Entrevistas

1 May 2022

Botánico del mes: Jaume X. Soler

Imagen: Ángel García

Nuestro territorio, su paisaje y sus plantas sedujeron desde muy pequeño al botánico Jaime X. Soler, natural de la magnífica Marina Alta. Pasión que se convirtió en vocación y que trabaja desde campos tan diversos como la agricultura, la gestión forestal, la restauración ambiental, la conservación, la cartografía o la divulgación científica. Una trayectoria muy polifacética en la que destaca su experiencia en investigación y producción en torno a la viticultura, que le permite dedicarse a aquello que más le gusta, la florística, la taxonomía y poner al servicio de los ciudadanos sus conocimientos botánicos.

¿Qué te atrajo de la Botánica?

Me recuerdo, desde muy pequeño, siempre interesado en conocer mi entorno, imagino que era la curiosidad que todos tenemos de niños. Pero, muy cierto, que las jornadas de cacería con mi padre y sus amigos, para mí serían la posibilidad de ir descubriendo el mundo de la naturaleza y, más en concreto, el universo de las plantas. Yo no tendría ni diez años y había un amigo de mi padre, conocido como Juan “Platero”, que conocía muchas plantas. Así, cada día, desde que recuerdo, iba contándome: “esta planta para el riñón, esta otra para la pancha”. Esta experiencia con mi padre para mi significó contacto con la naturaleza, abrir mi curiosidad a conocer y, además, aprender de plantas. Imagino que en esos días se iniciaría mi vocación por la Botánica.

Con mi hijo en Andorra (2008). Imagen: Magda Signes.

Además, podríamos añadir un regalo que me hicieron a los 13 años de una guía de plantas de Félix Muñoz-Garmendia, que diez años después tuve la suerte de conocer en mi primera visita al Real Jardín Botánico de Madrid por el año 1992. De hecho, ya en 1° de BUP, con 14 años, recuerdo que me preguntaron “¿tú que quieres ser?” y yo dije que botánico.

Desde entonces, mi vida ha estado siempre relacionada con conocer las plantas de mi entorno, poder entender por qué unas especies crecen y otras no, cómo se ha configurado el paisaje que miramos y cómo podemos hacer útiles estos conocimientos para la sociedad en la que nos desarrollamos. Yo no puedo entender, hoy en día, cómo se puede obviar una parte del saber tan importante como son las plantas y su diversidad, cuando estamos rodeados de ellas, en jardines, cultivos, montañas. Hasta hace pocos años, todo el mundo conocía una cantidad básica de plantas, era necesario para muchas actividades cotidianas. No así ahora. Para acabar, debo decir que una cosa importante, que de más mayor hizo que todavía me gustara más si cabe la Botánica, fue descubrir la gran diversidad de plantas que crecen en la península Ibérica, tanto de las autóctonas, como las cultivadas y, más recientemente, las de jardinería.

¿Nos podrías resumir tu trayectoria profesional?

Después de una juventud un poco cargada de problemas familiares, que definieron mi carácter, pude licenciarme en Ciencias Biológicas, especialidad Botánica, por la Universitat de València, en 1996. Recuerdo que solo éramos 11 personas en la disciplina, síntoma de cierta “decadencia” de este tipo de estudios que ya se veía venir. Pero a veces las cosas tienen una doble lectura, tuve la suerte de hacer el último curso de doctorado exclusivamente de Botánica que se impartió en España.

Viaje fin de carrera de Ciencias Biológicas . En la Laguna de Urbión con compañeros y Gonzalo Mateo (1992).

En el año 2000 completé los cursos del programa de doctorado de botánica del departamento de “Productos naturales, biología vegetal y edafología” de la Facultad de Farmacia de la Universitat de Barcelona, aunque estoy pendiente de la lectura de la tesis. Considero que fui afortunado porque soy un Botánico florístico “antiguo”, a mucha honra, que puede entender buena parte de la biosistemática actual. He trabajado en diferentes campos de investigación botánica y agrícola en los que he publicado 32 artículos científicos, destacando, por su relevancia para mí, la descripción de tres plantas nuevas para la ciencia: Limonium ejulabilis, Roselló, Mus & Soler, Limonium interjectum Soler & Roselló, Ophrys x castroviejoi Serra & J.X. Soler.

Holotypus de Limonium interjectum. Imagen: Herbario del Jardí Botànic d ela Universitat de València.

En el año 2005 creé mi propia iniciativa empresarial (Servicios Agroambientales Marina Alta S.L.). Un proyecto que se dedica a la gestión medioambiental y agraria, realizando todo tipo de trabajos relacionados con el territorio, en los campos de la agricultura, el estudio natural, la gestión forestal y la divulgación científica. En 2011 me hice empresario de más de una empresa (cosa de la burocracia) y fundé una segunda empresa (Botanica Mediterranea S.L.) que, además de actividades de investigación y trabajos en el mundo de las plantas, también se dedica a la publicación de libros de divulgación científica. En este sentido, y casi siempre (4 a día de hoy) con mi compañero y amigo Lluís Serra, he publicado 6 libros (El paisatge vegetal de Teulada; Guía botànica del Parc Natural del Montgó; Plantas de Interés de Teulada. Una herramienta para la ordenación del territorio; Flora del Parc Natural de la Font Roja; Patrimoni vegetal a Xàbia; Manual d’identificació dels hàbitats protegits a la Comunitat Valenciana) y he colaborado en al menos otros diez.

Publicación ‘Plantas de Interés de Teulada. Una herramienta para la ordenación del territorio’ de Jaume X. Soler, Lluís Serra, Antonio Hurtado y Marisa Bertomeu.

Finalmente querría destacar que en los últimos años (2009-2019), en periodos intermitentes, he trabajado en cartografía de hábitats de la Comunitat Valenciana para la Generalitat Valenciana, de la mano de mi amigo y gran conocedor del territorio valenciano Carles Fabregat.

¿En qué consiste tu trabajo

Mi trabajo principal es diverso, tengo dos empresas dedicadas por completo a casi todo aquello que se puede hacer en plantas, agricultura, gestión forestal, restauraciones ambientales, divulgación científica, conservación, estudios científicos, etc. La actividad que me ocupa más tiempo estos últimos años es la viticultura; para obtener vinos de calidad, investigamos, asesoramos y hacemos trabajos para diferentes bodegas y proyectos en la Marina Alta, para hacer unos vinos adaptados a nuestras condiciones naturales. Soy del pensamiento que la viticultura es muy interesante para un botánico “no funcionario”. Por muchas hectáreas que trabajas el trabajo siempre se concentra en 6-8 meses. A más tierras más trabajadores, pero los meses los mismos, entonces te quedan mínimo cuatro meses para hacer botánica a dedicación exclusiva.

Primera producción de uva después de la clonación de la mutación “Moscatell rosa” (2017). Imagen: Joan Soler

En este tiempo libre, los últimos años, he tenido la suerte de poder elegir los trabajos botánicos que me apetecían, sobre todo de divulgación científica de todo tipo y, muy a menudo, con mi compañero y amigo Lluís Serra. He hecho algunas actuaciones forestales de restauración y mantenimiento de hábitats que han significado mucho para mí y quiero pensar que también para la sociedad. Pero cada vez hago más florística y taxonomía por gusto, estudio muchos grupos de plantas de la península Ibérica por placer, sin ninguna finalidad ni de proyectos ni de currículum, y, de vez en cuando, voy publicando algo.

De izquierda a derecha. Lluís Serra, Santiago Castroviejo y Jaume X. Soler. Visita a Alcoy (2009).  
Oprhys x castroviejoi en el centro, entre sus parientes O. speculum y O. scolopax. Imagen: Jaume X. Soler

Hay que decir, que estos trabajos botánicos que estoy haciendo, son los mejores momentos de relajación y de tranquilidad que tengo, y os puedo decir que merecen la pena. Los frutos son evidentes cuando se trabaja sin la presión de obtener unos resultados inmediatos y necesarios.

¿Estás orgulloso de haber participado especialmente en algún proyecto?

En estos años he participado en al menos 70 trabajos y proyectos de todo tipo. Para mí es muy difícil decir cúal es el que más me ha gustado, el que más impacto ha tenido para la sociedad o qué ha marcado mi futuro. Destacaré algún trabajo y algunas de las personas que participaron: Cartografía de hábitats de la Comunitat Valenciana con Carles Fabregat, Joan Casabó y Javier Fabado; Recuperación del espacio público de Les Bassetes (Benissa, Alicante); Prospección y Recolección de plantas silvestre cultivadas de cereales y leguminosas para el Centro Nacional de Recursos Fitogenéticos del INIA con Lucia de La Rosa y Alberto; Bodega experimental “Les freses” con Mara Bañó; Restauración ambiental después del incendio del Montgó de 2014 con Ignasi Astor; Estudio de las variedades minoritarias de viña en el territorio valenciano con Carmina Gisbert, Carles Giménez y Julio García.

Recuperación del espacio público de Les Bassetes. Costa de Benisa (2010) . Imagen: Jaume X. Soler
Plantación de viña en la Bodega de “Les Freses”, en Jesús Pobre . Imagen: Jaume X. Soler

¿Qué impacto o repercusión consideras que tienen resultados como este? ¿Y para la sociedad en general?

Muchas cosas de las que he hecho o he participado tienen repercusión, al menos así ha sido reconocido la mayoría de las veces, de hecho, tengo incluso algunos premios y menciones. He llevado a cabo cosas que perduran en el tiempo: plantaciones de viña para hacer vinos reconocidos, restauraciones ambientales que son utilizadas, trabajos que están en internet y son empleados, libros que se han vendido, publicaciones que son citadas… pero siempre me queda el regusto de que las cosas que perduran hoy en día no tienen el impacto que tendrían que tener. Se vive tan deprisa que solo se busca cumplir con el trabajo a corto plazo y esto en el mundo de las plantas no es así. Los resultados de las cosas bien hechas solo se ve al cabo de unos años, las plantas tienen que crecer, y las publicaciones y las investigaciones tienen que ser revisadas y cribadas por la ciencia.

Grabación de un programa de Medi Ambient de Canal 9 (2009).

En resumen, en el mundo de la empresa, con el que me relaciono, la inmediatez es aquello que prima; la plantación hecha, el jardín acabado, la restauración ambiental entregada dentro de plazo, el libro o la publicación para cumplir el proyecto asignado, y los próximos años ya veremos si se hizo bien. Creo que no es una buena dinámica esta y menos para las plantas, las actuaciones y las investigaciones son para perdurar no solo para cubrir el expediente.

Com penses que ha canviat el teu treball amb els anys?

En aquesta pregunta he de dir que per a mi, i segurament per a molts botànics de províncies que dic jo, el canvi ha sigut immens. Tinc a ma casa aproximadament uns 4000 llibres i documents del món dels vegetals. La gent més jove es preguntarà “per què tants?, doncs per la senzilla raó que, abans, per a poder conéixer les plantes calia tenir molt llibres de tot tipus ( claus de determinació, guies fotogràfiques, flores, etc.) o viure al costat de la Biblioteca del Jardí Botànic de Madrid. Ara, amb un mòbil o un ordinador, i una bona connexió a internet tens tota la informació al teu abast, a més, pots traduir tots els textos, pots consultar i, fins i tot, mesurar material d’herbari a milers de quilòmetres.

Senzillament inimaginable per a mi, que fa només 20 anys agafava el tren per a anar a Madrid o Barcelona tot un manoll de nervis, i ple de curiositats i expectatives que mai podia complir satisfactòriament, sempre faltava temps. I, a més, cal dir que en els últims cinc anys per als botànics la millora ha sigut encara més important. Crec que he tingut molta sort de poder viure aquesta època, a veure si es pot mantenir en el temps.  

Quina és la part més desagradable del teu treball i la més gratificant?

Algunes coses ja les he mencionat en les preguntes anteriors. Tal volta, una circumstància, per a mi molt desagradable, que he pogut descobrir en els últims anys, és la falta de criteri per part de les persones i institucions contractants. Cada vegada hi ha menys empresaris, tècnics i gestors públics amb l’experiència suficient en el món vegetal per saber que volen, i per valorar la feina ben feta i amb futur.

El fet de tindre bons enginyers agrícoles, naturalistes, investigadors de les ciències naturals i gestors medioambientals és cada vegada més difícil. La dedicació continua, l’observació permanent i l’acumulació d’experiència que cal per a ser un d’aquests professionals no està reconeguda avui dia. En el món urbà i tecnològic actual ho tenen molt difícil. Com a contrapunt, és molt gratificant veure que les coses que fas poden tenir més transcendència i poder ser vistes o llegides per més persones gràcies a internet. Cal ser optimista.

Quina relació tens amb el Jardí Botànic UV?

Considere que el Botànic és ma casa científica, fa ja molt de temps que hi vaig. Des d’aquells anys enrere dels meus inicis, en l’edifici antic i parlant amb l’actual director Jaume Güemes com determinar una planta subsahariana que havia trobat en Teulada, a l’època actual de noves instal·lacions, en laboratoris, biblioteca, herbari i dotacions humanes han passat per a mi moltes coses. Col·labore en moltes persones, amb Eva Pastor i Eli Caballer en la divulgació botànica, excursions del botànic i cursets, entre altres coses; amb Xuso Riera i Javier Fabado en aportació de material d’herbari de la flora valenciana; i dintre del jardí “viu” col·labore en els treballs de manteniment de la col·lecció de vinyes minoritàries de la Comunitat Valenciana.

Quin paper té la divulgació?

Per a mi la divulgació científica és molt important, pense que cal transmetre a la societat tot tipus d’aprenentatges que hages pogut adquirir en els teus anys d’experiència. Crec que és un retorn just cap als teus conciutadans, i que, en certa manera, aquests veïns teus són els que han posat els mitjans (infraestructures, universitats, etc.) perquè puguem adquirir coneixements. Jo no entenc la meua feina sense documentar-la, perquè puga ser útil per a generacions futures.

Fent divulgació botànica en una ruta guiada per la Granadella de Xàbia (2011)  Imatge: Ximo Bolufer

Un percentatge alt del meu temps és fotografiar, escriure, investigar i contrastar la meua feina diària, que en general és per a llarg i crec que eixa actuació només podrà ser entesa i valorar-se al cap d’uns anys. Per això, sempre que puc i en companyia de molts amics com Lluís Serra, Antonio Hurtado, Carles Fabregat, Enric Martínez, Toni Santonja, Tonet Pérez, Carmina Gisbert i un llarg etcètera intente transmetre via llibres, articles divulgatius en tota classe de revistes, en fundacions, en associacions, en rutes guiades, en conferències… els coneixements adquirits i les meues pròpies experiències professionals.

En tots aquests anys com a botànic, quina és la situació més curiosa o divertida, que es puga contar, en la qual t’has trobat?

El viatge a Madrid per recollir els llibres personals de Félix Muñoz Garmendia, segurament la biblioteca particular més important d’història de la ciència i la botànica espanyola. L’any 2015, en un dia que no oblidaré mai, vaig carregar una furgoneta plena de llibres (més de 1.000) i documents (caixes i caixes). Després d’hores de selecció i càrrega a les vuit de la nit vaig sortir del Real Jardín Botánico de Madrid, quan la fatiga ja m’apretava. Era quasi la una de la matinada quan un control de la Guardia Civil, tots amb metralletes, em van parar i preguntaren que portava a la furgoneta. Jo vaig contestar que una biblioteca i davant la meua resposta la seua estranyesa. Al final, tot revisat sense novetat i em van agrair que no deixara perdre una part de la història botànica del nostre país.

Et consideres deixeble d’algun botànic o botànica en particular?

Gonzalo Mateo i Isabel Mateu, professors meus en la llicenciatura, definiren la meua carrera com a botànic. Posteriorment Carlos Aedo, Ginés Lopez i Félix Muñoz Garmendia del Real Jardín Botánico de Madrid m’ajudaren molt en els meus inicis, i l’amistat ha perdurat al llarg dels anys.

En un acte al Jardí Botànic de la Universitat de València amb Isabel Mateu i Gonzalo Mateo (2012). Imatge: Jaume X. Soler

I com no, destacar a Pep Toni Roselló i Carles Benedi, que m’ensenyaren a entendre disciplines tan importants com la Biosistemàtica i la Nomenclatura.

Quina època de la Botànica t’hauria agradat viure i per què?

Finals del segle XVIII i principis del segle XIX. Va ser l’època daurada de la Botànica, hi havia molt de reconeixement pels estudis de la diversitat. Encara que, com he dit abans, aquests últims anys i malgrat la poca repercussió social que tenen els estudis florístics, la possibilitat de consulta i de compartir informació a nivell mundial crec que va a marcar un abans i un després en els coneixements botànics.

I a quin botànic o botànica t’hauria agradat conéixer en persona?

A Pierre Edmon Boissier (1810-1875), botànic, matemàtic i explorador natural de Ginebra. Poder compartir viatges per la península Ibèrica i la conca Mediterrània m’haguera agradat molt. I dels espanyols, per descomptat, a Carlos Pau, i és que herboritzar al seu costat haguera segut una experiència inoblidable.

Què salvaries del teu despatx en cas d’incendi?

Com he dit abans, tinc molts llibres, documents, diapositives i, sobretot, un herbari personal de més de 15.000 plecs, ho passaria molt mal si es fera malbé tota aquesta feina d’anys. Però per sort, ara, en un xicotet disc cap tota una vida, així que salvaria sens dubte els discs durs.

Consultant el seu herbari personal. Imatge: Ángel García

A més, puc dir que durant molts anys he dedicat temps al meu herbari i he tingut la cura d’enviar molts plecs (més de 6.000) als herbaris institucionals més importants: Madrid, Barcelona, València, fins i tot hi ha plecs en Washington i Ginebra.

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