10 preguntas verdes a… Pau Roca
Parece que Pau, que se dedica a la música, a la fotografía y, incluso, a la literatura, nada artístico se le resiste. Junto a su guitarra, es una parte inseparable de La Habitación Roja, pero también forma parte de Lost Tapas o Litoral, entre otros proyectos. Y, como cualquiera persona, está cargado de contradicciones curiosas, lleva una sólida trayectoria de más de dos décadas de música pop pero le gusta el heavy, pasea integrado por la ciudad pero en cuanto puede se esconde en el Camp de Morvedre, está cómodo captando con la cámara el paisaje natural, pero ha escrito una novela incómoda sobre el paisaje humano. ¿Y en espores? Plantea una realidad oscura en cuanto al consumismo, pero sus respuestas son luminosas. Cuando tocó en Sons al Botànic era verano e interpretó la canción 'Febrero', y ahora en espores le preguntamos por la primavera. Únete a nosotros en este paseo por las estaciones con muy buena compañía.
Abres los ojos por la mañana y la primera cosa verde que ves es…
Si estoy en Beselga, donde paso una tercera parte del año, lo tengo fácil, solo tengo que mirar por la ventana. En València el tema se complica, y tengo que esperar a llegar a la cocina donde se ven las plantas del balcón. Y es una pena, porque creo que es necesario para vivir bien.
¿Cuál es tu primer recuerdo de naturaleza?
Mis padres son mucho de ir de excursión. Yo nací en Madrid y recuerdo mucho cuando íbamos a la sierra. Es un recuerdo muy poderoso y tanto el tamaño de los pinos como el olor y el terreno, tan lleno de verde, me encantaban. En verano, alquilábamos una casa en Peguerinos (Ávila) y era maravilloso ir.
¿Y el paisaje que podría inspirar tu próxima canción?
Casi cualquier paisaje puede inspirar una canción, no tiene que ser necesariamente agradable. En mis grupos hemos tenido mucha relación con el paisaje y lo hemos usado a menudo. Por ejemplo, recientemente hemos sacado “Las olas” con La Habitación Roja, que es una canción muy vinculada con el paisaje, mediterráneo en este caso, o “A la vora de la mar”, también muy mediterránea que sacamos con Litoral.
Ahora que no nos oye nadie, ¿cuál es la última planta que has matado?
Cómo decía antes, paso mucho de tiempo en el campo, donde tengo un pequeño huerto y para tener un huerto se tienen que matar plantas sin cesar. Te ayuda a entender el ciclo vital y a mí me hace mucho bien pasar tiempo en él. Tengo que elegir qué planta es buena y qué no es conveniente para los intereses del huerto y esto implica arrancar y segar muchas plantas inocentes. Ahora me tengo que ir a podar. Es una lucha con y contra la naturaleza. Una forma de intentar domesticarla y darle forma, una lucha perdida, por supuesto.
¿Cuál de las 4 R practicas más: reducir, reutilizar, reciclar o recuperar?
Soy consciente de que mi trabajo implica mucho desplazamiento y esto no es precisamente demasiado sostenible. En el grupo intentamos serlo en la medida de lo posible. Por ejemplo, nuestro merchandising lo hacemos con una gente de Zaragoza muy comprometida con el comercio justo, materiales ecológicos y tintas no contaminantes. Y en mi día a día también soy bastante consecuente con las 4R. No soy nada consumista a nivel de ropa, comida o tecnología. Recibo cada semana una cesta de fruta y verdura ecológica de proximidad y separo la basura, etc. Aun así, creo que hemos, y nos, falta mucho a todos para ser sostenibles. La vida moderna nos lo pone muy difícil.
Elige tu poder si fueras un superhéroe ambiental
Siendo como soy, una persona que emplea la ropa necesaria, al menos si me comparo con la media, me da miedo cuando tengo que entrar en una gran superficie. Creo que nos hemos vuelto un poco locos en esto del consumismo y la gente joven cada vez es más dependiente de dispositivos para el entretenimiento. En resumen, sería un superhéroe próximo a los Luddites.
Un olor vegetal que odias y una que te fascine
No creo que odie ninguno. Quizás por eso no existe comida vegetal o no vegetal que no me guste. Me fascina el olor de la lavanda. También la del jazmín, que me recuerda a las noches de verano. Tengo las dos plantas en casa y es un gozo diario.
¿Tienes alguna película o libro que te haya marcado donde la naturaleza sea la protagonista?
Hay una muy peculiar que de pequeño me marcó mucho, y es Naves misteriosas (Silent Running, 1972). Va sobre un botánico que vive en el espacio en una nave o ha salvado muchas plantas porque el planeta Tierra está demasiado contaminado. Acertaron de lleno.
¿Crees que regalar flores o plantas está pasado de moda?
Quizás, aunque las ceremonias en plan boda a lo grande y cosas que hace nada parecían antiguas ahora están de moda otra vez. A mí me gustan ambas opciones, flores o plantas. Me da alegría tener unas flores en el salón, es lo que me transmiten y me gusta también sentir el olor. Y las plantas en el balcón son vitales, un engaño para tener algo verde en pleno centro de València.
Para ti la primavera es tiempo de…
Después del invierno toca revivir. Una explosión de alegría y, hasta hace unos años, mucha alergia dependiendo de donde estuviera. Lo sufría mucho, afortunadamente, ahora me pasa menos.
Por supuesto, sin un invierno frío, la primavera no sería el mismo.



