Una mirada ecosistémica para la Torre del Pirata

Vista àrea de la Torre del Pirata, la Canyada de Trilles, sector 31-32. Imatge: Natura Godella

La Cañada de Trilles en Godella, popularmente conocida como la Torre Del Pirata, es un paraje de gran valor ambiental por su característico paisaje mediterráneo, su flora y fauna, y lugar habitual de disfrute y conexión con la naturaleza de los habitantes de Godella. Una pieza clave más en el cinturón verde que rodea a la ciudad de Valencia, que se encuentra ahora en el punto de mira ante una posible urbanización del enclave, que ha despertado numerosas movilizaciones y proyectos para poner en valor su valor ecológico.

Según Eugenio Graz, en su libro ‘La Cosecha de agua y tierra’, la sostenibilidad significa vivir dentro de la capacidad regenerativa de la biosfera, es decir, encontrar el equilibrio entre el consumo humano de recursos naturales y la recuperación por parte de la naturaleza. Y es que la humanidad depende del capital natural del planeta, que provee todos los recursos naturales y servicios ecológicos necesarios para la vida. 

‘Natura Godella’ un proyecto de sensibilización y educación sobre los entornos de Godella, su hábitat mediterráneo, fauna, flora, historia y cultura.

En Valencia, tenemos la suerte de poder contar con un entorno natural singular, con su mar, su huerta, sus montes y bosques mediterráneos, y ahora, más que nunca, es nuestra responsabilidad conservarla y restaurarla para poder vivir en ese equilibrio tan necesario para nuestra supervivencia. En este sentido, la conservación de un enclave verde cercano a la capital, la Torre del Pirata, ha despertado de nuevo la consciencia ecologista en la ciudadanía local que reclama la declaración del espacio como paraje natural.

El corazón verde de Godella

La zona de la Torre del Pirata, oficialmente Cañada de Trilles, se sitúa en l’Horta Nord, en el municipio de Godella, y es un lugar de encuentro para muchos vecinos de los municipios de alrededor donde aún pueden respirar aire fresco, pasear y disfrutar de los beneficios de estar en contacto con la naturaleza. En esta área de bosque mediterráneo abunda el pino carrasco, el piñonero, el algarrobo y otras especies cultivadas como el olivo y el almendro, entre numerosos arbustos, plantas aromáticas o materias naturales como el esparto, que transporta a la esencia y tradición artesana de Valencia. También es rica en combustibles renovables que se pueden obtener a partir de la madera de pino, cáscara de almendra o hueso de aceituna; y compuestos farmacológicos o medicinales con usos variados, como bien explica Alfredo Marín, farmacéutico y botánico, autor del libro de la biodiversidad de la Torre Pirata que se publicó en Noviembre de 2021.

Este monte proporciona hábitat para la vida silvestre local, preservando la biodiversidad del entorno y ofreciendo servicios de regulación, ya que la masa arbórea actúa como sumidero de carbono regulando el clima y disminuyendo la contaminación del aire. Algo imprescindible para la adaptación y resiliencia del municipio y los de su alrededor, ante un clima cada vez más severo, con sequías prolongadas y lluvias muy intensas.

El entorno también cuenta con elementos patrimoniales, como es la propia Torre del Pirata. Una torre vigía considerada hoy como Bien de Interés Cultural (BIC) o las casas del barrio concheta, donde aún se pueden encontrar aljibes árabes y construcciones hechas por los mismos picapedreres que trabajaban en las canteras, de donde se sacó la piedra para construir la lonja y otros monumentos emblemáticos de Valencia. Una Godella que retrata la conexión con su naturaleza y sus tradiciones, conservando así la memoria histórica del paisaje.

Sin embargo, estos beneficios naturales y culturales parecen no ser suficiente para proteger y restaurar los montes por el interés común y con el objetivo de garantizar la salud de esta y las generaciones futuras. Este y muchos otros espacios naturales de la zona son infraestructura verde, ya que incluyen de forma natural una red de prácticas de gestión de aguas pluviales, como cubiertas verdes, árboles y pavimento permeable, que puede capturar e infiltrar la lluvia donde cae, reduciendo así la escorrentía, mejorando la salud de las vías fluviales y regulando el ciclo del agua. Es, por tanto, una aliada esencial para evitar la erosión del suelo y para controlar las inundaciones, pero desafortunadamente la realidad es que, a pesar de la emergencia climática que vivimos, nuestros montes siguen expuestos y desprotegidos al urbanismo depredador, que ya en las últimas décadas nos llevó al límite y ha demostrado ser insostenible, destruyendo a su paso miles y miles de hectáreas de costa y bosque mediterráneo en la Comunidad Valenciana.

Poner en valor el patrimonio natural

En el caso de Godella, los agentes urbanizadores de esta zona con el apoyo del Ayuntamiento siguen adelante con un plan urbanístico de 1990 con la misión de destruir los 150.000 m2 de zona verde para construir 447 viviendas. Es por ello, que, ante la posible pérdida irreversible de este bosque mediterráneo, más de un 20% del electorado del municipio ya ha manifestado su rechazo a este plan ya que no ha sido adecuado a la legislación urbanística vigente. La población exige proteger la Torre del Pirata y el entorno de la muntanyeta de Godella y plantear que se convierta en un bosque periurbano, una gran infraestructura verde para la ciudad y, junto con otros parajes similares en los municipios vecinos, configurar un corredor agroforestal entre el Túria y el Carraixet a modo de cinturón verde del área metropolitana de Valencia. 

Estrategia territorial. Corredor agroforestal entre el Turia y el Carraixet. Imagen: Pepe Vicen Balaguer, Universitat Politècnica de València (Salvem Godella)

Este descontento ha desencadenado una movilización social que ha unido a ocho asociaciones en defensa de la protección de la Torre del Pirata, fortaleciendo vínculos y construyendo cohesión social. Además, las campañas que se han realizado durante el último año han recogido las firmas de 88 artistas del pueblo en un manifiesto en defensa de la protección y conservación de este entorno, ya que desde hace siglos, Godella ha sido fuente de inspiración para el arte.

Como expone el arquitecto Pepe Vicén Balaguer en su trabajo Conectando sub-urbanidades, preservando la naturaleza, los cuadros de Ignacio Pinazo Camarlench (Valencia 1849 – Godella 1916) son un ejemplo de esto, ya que el cariño de éste por Godella, el que fue su pueblo y donde estableció su familia, se ve representado en las pinturas rápidas urbanas y campestres del artista con trazo rápido y suelto. Pinazo retrata las costumbres y el paisaje cultural de la Godella de principio de siglo. 

Obra de Ignacio Pinazo Camarlench

También referencia en el trabajo la figura de Antonio Machado y otros artistas coetáneos. El dramaturgo, en concreto, deja como testigo el siguiente poema que describe con apego la tierra en la que residió durante este año y medio antes de su exilio, definiendo líricamente el territorio y las formas de vida que configuran los pueblos de L’Horta Nord:

Ya va subiendo la luna 
sobre el naranjal. 
Luce Venus como una 
pajarita de cristal. 
Ambar y berilo, 
tras de la sierra lejana, 
y el cielo, de porcelana 
morada en el mar tranquilo. 
Ya es de noche en el jardín 
—¡el agua en sus atanores!— 
y sólo huele a jazmín, 
ruiseñor de los olores. 
¡Cómo parece dormida 
la guerra, de mar a mar, 
mientras Valencia florida 
se bebe el Guadalaviar! 
Valencia de finas torres 
y suaves noches, Valencia, 
¡estaré contigo, 
cuando mirarte no pueda, 
donde crece la arena del campo 
y se aleja la mar de violeta!

El patrimonio natural es parte del patrimonio cultural de Godella, desde la Torre Pirata pasando por Les Pedreres y la Lloma dels Frares, todas estas otorgan gran valor al mantenimiento de paisajes históricamente importantes o especies culturalmente significativas. Además, su conservación y uso sostenible puede afectar a la economía local e incluso crear empleos verdes dedicados al cuidado y manejo de su biodiversidad y potenciar el turismo ecológico.

En vez de un problema económico, preservar nuestros montes presenta una oportunidad de resiliencia local, si se elabora un plan transformador beneficioso para la naturaleza y para la población. Un plan alineado con la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas, que apoya y promueve aquellos proyectos transformadores que realicen una adecuada conservación y expansión de las infraestructuras urbanas y periurbanas, de forma que se optimicen los servicios ecológicos, culturales, económicos y sociales que prestan a la sociedad, logrando un adecuado equilibrio entre el disfrute por parte de la ciudadanía y la protección de la biodiversidad que atesoran.

Este enfoque permite adoptar e implementar políticas y planes integrados para promover la inclusión, el uso eficiente de los recursos, la mitigación y la adaptación del cambio climático, y la resiliencia ante los desastres, en línea con el ODS 11 “Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles”. Se trata de poner en valor los valores naturales y socioeconómicos de los ecosistemas urbanos, de modo que se aprovechen al máximo las oportunidades que brindan, respetuosas con el medio ambiente. Ahora más que nunca necesitamos de los bosques para mejorar nuestra salud física y mental, y reconectar con el medio natural, del cual formamos parte. Es ahora el momento de mirar hacia el futuro.

Hacia la educación y divulgación ambiental

Desde la población local han surgido diversas iniciativas que promueven el desarrollo de campañas de sensibilización sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad y se están realizando charlas y talleres sobre la conservación y el fomento de la biodiversidad.

Exposición Natura Godella. Imagen: fotógrafo Juan Solves

La iniciativa y proyecto expositivo Natura Godella, avalado por Valencia Capital Mundial del Diseño 2022, es un gran ejemplo de ello, ya que nace como un modelo museístico de sensibilización y educación acerca de los entornos de Godella. La muestra, que está abierta al público hasta finales de abril, provee material audiovisual e ilustrativo de la fauna, flora y fósiles del municipio a través de los ojos de varios artistas valencianos.

La apuesta por la realización de actividades que permitan la conservación y el aumento de la biodiversidad es clave, no solo para fomentar respeto por nuestro entorno sino para fortalecer el tejido social y fomentar la participación ciudadana en la elaboración de planes y proyectos que puedan afectar a la biodiversidad del municipio.

Bibliografia

VICEN BALAGUER, José. (2020) Conectando sub-urbanidades, preservando la naturaleza. TFM en la Universitat Politècnica de València

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Jefa en REVOLVE Mediterraneo y activista medioambiental
Formada en media y comunicación, con amor y humor siempre en el centro de toda acción. Observadora del cosmos. Disfrutona de la vida y ¡bailonga hasta el amanecer! Fan de los ritmos africanos, hacer teatro y jugar a capoeira. Abogando por un sistema político justo. Amo las alturas pero ¡nunca me verás tirarme de un paracaídas!
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