Usos artesanos e industriales de las plantas en la Comunidad Valenciana

Curvado y atado de un extremo de una vara para formar la empuñadura del bastón. © José Plumed

Mimbre, corcho, caña y palma blanca son algunos de los protagonistas de esta exposición itinerante que pretende aportar conocimiento sobre las especies vegetales que crecen en el territorio valenciano, ya sea de forma autóctona como cultivada o naturalizada, con un arraigo cultural muy importante y de las que se mantienen múltiples usos. Los especialistas Isabel Mateu y Jose Plumed, comisarios del proyecto, nos cuentan de esta iniciativa que podréis visitar en el Jardí Botànic de la Universitat de València hasta finales de octubre y que pronto se convertirá en una publicación.

Las plantas han ejercido un papel fundamental en la vida individual y colectiva del hombre al que han proporcionado alimento, abrigo, calor, herramientas, utensilios y adornos, además de tener un papel esencial en las celebraciones y rituales que marcan los principales hitos de la vida. Aunque su uso ha sido mucho mayor en épocas anteriores, siguen siendo importantes en nuestra vida, si bien esa misma cotidianeidad hace que, paradójicamente, no percibamos la importancia que tienen las plantas para nosotros.

Estructura de sujeción de plantas hortícolas a base de cañas. Imagen: © Jose Plumed

En este sentido, hemos desarrollado ‘Usos artesanos e industriales de las plantas en la Comunidad Valenciana’, un proyecto expositivo respaldado por el Vicerrectorado de Proyección Territorial y Sociedad de la Universitat de València, con el que se pretende visibilizar algunas de las especies vegetales que tradicionalmente se vienen utilizando en nuestro territorio. Aunque incluimos los usos pasados, no hemos querido hacer un trabajo nostálgico sino, por el contrario, centrarnos en plantas cuyo uso está vigente e, incluso, con posibilidades de futuro.

En éste trabajo, se integra el conocimiento de las plantas, sus caracteres biológicos y ecológicos, con los procesos necesarios en cada caso para llegar a la obtención de los productos acabados y las tradiciones culturales asociadas a ellos, desde la Prehistoria hasta la actualidad, además de documentar científicamente la relación entre el material vegetal empleado y la calidad del producto final, mostrando que no siempre pueden sustituirse las plantas por otros materiales.

Se han estudiado cuatro especies caña, almez, palmera datilera y alcornoque, además un grupo de especies del género Salix L. que son los mimbres y las sargas. Todas éstas plantas han dejado huella en nuestra toponimia y siguen vivas en nuestras tradiciones.

La caña (Arundo donax)

Considerada como una planta invasora, la caña es un arqueófito abundantísimo junto a los cursos de agua, aunque también en otros ambientes. Esta abundancia hace que sea un material barato y fácil de obtener lo que, unido a su naturaleza hueca, ha hecho que se utilice para elaborar multitud de juguetes infantiles, así como variados instrumentos musicales (diversos tipos de flautas, clarinetes, pitos, saxofones, etc.) desde la antigüedad.

Cañaveral junto al río Turia (Valencia). Imagen: © José Plumed

La caña, tan abundante en nuestro territorio, es protagonista de romerías tan antiguas e importantes como la Romería de las Cañas, en Castellón de la Plana, y la de la Santa Faz, en Alicante, entre otras varias menos multitudinarias, además de la tradicional Festa de les Barraquetes de Nules.

Cañas en proceso de secado al aire libre, Hijar (Teruel). Imagen: ©Jose Plumed

Las lengüetas de los numerosos instrumentos de viento (saxofones, clarinetes, fagots, cornos ingleses, gaitas y dulzainas, en todas sus variedades) se fabrican con caña porque ningún otro material iguala sus cualidades sonoras. Ésta sonoridad está relacionada con la propia anatomía de la caña, por lo que es absolutamente inimitable y, de hecho, no se ha conseguido ningún otro material, natural o sintético, que la iguale.

Lengüetas para distintos tipos de instrumentos. Imagen: © Jose Plumed

Distintas zonas de España, y de la Comunidad Valenciana, proporcionan a industrias de otros países la materia prima con la que se elaboran las lengüetas que importamos multiplicadas de precio.

El almez (Celtis australis)

Es una especie arbórea autóctona, que crece próxima a cursos de agua, aunque podemos encontrar ejemplares sueltos o en pequeños grupos en otros ambientes, además de ser utilizada muy frecuentemente en jardinería debido a la espesa sombra que produce su copa.

Bosquete natural de Almez en los Arribes del Duero (Salamanca). Imagen:© Jose Plumed

Del almez se aprovecha su madera, cuyas cualidades de dureza y flexibilidad la hacen idónea para las tradicionales horcas, hoy en desuso, pero sigue siendo empleado para fabricar mangos y astiles de herramientas, fustas y bastones.

Cultivo de almez en Jarafuel (Valencia) donde se aprecia la base muy ensanchada tras la poda sucesiva en ejemplares añosos. Imagen:© Jose Plumed

La artesanía del almez, en la Comunidad Valenciana, se ha centrado en algunas localidades de la Sierra de Espadán, como Segorbe y Algimia de Almonacid, y del Valle de Cofrentes, siendo aquí donde subsisten algunos artesanos actualmente, si bien muchos menos que en décadas anteriores.

Horcas tradicionales. Imagen:© Jose Plumed

Palmera datilera (Phoenix dactylifera)

Planta cultivada por sus frutos, los dátiles, y ampliamente utilizada en jardinería. De la palmera se aprovechan el tallo y las hojas para construcciones, decoración, construcción de vallas, etc. y, por supuesto, sus frutos. Entre todos ellos destaca el uso de las hojas para la elaboración de la palma blanca, de tan gran significado en la celebración religiosa del Domingo de Ramos y con un importante papel en el “Misteri”, obra declarada por la Unesco Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en 2001.

Representación del Misteri en la Basílica de Santa María de Elche. El ángel desciende dentro de la Magrana para entregar la Palma Dorada a la Virgen María. Imagen:© Jose Plumed

Elche y Orihuela concentran los mayores palmerales de Europa, siendo Elche junto a Bordighera (Italia) los únicos lugares en el mundo donde se elabora la palma blanca.

Palmeras atadas para producir palma blanca (Elche). Imagen:© Jose Plumed

Alcornoque (Quercus suber)

Es una planta propia de suelos ácidos, por lo que no es abundante en la Comunidad Valenciana, donde se localizan diversos enclaves, pero sólo se aprovecha en localidades de la Sierra de Espadán.

Alcornocal en Chóvar, Sierra de Espadan (Castellón). Imagen:© Jose Plumed

El producto que se extrae del alcornoque es el corcho, la corteza del árbol, formada por células muertas cuyas paredes tienen una sustancia conocida como suberina que las hace impermeables, protege a la planta de la pérdida de agua y de las temperaturas elevadas.

Izquierda: extracción del corcho, Sierra de Espadán (Castellón). Derecha: tapones marcados (recorte de original). Imágenes:© Jose Plumed

Todas estas cualidades hacen del corcho un excelente aislante térmico y acústico, aunque su principal aplicación es en la industria taponera, para obtener tapones destinados a los vinos de calidad. El corcho permite la micro-oxigenación y, por tanto, la evolución del vino, al tiempo que no aporta sabor ni olor que modifiquen sus cualidades. Sólo el corcho reúne éstas propiedades por lo que no se ha encontrado otro material que pueda sustituirlo. 

Mimbres y sargas (Salix spp.)

El género Salix L. con unas 200 especies, es amplio y taxonómicamente complejo. Comprende árboles, arbustos y plantas rastreras de las cuales varias se aprovechan: las especies cultivadas (S. viminalis L. y S. eriocephala Michx.) son los mimbres y las silvestres son las sargas, mayoritariamente propias de zonas próximas a cursos de agua.

Mimbres y sargas tienen múltiples usos como medicinales, curtientes y colorantes, así como en la fabricación de empalizadas, aros, arcos, zuecos, cerillas, palillos, palos de crickett, etc. En Valencia es tradicional su uso en cestería, entendiendo como tal desde las propias cestas a multitud de muebles y utensilios domésticos.

Corta del mimbre, Cañamares (Cuenca). Imagen: © Jose Plumed

El mimbre se ha cultivado en Aielo de Malferit, Riba-roja de Túria y Vallada y, actualmente, se encuentran campos de mimbre en Villamarxant. La artesanía del mimbre en nuestro territorio ha disminuido dramáticamente en las últimas décadas, aunque Aielo de Malferit conserva una cierta actividad artesanal. Muchas de las industrias dedicadas en otras épocas al trabajo con el mimbre, limitan su actividad al comercio de los productos elaborados en otros territorios o en otros países.

Cestas, revisteros y otros objetos de mimbre, Aielo de Malferit (Valencia) (recorte de foto original). Imagen:© Jose Plumed

Fibras vegetales, en alza como materias primas sostenibles

Como se deduce de lo expuesto, se puede decir que los materiales que nos proporcionan estas plantas siguen teniendo múltiples utilidades, algunas de ellas absolutamente insustituibles como se ha explicado en el caso del corcho y la caña. 

El protagonismo religioso de la palma blanca da un papel importantísimo a esta artesanía cuya elaboración se concentra en Elche. Otros materiales como mimbres y sargas o la madera de almez, han sido parcialmente sustituidos por otros más baratos, principalmente plásticos. Ante el problema que éstos están ocasionando a nivel mundial, consideramos que muy probablemente en un plazo corto de tiempo volverán a ser empleados, por lo que se augura un nuevo auge de estas industrias.

Catedrática de Botánica de la Universitat de Valencia
extern Colaborador externo
botanic Equipo botánico

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