Planeta sostenible

26 Ene 2026

Raíces de vida y resiliencia: el eucalipto centenario del Barranco del Poyo

Este 31 de enero el Jardí Botànic celebra el día del árbol, y no podíamos dejar pasar esta fecha sin rendir homenaje a un ejemplar arbóreo que se ha convertido en un símbolo de supervivencia y recuperación: un eucalipto centenario, testigo de la catástrofe meteorológica más grave que se recuerda en nuestras tierras. Os hablamos de este ejemplar protegido y de cómo el apoyo de quienes lo ponen en valor ha logrado que obtenga un merecido segundo puesto en el certamen del Árbol del Año. Para nosotros, es un ganador.

El pasado 29 de octubre de 2024, la riada más destructiva de nuestra historia arrasó numerosos municipios de la provincia de Valencia. El agua dañó veintiséis puentes, derribando algunos por completo, pero no pudo con unas raíces de unos treinta metros de profundidad: las raíces del eucalipto centenario del Barranco del Poyo. Este árbol, situado en el término municipal de Paiporta, sobrevivió en pie; su imagen se convirtió en símbolo y ha quedado en segunda posición en el concurso anual del Árbol y el Bosque del Año 2025.

Un ejemplar protegido

El eucalipto del Barranco del Poyo es uno de los ejemplares que recoge el Catálogo de Árboles Monumentales y Singulares de la Comunitat Valenciana, gestionado por el CIEF. En este documento figuran inscritos todos los árboles y arboledas protegidos de nuestro territorio; recoge más de 2.600 ejemplares de alto valor botánico, histórico y cultural, donde destacan olivos milenarios del Maestrat, encinas y otras especies centenarias. Protege especies arbóreas, arbustivas y palmeras, tanto autóctonas como alóctonas, situadas en medios naturales, agrícolas o urbanos.

En el catálogo, el ejemplar de Paiporta figura bajo su denominación científica, Eucalyptus camaldulensis, conocido popularmente como eucalipto rojo, y está clasificado como centenario, con unas dimensiones de unos 20 metros de altura y 4,26 metros de diámetro. Sin embargo, la riada del 29 de octubre le provocó daños severos tanto en su copa como en el tronco, lo que redujo significativamente estas dimensiones.

Testigo silencioso de un siglo de historia

¿Por qué este árbol se convierte en símbolo? La historia documentada del eucalipto del Barranco del Poyo se remonta, como mínimo, al año 1926, fecha de las primeras fotografías de archivo del Ayuntamiento de Paiporta. Inés y Ángela Ridaura, hermanas y vecinas de Paiporta, cuentan que su abuelo, Fausto Ridaura —en aquel tiempo un joven que llegó a Valencia desde Cataluña para trabajar en los servicios ferroviarios—, participó en su plantación junto con otros hombres del pueblo. Según el testimonio de las hermanas, no solo se plantó este eucalipto, sino también otros dos ejemplares que no existen en la actualidad.

El árbol que ha sobrevivido a sus dos hermanos vegetales también lo hizo en la riada que sufrió Valencia en el año 1957, como evidencian archivos oficiales y también algunas fotografías en blanco y negro que conservan algunas familias. Durante décadas, este eucalipto ha sido espectador de cómo Paiporta ha ido creciendo y modernizándose. Es un testigo privilegiado de la historia local, fotografiado en las diferentes festividades celebradas en la cuenca del barranco, siempre querido, respetado y protegido por las vecinas y los vecinos. Todo un símbolo visual del paisaje y la naturaleza del pueblo.

Desgraciadamente, el episodio más reciente y doloroso de nuestra historia lo es también de la suya. La barrancada del 29 de octubre de 2024 convirtió su imagen en viral. Una imagen del eucalipto herido, inclinado pero todavía en pie, que apareció en informativos y portales digitales de medios de comunicación nacionales e internacionales, donde se destacó su resistencia y fortaleza. En diciembre de 2024, personas voluntarias ayudaron en su limpieza e iluminación, convirtiéndolo en una postal navideña de esperanza.

Después de la DANA

Según datos municipales, se estima que entre el 35 y el 40% de los árboles de Paiporta quedaron gravemente dañados o arrancados. A lo largo de estos meses, servicios profesionales se han encargado de realizar un seguimiento y de aplicar al eucalipto diferentes tratamientos para su mejora. Si bien todavía está lejos de recuperar su frondosidad y su aspecto de antaño, día a día presenciamos cómo va recuperando lentamente su corteza, su color y sus dimensiones. Y tal como el árbol reconstruye su forma y presencia en el paisaje, las personas que habitamos en su entorno avanzamos en paralelo compartiendo una misma narrativa de recuperación.

Una candidatura colectiva y una reconstrucción centrada en las personas

El pasado mes de noviembre, el Comité Local de Emergencia y Reconstrucción de Paiporta (CLER) presentó la candidatura del eucalipto al concurso anual del Árbol y Bosque del Año en España, un certamen creado en 2007 por la ONG Bosques sin Fronteras que valora especialmente la historia y la relación de los candidatos con las personas y el territorio.

Esta es una tarea entre muchas otras de las que desarrolla el CLER, que se ha consolidado durante el último año como uno de los movimientos comunitarios más significativos surgidos tras la barrancada de 2024. Están presentes en una docena de municipios, principalmente en la comarca de l’Horta Sud, y se caracterizan por su carácter asambleario y apartidista, y por reivindicar el derecho de la población a una participación activa en la reconstrucción. Entre otras acciones, los CLER cuestionan y denuncian el actual modelo urbanístico y de planificación de servicios que no pone el territorio y a las personas en el centro de las decisiones públicas y que también obvia el cambio climático. Los CLER plantean propuestas alternativas desde el conocimiento, reclaman más espacios verdes, así como la conservación de la huerta y una reconstrucción compatible con la seguridad en el entorno.

Así, el CLER, con la autorización y el apoyo del Ayuntamiento de Paiporta, presentó y promovió la candidatura del eucalipto como una actividad más vinculada a estos valores, con los objetivos de promover su conservación, celebrar su centenario, aportar ilusión al municipio y, al mismo tiempo, fomentar la educación medioambiental y la reflexión sobre qué modelo de reconstrucción queremos.

Para poder presentar la propuesta se recibieron decenas de cartas de apoyo por parte de asociaciones, entidades culturales, colectivos medioambientales y diferentes organizaciones valencianas, lo cual nos convirtió en finalistas. Durante la segunda fase, la de las votaciones (del 17 de noviembre al 17 de diciembre), la candidatura se vivió en nuestro pueblo como una celebración. El CLER atendió a diferentes medios de comunicación que ayudaron a difundir la noticia y a pedir el voto. Junto al comité, colaboraron de manera altruista numerosas personas conocidas, así como artistas que realizaron imágenes del eucalipto mediante diferentes técnicas, como la ilustración o el collage digital. También las AMPAS de Paiporta colaboraron activamente con los centros educativos mediante actividades de educación medioambiental con el alumnado y las familias.

Finalmente, el pasado 22 de diciembre se dieron a conocer los resultados. Gracias al esfuerzo colectivo, nuestra candidatura obtuvo 6.167 votos, lo que permitió al eucalipto quedar en segundo lugar nacional. En primera posición, con 6.910 votos, quedaron dos árboles también centenarios: el tilo y la tila del patio de Las Escuelas del Arenal, en Ávila, que pasarán a competir en el concurso europeo. Además, en la categoría de “Bosque” ganó el Sabinar de las Blancas (Puebla de San Miguel, Valencia) y en “Bosque urbano” el asturiano de los Reguerones.

Desde la red de CLER agradecemos a todas las personas que apoyaron esta iniciativa y seguimos promoviendo otras actividades para impulsar la protección del territorio en un momento en el que evidenciamos un proceso de reverdecimiento de nuestro entorno muy lento y cuestionable.

¿Y si quiero ir a ver el eucalipto?

Quienes visiten el municipio de Paiporta con la intención de conocer este singular árbol son más que bienvenidas y bienvenidos. Es visible desde el Pont Vell, puente que conecta la zona del Ayuntamiento con la del Casino. Sus coordenadas son: 39.429562, -0.418726 (39°25’46.4″N 0°25’07.4″W). Cada visita supondrá un nuevo reconocimiento y una señal más del camino hacia la recuperación.

Artículo de Silvia Orta Cruz, Comité Local de Emergencia y Reconstrucción de Paiporta (CLER).

Recursos:

Catálogo de árboles monumentales y singulares

Concurso árbol del año

Ayuntamiento de Paiporta

Comité Local de Emergencia y Reconstrucción de Paiporta (CLER Paiporta)
Los Comités son agrupaciones ciudadanas autogestionadas, creadas a raíz de la DANA de 2024. Después de un año de activismo comunitario, actualmente existen una docena de comités en diferentes poblaciones valencianas que reclaman una participación activa de la ciudadanía en la reconstrucción económica y social de sus municipios, desde valores como el respeto a la huerta y al territorio.
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