Investigación

17 Oct 2013

Cazadores de niebla

Nacieron en los años sesenta en las zonas más desiertas del planeta como el inmenso Desierto del Neguév (Israel) o las abruptas dunas de Atacama (Chile). Hoy en día se usan en Guatemala, Ecuador, Nepal, gran parte de África y en el archipiélago canario. ¿Su objetivo? Que ninguna gota de agua de niebla se les escape.

 

Es el ingenio lo que ha hecho evolucionar a la Humanidad a los largo de los últimos tres mil años. Observar el mundo y atar lo que a priori parecen cabos sueltos es una tarea complicada a la que sólo la casualidad, el empeño o la desesperación puede dar luz. Algunos problemas de nuestro planeta no van a desaparecer nunca. Como mucho pueden cambiar, pueden mutar, pueden transformarse para que los veamos desde otro punto de vista. El agua, como ya hemos visto en muchas ocasiones, es uno de esos problemas.

 

El recurso natural azul, tan necesario para la gran mayoría como codiciado por la minoría empeñada en controlar al resto, ha sido, es y será motivo de guerra, de paz y de controversia. Su escasez atemoriza al mundo. Nunca podríamos subsistir sin agua sana, agua limpia y no contaminada. La necesitamos para hidratar nuestros cuerpos y nuestros campos. La necesitamos para el cultivo y para dar de beber a los animales. En definitiva, la necesitamos para vivir. Por eso, a lo largo y ancho del planeta, son muchos los hombres y mujeres que agudizan hasta puntos extremos su ingenio para conseguir agua de donde no la hay. Los denominados atrapanieblas son una prueba de ello.

 

potw1021a

 

Un principio básico: convertir lo gaseoso en líquido

El Desierto de Atacama es uno de los lugares más secos del mundo. Ubicado al norte de Chile incluye los desiertos de este país y también los de Perú. En él encontramos grandes salares de belleza asombrosa, termas y géiseres, así como minas de cobre y otros minerales. Las quebradas fértiles y los oasis existen, pero son prácticamente un espejismo en los más de 100.000 kilómetros cuadrados ocupados por el desierto. A pesar de estar considerado como el desierto más seco del mundo, la población allí es relativamente elevada desde siempre. ¿Cómo es posible que en un lugar así puedan sobrevivir durante cientos de años los humanos? ¿De dónde sacan el agua?

 

A lo largo de la historia los habitantes de la zona fueron desarrollando métodos sencillos pero eficaces para conseguir agua. Uno de ellos, recolectar el agua que se quedaba estancada en las hojas y pies de árboles y arbustos de las zonas pobladas de vegetación. Otro, totalmente por mímesis con la naturaleza, era esperar a que las nubes chocaran contra los cerros costeros para que se rompieran fracturándose en cientos y miles de gotas de agua. De hecho, en Perú y en Chile (y también en otras zonas del litoral sudamericano o en Canarias) se desarrolló una técnica que consistía en excavar en los pies de estos cerros zanjas en las cuales caía y se filtraba el agua una vez que las nubes habían chocado con ellos. El principio de este sistema es básico, el agua cambia de estado continuamente.

 

atrapanieblas_niebla

atrapa_cicloagua

Fue este antiguo principio el que dio origen a la idea de querer transformar la neblina en agua de forma intencionada y, a la vez, sostenible. Así que si tenemos que dar una definición básica de atrapanieblas diremos que se trata de un invento para atrapar las gotas de agua microscópicas que contiene la neblina, juntarlas y recogerlas. El sistema es bastante sencillo ante nuestros ojos. Lo que vemos es una estructura metálica formada por dos postes que sostienen una malla con pequeños agujeros orientada en dirección a la niebla. Normalmente, estas estructuras incluyen en su parte más baja algún tipo de recipiente de almacenaje donde cae el agua que va resbalando por la red.

 

¿Cómo se hacen y cómo funcionan estas redes milagrosas?

Los atrapanieblas son una solución viable ante la falta de agua. Quizá es cierto que no deben ser proyectados a gran escala, pues no se explotan comercialmente. No obstante, se trata de un método bastante eficaz: este sistema único que recoge el rocío y lo condensa puede lograr una cantidad diaria de entre 5 y 15 litros de agua y, aunque ésta no está suficientemente limpia para el consumo humano inmediato, sí que es apta para el riego, lo que ofrece una interesante alternativa para pequeñas plantaciones y granjas. Es por eso, que en algunos países estos atrapanieblas son conocidos también como redes milagrosas.

 

atrapanieblas-penablanca

atrapanieblasPeru

La gran ventaja de los atrapanieblas es que son relativamente baratos y fáciles de montar y mantener, aunque también es cierto que su eficacia es mucho menor en los meses del año libres de neblina. Aún así, en zonas más montañosas pueden utilizarse durante gran parte del año. Lo normal es ubicarlo en zonas más altas y conectarlo mediante un sistema de tuberías a un depósito de agua.

 

No hay un modelo único de atrapanieblas. Utilizando su principio básico se pueden crear distintas variedades según condiciones y épocas del año. El funcionamiento en todos es el mismo: las corrientes de aire con cierta humedad (sobre todo las que traen niebla, rocío o similares) pasan a través de la malla. En ésta se van acumulando gotas que crecen cada vez más (al principio tienen un tamaño microscópico) y luego descienden por la malla hasta llegar a una canaleta que dirige el agua a otro recipiente.


atrapanieblas_detalle

fondo_blanco


El rendimiento de este sistema dependerá de muchas variables tanto ambientales como topográficas, así como de la geometría del sistema. También hay que tener en cuenta otros detalles como la humedad de la zona y del aire, la velocidad de las corrientes o la cercanía a núcleos urbanos grandes. Controlar todo esto permitirá que sepamos tanto la cantidad como la calidad de agua que vamos a recolectar y, por lo tanto, para qué y en qué condiciones podemos utilizarla. Normalmente se consideran más eficaces los atrapanieblas planos.

Respecto a los materiales, varían en función del tamaño del atrapanieblas. Normalmente se apuesta por materiales inoxidables y galvanizados, muchas veces de PVC y por mallas de sombra con un espesor del 35%. En muchas ocasiones, y haciendo gala de su carácter sostenible, aquellos que tienen pequeños huertos o plantaciones utilizan materiales reciclables. A la hora de elegir materiales también se puede optar por aleaciones y materiales ligeros pero resistentes para para poder facilitar el transporte e instalación en terrenos abruptos o de difícil acceso.

 

atrapanieblas_muchos

También es importante calcular las dimensiones tanto de la malla como de los lugares donde va a acumularse el agua en caso de que el atrapanieblas no esté conectado a una red mayor. En todo caso la capacidad del estanque almacenador tiene que calculase en función de la longitud y cantidad de captadores (redes), de su rendimiento por metros cuadrados y del número de días en los que no hay captación. Si el agua va a ser utilizada para bebida de animales el acumulador tiene que ser pequeño (aproximadamente con una capacidad de 1000 litros ) puesto que los mismos pueden consumir la totalidad del agua captada en el día. Si la utilización es para otros fines, como el riego, se puede utilizar un acumulador de 3.000 litros, lo que permite almacenar el agua por 15 días con total seguridad. 

 

Atrapanieblas por el mundo

En 1956, la ciudad de Antofagasta, al norte de Chile, sufrió la peor crisis de falta de agua potable. Un grupo de ingenieros chilenos e israelíes ubicaron un primer atrapanieblas fabricado con hilos de nylon en el cerro más alto de la ciudad. Visto el invento, vistas las posibilidades. El primer atrapanieblas fue patentado en el año 1963. La mayoría de los que se utilizan hoy en día fueron desarrollados a lo largo de la década de los años 60 en Israel. Están formados por un pedestal metálico en que hay un gran marco, de unos 6 metros de largo por 4 de alto.

 

Es muy común ver campos rodeados de grandes mallas especialmente en Chile y en Perú. Es en el primero donde se instaló en primer atrapanieblas en un lugar habitable, en pueblo Chungungo, a 73 kilómetros de La Serena. En aquella región siglos antes los agricultores ya atrapaban el agua con sacos de patatas extendidos en un arco de acero. También es aquí donde encontramos el atrapanieblas más grande del mundo gracias a un proyecto de la Consultora Agraria Sur y la Universidad Católica de Santiago. Consiste en dos estructuras de 9 metros de altura y 150 metros cuadrados de mallas, situadas a 700 metros sobre el nivel del mar. Las primeras instalaciones colectivas de atrapanieblas también se han desarrollado en Chile: 400 vecinos de Puchuncaví (en la región de Valparaíso) han tenido abastecimiento de agua este verano gracias a este sistema.

 

atrapanieblas_desierto

atrapanieblas2

atrapanieblas_canarias

En nuestro país Canarias es el lugar pionero en la utilización de esta técnica. Comenzó a utilizarse en el Parque Rural de Teno (Tenerife), donde el agua ha servido, entre otros usos, para la reforestación de los bosques de laurisilva. la gran curiosidad del archipiélago canario es que allí se obtiene tres veces más agua de la niebla que de la lluvia. De hecho, caen menos de 500 litros por metro cuadrado al año mientras que con la niebla se pueden conseguir hasta 2.600 litros.

Etiquetas
Revista de divulgación científica del Jardí Botànic de la Universitat de València.
Nota legal: Revista Espores. La veu del Botànic se hace responsable de la selección de bloguers pero no de los contenidos y opiniones en los articles de los mismos.
Send this to a friend