodos de libertad en los que vivía con su amante.

Bibliografia

Curtis, W. (1777). Flora Londinensis. Vol. 1. Printed for and sold by the autor. London.

 

García, C. (2008). De Circe a Psyque: mujer y mitología en los pintores prerrafaelitas. Materiales de Apoyo a la Acción Educativa. Centro del Profesorado y de Recursos de Gijón, Consejería de Educación y Ciencia. Gobierno del Principado de Asturias.

 

Marillier, H.C. (1899). Dante Gabriel Rossetti: an illustrated memorial of his art and life. George Bell & Sons. London.

 

Rossetti, W.M. (1970). Dante Gabriel Rossetti: his family-letters with a memoir. Vol. II. AMS Press. New York.

 

Sharp, W. (1882). Dante Gabriel Rossetti: a record and study. MacMillan & Co. London.

 

Otra bibliografía consultada

 

Álvarez, B.T. (2013). “Beata Beatrix”: un fascinante ejemplo de simbolismo floral en el arte. UAM Gazette.

 

Doughty, O. (1949). A victorian romantic: Dante Gabriel Rossetti. Frederick Muller Ltd. London.

 

López, G. (2002) Guía de los árboles y arbustos de la Península Ibérica y Baleares: especies silvestres y las cultivadas más comunes. Mundi-Prensa. Madrid.

 

Marecki, M. (2004). Proserpine and Jane Morris: women trapped in unhappy relationships. The Victorian Web.

 

Nahum, P. & S. Burgess (2006). Proserpine. The Victorian Web.

 

Ringel, M. (2004). Longing and connection in D.G. Rossetti’s “Proserpine”. The Victorian Web.

 

Zurriaga, F. (2008). El granado: la tradición perdida. Mètode, 59.

 

Artículos de Espores

 

Climent, D. (2012). Perséfone, del narciso a la granada. Revista Espores, la veu del Botànic.

 

Redacción de Espores (2013). Los dioses de la agricultura: mitos y leyendas. Revista Espores, la veu del Botànic.

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Doctora en Ciencias Biológicas por la UAM (Universidad Autónoma de Madrid), especialista en etnobotánica.
Investigadora y divulgadora científica a cargo de De plantas, cultura e interdisciplinaridad. Etnobotánica +. Le encanta visitar museos y exposiciones, y coleccionar ropa y adornos característicos de indumentarias tradicionales.
extern Colaborador Externo
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