{"id":66543,"date":"2024-10-04T15:41:53","date_gmt":"2024-10-04T13:41:53","guid":{"rendered":"https:\/\/espores.org\/?p=66543"},"modified":"2024-11-19T11:29:24","modified_gmt":"2024-11-19T09:29:24","slug":"los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/","title":{"rendered":"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Jardines de la capital babil\u00f3nica, junto con el Faro de Alejandr\u00eda, el Coloso de Rodas, el Templo de Artemisa, la Estatua de Zeus, el Mausoleo de Halicarnaso y la Gran Pir\u00e1mide de Guiza fueron bautizadas por Herodoto, el historiador considerado como el padre de la historia, y otros autores cl\u00e1sicos, como las siete Maravillas del mundo antiguo y, exceptuando la pir\u00e1mide, desgraciadamente todas han desaparecido. Con todo, y como pasa con el resto de los miembros de la exclusiva lista, los Jardines Colgantes, a pesar de no haber sobrevivido, contin\u00faan captando el inter\u00e9s de historiadores y arque\u00f3logos, que durante siglos han intentado descifrar los enigmas que los rodean. Es cierto tambi\u00e9n que la existencia real de estos jardines ha estado objeto de interminables debates, pero su influencia en nuestra cultura es innegable, representando todav\u00eda el ideal de integraci\u00f3n entre la naturaleza y la arquitectura innovadora.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"797\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/\/espores-2-1200x797.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66540\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/espores-2-1200x797.jpg 1200w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/espores-2-300x199.jpg 300w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/espores-2-768x510.jpg 768w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/espores-2-1536x1021.jpg 1536w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/espores-2-2048x1361.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Im\u00e1gen y recreaciones de las maravillas de la antig\u00fcedad.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los or\u00edgenes del mito<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Situados en la antigua ciudad de Babilonia, ahora la moderna ciudad de Hillah en Irak, los Jardines Colgantes eran conocidos por sus coet\u00e1neos, a los que les fascinaba su dise\u00f1o y belleza que no ten\u00eda rival. Se cree que fueron levantados durante el reinado de Nabucodonosor II (634-562 a. C.) y que, seg\u00fan la leyenda, el monarca los orden\u00f3 construir para probar el amor que sent\u00eda por su esposa, Amyitis de Media. La princesa echaba de menos las colinas y la vegetaci\u00f3n de su tierra natal, en la regi\u00f3n monta\u00f1osa del noroccidente de Ir\u00e1n, y los jardines fueran el intento de Nabucodonosor II de recrear el paisaje que tanto a\u00f1oraba y hacerla sentir como casa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"679\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/\/Diseno-sin-titulo-2024-10-04T142842.285-1200x679.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66535\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-2024-10-04T142842.285-1200x679.jpg 1200w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-2024-10-04T142842.285-300x170.jpg 300w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-2024-10-04T142842.285-768x435.jpg 768w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-2024-10-04T142842.285-1536x870.jpg 1536w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-2024-10-04T142842.285-2048x1160.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Representaci\u00f3 dels Jardins penjants de Babilonia.\/<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Jardines_Colgantes_de_Babilonia#:~:text=Los%20Jardines%20Colgantes%20de%20Babilonia,%20una%20de%20las%20siete%20maravillas#:~:text=Los%20Jardines%20Colgantes%20de%20Babilonia,%20una%20de%20las%20siete%20maravillas\">Wikipedia<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las primeras menciones provienen de autores griegos como Fil\u00f3n de Bizancio, Diodoro de Sicilia y Estrab\u00f3n. Estos textos cl\u00e1sicos en muchas ocasiones difieren entre ellos y presentan muchas lagunas y contradicciones, pero la mayor\u00eda coinciden en algunos aspectos de la descripci\u00f3n de los c\u00e9lebres jardines. Los definen como un gran espacio cuadrado con una serie de terrazas o escalones superpuestos que descansan sobre arcos con vueltas sustentadas sobre robustos pilares de secci\u00f3n cuadrada. Adem\u00e1s, las terrazas parec\u00edan flotar en el aire gracias a sus estructuras, muy complejas para su \u00e9poca, y causaban gran sorpresa a los visitantes de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan los escritos antiguos, estas terrazas albergaban una gran variedad de \u00e1rboles de frutos desconocidos, riachuelos artificiales, flores de especies llevadas de tierras lejanas y plantas, formando amplios paseos adornados con esculturas y ricos relevos decorativos. Las plantas sobresal\u00edan de los balcones y daban la impresi\u00f3n, a ojos de los viajeros, de estar suspendidos en el aire. Todos estos elementos daban como resultado una exuberante y frondosa vegetaci\u00f3n, que contrastaba fuertemente con el paisaje des\u00e9rtico de Mesopotamia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"338\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/12088.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-66511\" style=\"width:735px;height:auto\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Gif que fa una reconstrucci\u00f3 moderna de l&#8217;aspecte que pogueren tindre els jardins penjants en l&#8217;antiguitat.\/<a href=\"https:\/\/www.worldhistory.org\/image\/12088\/hanging-gardens-of-babylon-reconstructed\/\">NeoMam Studios.<\/a><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Ingenier\u00eda y dise\u00f1o por delante de su \u00e9poca<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se cree que los jardines utilizaban una serie de sistemas de riego avanzados para mantener con vida la vegetaci\u00f3n y algunas teor\u00edas sugieren que quiz\u00e1s se emple\u00f3 una sofisticada red de bombas para transportar el agua desde el r\u00edo \u00c9ufrates hasta las terrazas de los jardines. Este avanzado sistema de irrigaci\u00f3n habr\u00eda permitido el cultivo de una vegetaci\u00f3n exuberante en un entorno en el cual de otro modo no habr\u00eda sobrevivido, y tambi\u00e9n la creaci\u00f3n de un microclima adecuado para la flora que se ten\u00eda que adaptar al clima des\u00e9rtico de la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El uso de materiales como baldosas y bet\u00fan (como sellador) en la construcci\u00f3n de las terrazas ayud\u00f3 a crear una estructura duradera y resistente a las inclemencias del tiempo, y las combinaciones de estos materiales con t\u00e9cnicas de construcci\u00f3n muy avanzadas demuestran con creces la habilidad y la creatividad de los constructores babil\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un enigma todav\u00eda por revelar<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los Jardines Colgantes son la \u00fanica de las siete maravillas de la cual no se conoce su ubicaci\u00f3n con exactitud. De hecho, la carencia de fuentes escritas babil\u00f3nicas conservadas que mencionan los jardines, as\u00ed como la ausencia de evidencias arqueol\u00f3gicas concluyentes sobre su localizaci\u00f3n, ha llevado algunos investigadores a considerar que su existencia podr\u00eda tratarse simplemente de un mito, y que las historias o descripciones sobre los famosos jardines ser\u00edan exageraciones o simplemente invenciones.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1200\" height=\"799\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/\/Alejandro-Magno-1200x799.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-66518\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Alejandro-Magno-1200x799.jpg 1200w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Alejandro-Magno-300x200.jpg 300w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Alejandro-Magno-768x511.jpg 768w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Alejandro-Magno-1536x1023.jpg 1536w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Alejandro-Magno-2048x1364.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Recreaci\u00f3 dels Jardins de la pel\u00b7l\u00edcula d&#8217;Oliver Stone, Alejandro Magno (2004).<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las explicaciones que se han dado para cuestionar la existencia real de los Jardines son numerosas. En primer lugar, se ha argumentado que, dado que las descripciones de la maravilla provienen de textos griegos y romanos escritos siglos despu\u00e9s de su supuesta destrucci\u00f3n, su existencia podr\u00eda ser solo el producto de la imaginaci\u00f3n de los antiguos historiadores, representando el ideal rom\u00e1ntico del jard\u00edn oriental. Por otro lado, tambi\u00e9n se ha especulado con la posibilidad que los jardines efectivamente existieron en Babilonia, pero fueron destruidos por completo en el siglo I d.C. Y hay m\u00e1s, otra hip\u00f3tesis sugiere que la leyenda podr\u00eda referirse en realidad al jard\u00edn construido por el rey Senn\u00e0querib (en el siglo VII a.c) en N\u00ednive, la capital del Imperio asirio, cerca de la actual ciudad de Mosul. Esta teor\u00eda se basa en el hecho que N\u00ednive en ocasiones era denominada \u201cla antigua Babilonia\u201d, lo cual podr\u00eda haber dado lugar a un gran error hist\u00f3rico, situando los famosos jardines en Babilonia y no en N\u00ednive.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de todas estas inc\u00f3gnitas, otros profesionales de la investigaci\u00f3n todav\u00eda les dan cr\u00e9dito a los textos cl\u00e1sicos y mantienen la esperanza de que futuros hallazgos arqueol\u00f3gicos ayudan a que la existencia de la maravilla m\u00e1s viva y natural dejo de ser por fin una hip\u00f3tesis sin demostrar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Entre la realidad y la ficci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ambig\u00fcedad de las fuentes hist\u00f3ricas, sumada al hecho que todav\u00eda desconocemos la ubicaci\u00f3n exacta de los Jardines Colgantes, ha hecho que pasen a formar parte del conjunto de grandes leyendas arqueol\u00f3gicas. Adem\u00e1s, el misterio en torno a su existencia ha alimentado la fascinaci\u00f3n a lo largo de los siglos y los ha convertido en un icono de esplendor y exotismo. A todos nos resulta f\u00e1cil identificarlos, pues han sido recreados en innumerables ocasiones, desde antiguos grabados y pinturas renacentistas, hasta representaciones actuales en c\u00f3mics, pel\u00edculas y documentales, y haciendo una r\u00e1pida investigaci\u00f3n a internet encontramos centenares de ilustraciones diferentes que recrean los Jardines, lo cual ha contribuido significativamente a mantener su estatus de leyenda en el imaginario colectivo. Por ahora, aqu\u00ed en espores tenemos una nueva rese\u00f1a sobre estos jardines de ensue\u00f1o. \u00bfDejaremos alguna vez de so\u00f1ar?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Jardines de la capital babil\u00f3nica, junto con el Faro de Alejandr\u00eda, el Coloso de Rodas, el Templo de Artemisa, la Estatua de Zeus, el Mausoleo de Halicarnaso y la Gran Pir\u00e1mide de Guiza fueron bautizadas por Herodoto, el historiador considerado como el padre de la historia, y otros autores cl\u00e1sicos, como las siete Maravillas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":279,"featured_media":66521,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"inline_featured_image":false,"footnotes":""},"categories":[2766],"tags":[7628],"coauthors":[7185],"class_list":["post-66543","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-es-jardines","tag-jardines-colgantes"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad | Espores<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad | Espores\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Los Jardines de la capital babil\u00f3nica, junto con el Faro de Alejandr\u00eda, el Coloso de Rodas, el Templo de Artemisa, la Estatua de Zeus, el Mausoleo de Halicarnaso y la Gran Pir\u00e1mide de Guiza fueron bautizadas por Herodoto, el historiador considerado como el padre de la historia, y otros autores cl\u00e1sicos, como las siete Maravillas [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Espores\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2024-10-04T13:41:53+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2024-11-19T09:29:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Jardins-de-Babylone-04.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1000\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"600\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Maite Martinez\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Maite Martinez\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"8 minutos\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label3\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data3\" content=\"Maite Martinez\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Maite Martinez\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/fc0a619dd61d0edd501d274409404dd3\"},\"headline\":\"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad\",\"datePublished\":\"2024-10-04T13:41:53+00:00\",\"dateModified\":\"2024-11-19T09:29:24+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/\"},\"wordCount\":1204,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Jardins-de-Babylone-04.jpg\",\"keywords\":[\"jardines colgantes\"],\"articleSection\":[\"Jardines\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/\",\"name\":\"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad | Espores\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Jardins-de-Babylone-04.jpg\",\"datePublished\":\"2024-10-04T13:41:53+00:00\",\"dateModified\":\"2024-11-19T09:29:24+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Jardins-de-Babylone-04.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Jardins-de-Babylone-04.jpg\",\"width\":1000,\"height\":600},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/es-jardines\\\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inici\",\"item\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/\",\"name\":\"Espores\",\"description\":\"La veu del Botanic\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#organization\",\"name\":\"Espores\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/favicon.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/wp-content\\\/uploads\\\/favicon.png\",\"width\":512,\"height\":512,\"caption\":\"Espores\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"}},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/fc0a619dd61d0edd501d274409404dd3\",\"name\":\"Maite Martinez\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/6a8839f1a45da18bcf44665508cabdc1fe25f3b31fec247dc49dde05938c436e?s=96&d=mm&r=gce507bf81c816757a7926268424ab634\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/6a8839f1a45da18bcf44665508cabdc1fe25f3b31fec247dc49dde05938c436e?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/6a8839f1a45da18bcf44665508cabdc1fe25f3b31fec247dc49dde05938c436e?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Maite Martinez\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/espores.org\\\/es\\\/author\\\/maite-martinez\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad | Espores","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad | Espores","og_description":"Los Jardines de la capital babil\u00f3nica, junto con el Faro de Alejandr\u00eda, el Coloso de Rodas, el Templo de Artemisa, la Estatua de Zeus, el Mausoleo de Halicarnaso y la Gran Pir\u00e1mide de Guiza fueron bautizadas por Herodoto, el historiador considerado como el padre de la historia, y otros autores cl\u00e1sicos, como las siete Maravillas [&hellip;]","og_url":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/","og_site_name":"Espores","article_published_time":"2024-10-04T13:41:53+00:00","article_modified_time":"2024-11-19T09:29:24+00:00","og_image":[{"width":1000,"height":600,"url":"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Jardins-de-Babylone-04.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Maite Martinez","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Maite Martinez","Tiempo de lectura":"8 minutos","Written by":"Maite Martinez"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/"},"author":{"name":"Maite Martinez","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#\/schema\/person\/fc0a619dd61d0edd501d274409404dd3"},"headline":"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad","datePublished":"2024-10-04T13:41:53+00:00","dateModified":"2024-11-19T09:29:24+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/"},"wordCount":1204,"publisher":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Jardins-de-Babylone-04.jpg","keywords":["jardines colgantes"],"articleSection":["Jardines"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/","url":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/","name":"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad | Espores","isPartOf":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Jardins-de-Babylone-04.jpg","datePublished":"2024-10-04T13:41:53+00:00","dateModified":"2024-11-19T09:29:24+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/#primaryimage","url":"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Jardins-de-Babylone-04.jpg","contentUrl":"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/Jardins-de-Babylone-04.jpg","width":1000,"height":600},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/es-jardines\/los-jardines-colgantes-de-babilonia-un-misterio-de-la-antiguedad\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inici","item":"https:\/\/espores.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los Jardines Colgantes de Babilonia: un misterio de la antig\u00fcedad"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#website","url":"https:\/\/espores.org\/es\/","name":"Espores","description":"La veu del Botanic","publisher":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/espores.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#organization","name":"Espores","url":"https:\/\/espores.org\/es\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/favicon.png","contentUrl":"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/favicon.png","width":512,"height":512,"caption":"Espores"},"image":{"@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#\/schema\/logo\/image\/"}},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/espores.org\/es\/#\/schema\/person\/fc0a619dd61d0edd501d274409404dd3","name":"Maite Martinez","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6a8839f1a45da18bcf44665508cabdc1fe25f3b31fec247dc49dde05938c436e?s=96&d=mm&r=gce507bf81c816757a7926268424ab634","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6a8839f1a45da18bcf44665508cabdc1fe25f3b31fec247dc49dde05938c436e?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/6a8839f1a45da18bcf44665508cabdc1fe25f3b31fec247dc49dde05938c436e?s=96&d=mm&r=g","caption":"Maite Martinez"},"url":"https:\/\/espores.org\/es\/author\/maite-martinez\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66543","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/279"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66543"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66543\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66543"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/espores.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=66543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}