Conservación

21 Mar 2015

Microconservación, pequeña y eficaz

Antirrhinum valentinum

Hace veinte años, por parte de la Conselleria de Territori i Habitatge, se creó una figura destinada a la conservación de la flora valenciana, y hoy por hoy, es la única figura de protección en la Unión Europea que se dedica exclusivamente a la protección de plantas con una fuerte base legal. Esta es la Microrreserva de flora.

La Comunidad Valenciana es una de las regiones con más riqueza florística de Europa, por la variedad botánica de la que forman parte una alta tasa de endemismos y especies raras comúnmente amenazadas.

 

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Tomillo. Imagen de Luigi Strano

Partiendo del hecho de que las especies endémicas y algunas raras y amenazadas tienden a concentrarse en microhábitats, careciendo de continuidad paisajística y dando lugar a pequeñas áreas sensibles a la desaparición debido a la escasa extensión, en 1989, el Servicio de Biodiversidad de la Generalitat Valenciana, se planteó la conveniencia de establecer un instrumento de protección de flora silvestre. Aun así, no fue hasta el año 1994, cuando se crearon las Microrreservas de Flora.

¿Qué son?
Son pequeñas parcelas de más o menos veinte hectáreas de extensión, de gran valor en cuanto a riqueza de especies raras, endémicas o amenazadas, dedicadas al seguimiento a largo plazo y conservación de estas especies o de unidades vegetales que las contienen.

 

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Imagen de Flickr. Autor: Shereen M 

 

La figura fue creada en el año 1994 mediante la aprobación del Decreto 218/1994, de 17 de octubre, del Gobierno Valenciano, potenciada por la ayuda del proyecto LIFE 93 NAT/E/000766 de Creación de la Red de Microrreservas de Flora.

 

¿Cuáles son los objetivos? El continuo seguimiento científico de las especies vegetales para establecer una tendencia a largo plazo y el manejo activo mediante restauración ecológica, reforzamientos poblacionales o creación de nuevas poblaciones de especies amenazadas entre otras, con el fin de proteger y conservar íntegramente, tanto la vegetación como el sustrato sobre el que crecen.

 

Declaración de una microrreserva
Se declara a través de la Orden de la Conselleria con competencias ambientales, en este caso, la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medio ambiente, quedando publicada en el Diario Oficial de la Comunidad Valenciana (DOCV).

 

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Microrreserva de flora de la Cova de l’Aigua (El Montgó). Imagen de Wikimedia. Autor: Melibokus 

Previamente, equipos mixtos de investigadores botánicos y técnicos, determinan que la zona sea idónea, hacen un inventario del contenido vegetal, delimitan topográficamente los límites y los señalizan provisionalmente con piquetas. El manejo se desarrolla acorde a un plan de gestión que se aprueba en la misma norma de la declaración. Los objetivos, funcionamiento, actuaciones de conservación, etc, quedan recogidos en los trabajos de Laguna.

¿Dónde pueden declararse?
Pueden declararse en dos tipos de terrenos, de oficio o privados. En los de oficio, es decisión de la Conselleria de Medio ambiente; ésta tiene toda la potestad de uso de la vegetación que haya. Pueden ser terrenos propiedad del Estado, de la Generalitat Valenciana u otras entidades como ayuntamientos o diputaciones, siempre que estén adscritos en el Catálogo de Montes de Utilidad Pública de la Generalitat Valenciana.

 

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Trabajando en la montaña. Imagen de pixabay. Autor: Hans Braxmeier 

Por otro lado, por iniciativa del propietario de un terreno certificado como no urbanizable, tanto privado como municipal, se puede declarar una microrreserva con la obligación de acreditar tanto la propiedad como el interés científico del terreno. Aquellas personas que estén interesadas, pueden recibir subvenciones para la creación de las mismas, y también para desarrollar actividades de conservación en los terrenos, siempre dentro del plazo de la convocatoria pública de ese año.

 

Debilidades y amenazas
Aunque dentro de un terreno se declare una microrreserva, se permite continuar con sus aprovechamientos tradicionales, como pueden ser la caza, ganadería, escalada o senderismo. Este hecho puede suponer un inconveniente que perjudique el desarrollo de la vegetación con la intrusión animal o humana, a pesar de la señalización que a veces pasa desapercibida.

 

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Imagen de pixabay. Autor: Hermann Traub 

Otro de los inconvenientes, el cual, es un rasgo de la flora valenciana, es la dispersión geográfica y los pequeños tamaños poblacionales de algunos taxones comprendidos en las microrreservas, que desembocan en la insularización o fragmentación de hábitats. Además, las especies alóctonas o invasoras, siempre suponen una amenaza para la flora.

Cómo comportarse frente a una microrreserva
Es importante conocer aquello que no podemos hacer, ya que aun estando señalizadas, mucha gente no las respeta. Por eso, existen ciertas prohibiciones frente a estas.

 

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Normas. Imagen de la red de Blogs Comunitat Valenciana. Autor: Salvador Blanco 

Para evitar el pisoteo que podría provocar un efecto negativo en el desarrollo de las especies vegetales, es obligatorio permanecer en los senderos y caminos sin sobrepasar las piquetas que las señalizan, respetando su estado. Tanto los insectos como los hongos tienen un papel importante al funcionamiento de las microrreservas, por lo que queda prohibido cogerlos con la excepción de que sea con una finalidad científica, y también, extraer la raíz, parte subterránea y aérea de las plantas. Cabe decir, que se tiene que evitar dejar basura, ni en la microrreserva ni al resto del terreno.

La Isla Ferrera
El año 1998, por la Orden de 16 de noviembre, fue declarada la primera microrreserva vegetal, la Isla Ferrera.

 

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Islas Columbretes. Imagen de Flickr. Autor: Bernardí 

Se encuentra en las Islas Columbretes, archipiélago de origen volcánico situado en el litoral de Castellón, el cual, destaca por la singularidad o rareza de algunos elementos de su vegetación y por la presencia de importantes colonias de aves marinas, hechos que hicieron que le asignaran la categoría de Parque Natural.

 

Entre sus joyas florísticas encontramos dos endemismos incluidos en el Catálogo Valenciano de Especies de Flora Amenazadas: Lobularia maritima (L.) Desv. subsp. columbretensis R. Fern. como especie vigilada, y Medicago citrina (Font Quer) Greuter como especie vulnerable.

 

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Flor de Medicago citrina Font Quer

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Frutos de Medicago citrina Font Quer. Autor: Elisa Caballer

 

Actualmente, ya son 300 las microrreservas de flora valencianas, con la última declarada en Orihuela por la Orden de 16 de Octubre de 2014 en la Cala Mosca. Esperemos que este número continúe creciendo.

Estudiante de Ciencias Ambientales en la Escuela Técnica Superior de Gandía. Colabora en el Departamento de Cultura y Comunicación del Jardín Botánico

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