Conservación

20 Sep 2016

El valor del tesoro setabense (I)

Imatge de Martin Cox. Font: FlickR

Cuando paseamos desde el alicantino Montgó o el Alcoyano hasta el Parque Natural del río Turia por el norte; pasando por el macizo del Caroig o la ribera del Júcar, no nos damos cuenta de que nos hallamos en dominio setabense. ¿Qué composición y peculiaridades vegetales posee? ¡Acompañanos para difundir su valor!

Hoy hablamos de una unidad corológica y florística emblemática dentro de la geobotánica mediterránea y de que queremos subrayar su valor: el Sector Setabense. Tal vez, Como afirman varias voces naturalistas, la importancia botánica de este basto imperio floral es esencial para su protección futura. Qué sueño los motivos de la vitalidad de este sector?

Sector Setabense, un auténtico refugio endémico

Cuando un naturalista escucha el concepto Sector Setabense, automáticamente lo clasifica en su jefe dentro de unas unidades o áreas florísticas de mayor a menor: Reino Holártico, Región Mediterráneo, Subregión Mediterráneo-Occidental, Superprovincia Mediterráneo-Iberolevantina, Subprovincia Valenciana y Provincia Catalano-Provenzal-Balear. Una locura! Pero esto ya lo veremos en otro artículo… Vamos poco a poco.

Fraxinus ornus, localitzat en racons molt, molt humits. Imatge de Wikipedia

El Setabense se caracteriza miedo ser un territorio poco alejado de la costa, clima mediterráneo oceánico con un pico de lluvias en otoño y primavera, influencia pirenaica en las montañas e importantes ecosistemas dunares, saladares. El equivalente a la casi totalidad provincia de València y norte de Alicante. Pero lejos de caer de pleno en la geografía del Sector; según muchos investigadores, este sector recibe influencias florísticas, vegetales otras provincias vecinas de la región como la murciana-almerienca (sector alicantino-murciano) y la castellana-maestrat-Manchega (sector manchego).

En en cuanto a la composición general de las comunidades vegetales encontramos decenas de taxones endémicos: la Enarenaría (Arenaria valentina), la hierba de lunetos (Biscutella montana), la bracera de peña (Centaurea boissieri subsp. mariolensis), el ginestell valenciano (Genista valentina), el rabet de gat (Sideritis dianica), la saladella (Limonium cofrentanum), la corona de rey (Saxifraga longifolia var. aitanica) o la pebrella (Thymus piperella).

La pebrella (Thymus piperella) brota en tierras calcáreas y pedregosas de las montañas del sur de València y norte de Alicante. La floración se extiende desde julio hasta noviembre. Imagen de Verónica López. Font: FlickR

También crecen al sector un conjunto de elementos, especies florales no endémicos. Sin embargo, su representativos o diferenciales de esta área puesto que nos aportan indicaciones geográficas y ecológicas especiales en en cuanto al sector respecto al resto de la provincia Catalano-Valenciano-Provenzal. Por ejemplo, Festuca triflora o el poleo valenciano (Teucrium ronnigeri) o especies que podemos localizar puntualmente en zonas meridionales del sector *Valenciano-Tarraconense como l’herbeta de la sang (Paronychia suffruticosa) o el rabet gat (Sideritis tragoriganum).

Euphorbia nevadensises una lechera formando parte del grupo de miles de plantas representativas del sector, pero no se considerada endémica. Imagende www.floravascular.com

Llegados a este punto, iniciaremos nuestro paseo botánico particular! El sector setabense está formado por cuatro subsectores pero hoy hablaremos de dos de ellos: el subsector Valenciano y el subsector Enguera-Cofrentes. En el próximo artículo hablaremos del subsector Alcoyano-Diànic y el subsector Ayora-Villena. Y aunque los límites geográficos de estos subsectores no su exactos y su denominación varía, estos contienen tres núcleos de atención: la vegetación de ribera, los cultivos y las zonas montañosas.

Subsector Valenciano, entre escasez de relieve y tradición cítrica

Este primer subsector ha soportado el crecimiento durante las últimas décadas de grandes superficies de cultivos de cítricos y arrozales, en aquellas zonas más costeras (piso termomediterràni). En áreas no cultivadas alrededor de los 400 metros (piso termo-mesomediterrani) se localizan carrascos (Quercus rotundifolia) junto a plantas lianas como la rogeta (Rubia peregrina). A los suelos calcícolas y soleados, destacan matorrales aromáticos, ramificados formados por romeros (Rosmarinus officinalis) o pebrelles (Thymus piperella). En cambio, a los suelos más rocosos, es presente el poleo amargo de peña (Teucrium buxifolium ssp. buxifolium).

El regado de las huertas por inundación y un clima cálido suave, libro de heladas sueño las claves del éxito de este fruto tan comercial. Imagen de Martin Cox. Font FlickR 21.000 Ha de extensión del parque natural de la Albufera. Imagen de Ian Theobald. Font: FlickR Las especies diferenciales frente al resto de subsectores setabenses: el conillet apegalós (Linaria viscosa), el lligabosc de riu (Lonicera biflora), l’herba sabonera (Saponaria officinalis) a la foto o el teròfit anual de sols humits (Ranunculus trilobus), entre otras. Imagen de graibeard. Font: FlickR

A la primera línea de costa del subsector Valenciano, encontramos matorrales exclusivos, ausentes en los subsectores vecinos y lideratos por el espín negro (Rhamnus oleoides), propio de los arenales dunares. Sobrevolando las miles de hectáreas de la Albufera de València como símbolo paisajístico de este subsector con las dunas estabilizadas y de arrozales; las comunidades halófilas sueño de gran importancia por su peculiaridad y originalidad florística. Ya sean a los saladares como las “matas de barro”, el género Artemisia, Limonium y el Cladium sueño los dominantes.

Subsector Enguera-Cofrents, bordeando la cuenca mediana del río Xúquer

En el siguiente subsector prelitoral, es evidente el predominio de carrascos termófilos (Quercus rotundifolia) y enriquecido por fresnos de flor (Fraxinus ornus), indicador de humedad ambiental. Si conseguimos llegar a las partes más altas de las cordilleras de un Macizo del Caroig cicatrizado por la congosta valle del Xúquer, apreciaremos masas de chaparrales (Quercus coccifera). Las grandes extensiones arbustivas sobre tierras calcáreas, tanto romeros como brezos (Erica multiflora), no son una excepción junto al timón macho (Teucrium ronnigeri) y el rabet de gat de flor rosa (Sideritis edetana). Cuando las tierras se vuelven rubias, se intuye un cambio de elementos florales calcícolas como la pebrella (Thymus piperella) hacia la abundante estepa borde (Cistus salviifolius). Además, son frecuentes el ginestell (*Genista valentina) y los espartals. El latido florístico de este subsector es el macizo del Caroig superando los 1000 metros, siendo un sistema montañoso cuadrangular entre la Vall de Cofrents y la Canal de Navarrés. Marca la transición entre la vegetación ibérica y bética y los diversos afluentes del Xúquer nacidos en este macizo permiten el crecimiento de interesante vegetación fluvial. Imagen de Vicente Domingo. Font: FlickR El subsector Enguera-Cofrentes tiene tres curiosidades destacables. En primer lugar, a los rincones más húmedos, la degradación de los carrascos dan lugar a formaciones arbustivas compartidas con el meridional subsector Alcoyano-Diànic. Por otro lado, este territorio posee exclusivamente matorrales gipsófilas, como? Vegetación creciente en suelos formados por tiza. Dónde? A las depresiones fluviales que cicatrizan el subsector. A la cuenca del río Júcar y su afluente el Cabriol, domina el ruac (Ononis tridentata subsp. angustifolia) y con presencia de endemismos interesantes del género Limonium. Y la tercera curiosidad, son las condiciones climáticas adversas que se dan a los rincones más interiores del subsector, en contacto con los subsectores manchegos y el setabense Ayora-Villena. Esto da lugar a un cambio radical en la organización vegetal, desapareciendo los romeros y los bruscos ya que la ausencia de lluvias y el alta continentalidad (amplitud térmica elevada) provocan la desaparición de aquella flora más exigente. El ruac (Ononis tridentata) una especie autóctona perteneciente a las fabacías. Germina hasta los 1.000 metros sobre margas y arcillas con tiza. Imagen de Wikipedia Limonium. Imatge de www.florasilvestre.es. Autor José Quiles Y las especies diferenciales frente al resto de subsectores? Destacamos las siguientes: la camforada (Camphorosma monspeilaca), la boca de dragón (Chaenorrhinum tenellum), la estepa azul o de Creta (Cistus creticus), el narciso (Narcissus radinganorum), el ensopeguera de Cofrentes o saladella de la tiza cofrentí (Limonium cofrentanum), endemismo creciente en las cercanías del río Cabriol y Júcar en el valle cofrentino, entre otros. Podías imaginar que tan cerca hubiera tanta biodiversidad? Y todavía no he acabado! Hasta la próxima!

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A mitad camino entre las Ciencias Naturales y las Jurídicas. Postgrado de Ecología Avanzada y Gestión del Medio Natural y Postgrado de Derecho Ambiental y de la Sostenibilidad por la Universidad de Alicante. He crecido en el Jardí Botànic y en el Parc Científic de la UV, en el Museo de Ciencias Naturales de València o en la Conselleria de Transición Ecológica de la GVA. Miembro de Acción Ecologista – AGRÓ y del Fons Valencià per a la Solidaritat. Escritor y arquitecto de corazón. Adicto a la natación y a la ilustración. Nunca me verás tocar a una serpiente.

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