{"id":40761,"date":"2019-03-01T14:21:58","date_gmt":"2019-03-01T12:21:58","guid":{"rendered":"https:\/\/espores.org\/es-plantas\/fronteras-de-la-etnobotanica-plantas-anticonceptivas\/"},"modified":"2023-07-31T12:33:54","modified_gmt":"2023-07-31T10:33:54","slug":"fronteras-de-la-etnobotanica-plantas-anticonceptivas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espores.org\/es\/es-plantas\/fronteras-de-la-etnobotanica-plantas-anticonceptivas\/","title":{"rendered":"Fronteras de la etnobot\u00e1nica. Plantas anticonceptivas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Algunas mol\u00e9culas han cambiado la historia de la humanidad: quinina, aspirina, cafe\u00edna, coca\u00edna, artemisia y otras, nos han permitido hacer frente al dolor, el cansancio y los azotes infecciosos, o en otros casos nos han resuelto problemas con los cuales nuestra existencia ser\u00eda bien diferente. Muchas de ellas se han conseguido gracias al estudio de pr\u00e1cticas ancestrales basadas en las plantas y con una metodolog\u00eda que podr\u00edamos denominar etnobot\u00e1nica, aunque sea <a href=\"http:\/\/www.diania.tv\/videos\/xerrades\/daniel-climent-que-es-letnobotanica\"><em>avant la lettre<\/em><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulos anteriores, los dedicados a <a href=\"plantes\/el-medicament-antipaludic-de-mes-exit-l-artemisina.html\">T\u00faY\u014duy\u014du<\/a>, vimos como el an\u00e1lisis etnobot\u00e1nico de textos muy antiguos abri\u00f3 la puerta tanto al descubrimiento del artemisia a partir del <em>Artemisina annua,<\/em> como un nuevo enfoque en el tratamiento de la malaria, la dolencia que m\u00e1s muertos ha causado a lo largo del tiempo. Ahora, en las pr\u00f3ximas entregas, dirigiremos la mirada en los inicios etnobot\u00e1nicos de la p\u00edldora anticonceptiva, otro gran avance que, al separar sexualidad de reproducci\u00f3n, permiti\u00f3 que las mujeres ultrapasaran fronteras sociales que las ten\u00edan enjauladas, y que conquistaran nuevos espacios y funciones de las que todo el mundo hemos sido beneficiarios.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"  wp-image-40747\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/artemisina.jpg\" alt=\"artemisina\" width=\"873\" height=\"524\" data-pagespeed-url-hash=\"2586526690\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/artemisina.jpg 580w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/artemisina-300x180.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 873px) 100vw, 873px\" \/><span style=\"font-size: 8pt;\"><em>Artemisia annua<\/em> \/ Kristian Peters (Wikimedia).<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>El reto del control de la natalidad y la opci\u00f3n etnobot\u00e1nica<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empecemos por el principio. En cualquier grupo humano el control de la poblaci\u00f3n para adecuarse al marco ecol\u00f3gico ha sido un problema recurrente. Las respuestas han sido m\u00faltiples, desde la expansi\u00f3n territorial (guerra, genocidio, conquista, emigraci\u00f3n) a la promoci\u00f3n del celibato, el aborto o el geronticidio (eliminaci\u00f3n deliberada, o inducci\u00f3n al suicidio, de los m\u00e1s mayores). Temas, todos esos que han sido tratados divulgativamente por autores como el antrop\u00f3logo Marvin Harris (1927-2001) y el bioge\u00f3grafo y antrop\u00f3logo Jared Diamond (1937-) en publicaciones como\u00a0\u201c<a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-canibales-y-reyes\/9788420639505\/589780\">Can\u00edbales y reyes. Los or\u00edgenes de las culturas<\/a>\u201d (1978), \u201c<a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-vacas-cerdos-guerras-y-brujas-los-enigmas-de-la-cultura\/9788420639635\/628079\">Vacas, cerdos, guerras y brujas<\/a>\u201d (1981) o \u201c<a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-nuestra-especie\/9788420660134\/1897975\">Nuestra especie<\/a>\u201d (1989), en cuanto al primero; y de Diamond \u201c<a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-el-tercer-chimpance-origen-y-futuro-del-animal-humano\/9788483066942\/1109009\">El tercer chimpanc\u00e9<\/a>\u201d (1991), \u201c<a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-armas-germenes-y-acero\/9788483463260\/1124630\">Armas, g\u00e9rmenes y acero<\/a>\u201d (1997), \u201c<a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-colapso-por-que-unas-sociedades-perduran-y-otras-desaparecen\/9788499922676\/2050336\">Colapso<\/a>\u201d (2005), y \u201c<a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-el-mundo-hasta-ayer\/9788499923192\/2127976\">El mundo hasta ayer<\/a>\u201d (2012).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"  wp-image-40749\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/PORTADA-MARVIN-HARRIS.jpg\" alt=\"PORTADA MARVIN HARRIS\" width=\"833\" height=\"573\" data-pagespeed-url-hash=\"559252226\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/PORTADA-MARVIN-HARRIS.jpg 1000w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/PORTADA-MARVIN-HARRIS-300x206.jpg 300w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/PORTADA-MARVIN-HARRIS-768x528.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 833px) 100vw, 833px\" \/><span style=\"font-size: 8pt;\">Una publicaci\u00f3n del reconocido antrop\u00f3logo, Marvin Harris, sobre la evoluci\u00f3n material y cultural del ser humano. Imagen de portada<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos, como ejemplo, este fragmento del cap\u00edtulo 4 de la segunda parte del libro \u201c<a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-armas-germenes-y-acero\/9788483463260\/1124630\">Armas, g\u00e9rmenes y acero<\/a>\u201d: \u00abLa residencia fija contribuye a que las poblaciones humanas sean m\u00e1s densas al permitir la reducci\u00f3n de los intervalos entre nacimientos. Una madre cazadora-recolectora que cambia de campamento s\u00f3lo puede transportar a un ni\u00f1o, junto con sus escasas posesiones. No puede permitirse tener el hijo siguiente hasta que el v\u00e1stago anterior pueda caminar con rapidez suficiente como para mantener el paso de la tribu y no quedarse atr\u00e1s. En la pr\u00e1ctica, los cazadores-recolectores n\u00f3madas espacian a sus hijos unos cuatro a\u00f1os mediante la amenorrea de la lactancia, la abstinencia sexual, el infanticidio y el aborto\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si vamos todav\u00eda m\u00e1s all\u00e1 y estudiamos la historia de las poblaciones donde las condiciones ambientales no han permitido ni siquiera la recolecci\u00f3n, y donde para sobrevivir se ha dependido en exclusiva de la caza (o de la pesca), el precio etnoecol\u00f3gico a pagar para evitar un colapso poblacional ha consistido en ocasiones en limitar el n\u00famero de mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de continuar, sin embargo, habr\u00eda que subrayar que para hacer un tratamiento apropiado de un tema tan dram\u00e1tico como el que vamos a presentar de poco servir\u00eda despachar la cuesti\u00f3n con consideraciones displicentes de car\u00e1cter \u00e9tico o ideol\u00f3gico propias de una sociedad como la nuestra, alejada de los l\u00edmites de supervivencia. Dicho esto, y por mucho que ahora nos escandalice, m\u00e9todos como el infanticidio femenino temprano fue una de las t\u00e1cticas que se usaron para evitar la muerte de todos en sociedades enfrentadas a l\u00edmites ecol\u00f3gicos extremos. Y hay rasgos culturales que solo se entienden como adecuaci\u00f3n de grupos humanos al entorno que obligan a hacer determinadas cosas, bajo pena de morir los que no lo hacen; y el poner un ejemplo de grupo en el l\u00edmite ecol\u00f3gico de subsistencia nos permitir\u00e1 valorar lo que ha costado a la humanidad superar esos l\u00edmites.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"  wp-image-40751\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/cazador-inuit.jpg\" alt=\"cazador inuit\" width=\"832\" height=\"516\" data-pagespeed-url-hash=\"304388395\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/cazador-inuit.jpg 774w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/cazador-inuit-300x186.jpg 300w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/cazador-inuit-768x476.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 832px) 100vw, 832px\" \/><span style=\"font-size: 8pt;\">Cazador inuit en el \u00c1rtico\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, ser\u00eda un ejemplo de adaptaci\u00f3n cultural a l\u00edmites ecol\u00f3gicos el de los inuit (el t\u00e9rmino \u201cesquimales\u201d o \u201ccomedores de carne cruda\u201d, se considera despectivo) magistralmente descritos en la pel\u00edcula \u201c<a href=\"http:\/\/www.sensacine.com\/noticias\/cine\/noticia-18575601\/\">Los dientes del diablo<\/a>\u201d \u2014\u00a0<em>The savage innocent <\/em>(Nicholas Ray, 1960); y que tambi\u00e9n tuve ocasi\u00f3n de imaginarme por primera vez cuando le\u00ed un libro que me regal\u00f3 mi madre de peque\u00f1o, \u201c<a href=\"https:\/\/editorialsamaritana.com\/producto\/en-el-pais-de-los-eternos-hielos\/\">En el pa\u00eds de los eternos hielos<\/a>\u201d, del misionero jesuita Segundo Llorente; m\u00e1s tarde volver\u00eda a bucear en el tema cuando la editorial Hermann Blume hizo un recopilatorio de art\u00edculos de antropolog\u00eda ecol\u00f3gica traducidos de la revista <em>Scientific american<\/em> y los edit\u00f3 como libro, \u201cBiolog\u00eda y cultura\u201d, en 1975, cuando hac\u00eda poco que acababa de empezar a dar clase a un instituto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una sociedad como la de los antiguos inuit, con la caza y la pesca estacional como \u00fanico recurso alimentario, garantizar la renovaci\u00f3n generacional del cazador era imprescindible para evitar la muerte de todo el grupo. Veamos algunos de los factores concomitantes. Por un lado, el grupo familiar a menudo era la \u00fanica forma de agrupamiento n\u00f3mada, y la esperanza de vida de un hombre inuk (singular de inuit) no era muy superior a los 30 a\u00f1os. Adem\u00e1s, ense\u00f1ar las t\u00e9cnicas de caza y pesca a un hijo, para garantizar las aportaciones de alimento al grupo, pod\u00eda requerir 4-8 a\u00f1os de acompa\u00f1ar al padre a las expediciones para obtener alimento, en territorios de un radio que pod\u00eda llegar a los 200 km.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, las caracter\u00edsticas biol\u00f3gicas de las mujeres (menorrea, embarazo, parte, puerperio, lactancia, todas acompa\u00f1adas de se\u00f1ales f\u00e1cilmente detectables por los depredadores \u00e1rticos \u2013osos, lobos-, como la sangre, los gritos de los neonatos, la placenta, etc.) imped\u00edan que estas se dedicaron a la caza. Por ejemplo, una mujer gr\u00e1vida, no puede perseguir durante dos semanas, un oso polar o esperar d\u00edas frente a un agujero en el hielo a la espera de capturar una foca de 100 kg, sacarla y transportarla. El hecho es que los condicionantes ecol\u00f3gicos obligaban a un reparto de tareas muy estricto, con las mujeres dedicadas a cuidar los hijos, adobar las pieles de los animales, confeccionar la ropa y dem\u00e1s ajuar dom\u00e9stico, mantener el fuego y un largo etcetera cotidiano.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"  wp-image-40753\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/Inupiat_family_curtis.jpg\" alt=\"Inupiat family curtis\" width=\"839\" height=\"643\" data-pagespeed-url-hash=\"2539031841\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/Inupiat_family_curtis.jpg 900w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/Inupiat_family_curtis-300x230.jpg 300w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/Inupiat_family_curtis-768x588.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 839px) 100vw, 839px\" \/><span style=\"font-size: 8pt;\">Familia Inupiat (Alaska, 1929). \/ Edward S. Curtis (<a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/File:Inupiat_Family_from_Noatak,_Alaska,_1929,_Edward_S._Curtis_(restored).jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Wikimedia Commons<\/a>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, para evitar un exceso de nacimientos la lactancia se prolongaba hasta los 6 a\u00f1os, durante los cuales la mujer no ovulaba (la hormona prolactina es anovulatoria). Si el primer parte era una ni\u00f1a, mantenerla viva supon\u00eda que durante 6 a\u00f1os no habr\u00eda un nuevo nacimiento, y el padre seria 6 a\u00f1os m\u00e1s viejo; volver a tener una hija, e incluso una tercera podr\u00eda hacer que el nacimiento del hijo llegara cuando el padre ya fuera tan mayor que no hubiera un apropiado relevo generacional; y sin cazadores eficientes todo el mundo morir\u00eda de hambre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado era que en muchos grupos inuit mientras no naciera un hijo macho los era imprescindible eliminar las criaturas hembras porque la madre pudiera volver a concebir pronto y con la esperanza que fuera un ni\u00f1o, despu\u00e9s del cual ya pod\u00edan cuidar futuras hijas. As\u00ed que en muchos casos, solo los grupos que optaron para eliminar las hijas (infanticidio femenino) mientras no naciera un hijo pudieron subsistir; en esas condiciones la selecci\u00f3n natural condujo a un rasgo cultural tan sorprendiendo c\u00f3mo reprobable para los quienes no hemos sufrido esos l\u00edmites ecol\u00f3gicos. As\u00ed que la pervivencia de ese grupo humano quiz\u00e1s ser\u00eda el resultado de esa pr\u00e1ctica mientras que en otros la extinci\u00f3n por inanici\u00f3n fue el precio por no haber adoptado medidas tan dr\u00e1sticas; qui\u00e9n lo sabe. Y los intentos ideol\u00f3gicos \u2013p.ej. religiosos- que confiaban al cambiarlas la manera de actuar condujeron a menudo en la muerte de los integrantes de los grupos aculturitzados, puesto que no pod\u00edan sobrevivir si renunciaban a las pr\u00e1cticas que los hab\u00edan permitido llegar a vivir en ese entorno tan limitante; porque la naturaleza \u201cen estado puro\u201d (si se me permite la expresi\u00f3n) es muy dura y solo permite sobrevivir a quienes lo \u201daciertan\u201d con su comportamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso no estar\u00eda mal que hicimos el esfuerzo de ser compasivos y comprensivos antes de que jueces estrictos muy sentados sobre nuestra suficiencia alimentaria. Porque, de hecho, en el momento que los inuits accedieron adem\u00e1s alimento gracias a las armas de fuego o el comercio regular, entre otras cosas, incluso los grupos m\u00e1s expuestos a los antiguos l\u00edmites, dejaron de practicar el infanticidio femenino, el suicidio de los mayores y otras pr\u00e1cticas que ahora afortunadamente solo perduran en la memoria de un pasado dram\u00e1tico. As\u00ed, al mencionar estas adaptaciones culturales tan radicales como sorprendentes he pretendido se\u00f1alar el gran valor de los progresos cient\u00edfico-t\u00e9cnicos en la regulaci\u00f3n de la natalidad de manera menos dram\u00e1tica, y a los cuales no solemos dar la importancia que se merecen.<\/p>\n<h2>El camino de los m\u00e9todos anticonceptivos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor parte de las culturas ha probado a usar controles no tan agresivos. Ser\u00eda el caso de lo que gen\u00e9ricamente podemos denominar m\u00e9todos anticonceptivos. Unos m\u00e9todos que se remontan a la antig\u00fcedad m\u00e1s remota y que en \u00e9poca hist\u00f3rica ya se encuentran fijados por escrito en los papiros egipcios de Petri (1850 aC), de Ebers (1500 aC) y en el Talmud. Entre esos procedimientos se encuentra el uso de barreras qu\u00edmicas (como el vinagre in situ) o f\u00edsicas (preservativos, entre otros), para impedir el contacto entre espermatozoides y \u00f3vulos, y tambi\u00e9n podr\u00edamos incluir el que figura en la Biblia en el G\u00e9nesis 38, en el cap\u00edtulo donde se habla de Onan y el coito interrumpido u onanismo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"  wp-image-40755\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/LACTANCIA.jpg\" alt=\"LACTANCIA\" width=\"846\" height=\"535\" data-pagespeed-url-hash=\"3660503183\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/LACTANCIA.jpg 711w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/LACTANCIA-300x189.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 846px) 100vw, 846px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.9;\">Podr\u00edamos destacar tambi\u00e9n, como m\u00e9todo anticonceptivo, el alargamiento deliberado del anovulaci\u00f3n mediante la combinaci\u00f3n de lactancia prolongada y porcentajes bajos de ingesta de grasa en la madre. En algunos casos, esas pr\u00e1cticas han sido elevadas al estatus religioso para salvaguardarlas m\u00e1s all\u00e1 de las coyunturas particulares. Fij\u00e9monos, cuando menos, en aquello que dice el Cor\u00e1n (sura 46:15; traducci\u00f3n de Mikel de Epalza): \u00abEl embarazo y la lactancia son treinta meses\u00bb; si descontamos los nueve meses del embarazo quedan casi dos a\u00f1os de lactancia, mucho tiempo para los est\u00e1ndares actuales en los pa\u00edses desarrollados, pero normales en los que est\u00e1n en v\u00edas de desarrollo y como mecanismo tradicional para frenar excesivos crecimientos poblacionales<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el gran paso se dio cuando las mujeres pudieron controlar la propia fisiolog\u00eda reproductiva y decidir libremente, gracias a la bioqu\u00edmica, si quer\u00edan tener hijos o no. Y esto no se logr\u00f3 hasta medios del siglo XX. Y ese avance tan importante tiene su historia, parte de la cual arraiga en la etnobot\u00e1nica y en el af\u00e1n de esta ciencia por atravesar fronteras epistemol\u00f3gicas.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>Les dioscori\u00e1cias, la famIlia de los \u00f1ames <\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia de plantas que vamos a considerar, las dioscore\u00e1ceas, est\u00e1 formada por unas 700 especies de plantas intertropicales; y reciben el nombre en homenaje al padre del etnobot\u00e1nica medicinal, el m\u00e9dico greco-romano Diosc\u00f3rides, del s. I d.C. Unas 600 de esas especies pertenecen al g\u00e9nero <em>Dioscorea<\/em>, y muchas tienen tub\u00e9rculos muy grandes (hasta los 30 kg) y tan feculentos que han sido y son utilizados por los humanos intertropicales como fuente de alimento; un uso vicario de lo que los cereales representan para las sociedades extra tropicales.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"  wp-image-40757\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/wingedyambulbils.jpg\" alt=\"wingedyambulbils\" width=\"839\" height=\"498\" data-pagespeed-url-hash=\"3185124007\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/wingedyambulbils.jpg 1000w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/wingedyambulbils-300x178.jpg 300w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/wingedyambulbils-768x456.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 839px) 100vw, 839px\" \/><span style=\"font-size: 8pt;\"><em>Dioscorea alata<\/em>. \/ <a href=\"https:\/\/innspubnet.wordpress.com\/2017\/10\/10\/the-aplication-of-mutation-induction-by-gamma-irradiation-on-cultivars-yam-dioscorea-alata-l-from-banggai-islands-indonesia-ijaar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Innspubnet<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de los \u00f1ames (<em>Dioscorea alata<\/em><em>, <\/em><em>D. batatas<\/em><em>, <\/em><em>D. bulbifera<\/em>, etc.), conocidos como <em>camotes<\/em> en M\u00e9xico, <em>nyams<\/em> en valenciano y <em>yams<\/em> en ingl\u00e9s. Las <em>Dioscorea<\/em> evolucionaron independientemente en Asia, Am\u00e9rica y \u00c1frica tropicales, pero es en este \u00faltimo continente donde ha logrado la mayor importancia puesto que m\u00e1s de la mitad de los pobladores hacen de este tipo de boniatos el componente fundamental de la dieta. Particularmente en Nigeria, el territorio m\u00e1s poblado de todo \u00c1frica. En Am\u00e9rica tropical su cultivo se ve eclipsado por el de la mandioca o yuca, Manihot esculenta de la familia Euforbi\u00e1ceas.<\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s de la importancia como alimento, los \u00f1ames han prestado otro gran servicio a la humanidad, el de ser intermediarios en la s\u00edntesis de hormonas sexuales sustitutivas de las humanas. Y a ese hito, que merece figurar entre las grandes epopeyas cient\u00edficas, la etnobot\u00e1nica contribuy\u00f3 de manera decisiva. Como en el caso de la artemisia, s\u00ed, pero con algunas diferencias sustanciales que nos servir\u00e1n para reflexionar sobre otra de las fuentes de la etnobot\u00e1nica: la observaci\u00f3n y an\u00e1lisis de una pr\u00e1ctica cultural en la que interven\u00eda una planta.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"  wp-image-40759\" src=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/chinese-yam.jpg\" alt=\"chinese yam\" width=\"844\" height=\"562\" data-pagespeed-url-hash=\"1347665984\" srcset=\"https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/chinese-yam.jpg 1200w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/chinese-yam-300x200.jpg 300w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/chinese-yam-768x512.jpg 768w, https:\/\/espores.org\/wp-content\/uploads\/FOTOS_ESPORES\/PLANTAS\/Fronteres_anticonceptius\/chinese-yam-1024x683.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 844px) 100vw, 844px\" \/><span style=\"font-size: 8pt;\">\u00d1ame chino, <em>Dioscorea batatas<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el primer dels casos, all\u00f2 que va conduir a la identificaci\u00f3 i a\u00efllament del principi actiu va ser la localitzaci\u00f3 bibliogr\u00e0fica d\u2019una recepta molt antiga, escrita en xin\u00e9s arcaic, relativa l\u2019\u00fas de l\u2019<em>Artemisia annua<\/em> para tratar el paludismo o malaria. En el asunto que ahora nos ocupar\u00e1, el catalizador fue muy diferente: la observaci\u00f3n de un procedimiento de pesca de unas poblaciones ind\u00edgenas meso americanas que usaban una planta para capturar peces; a pesar de que la pr\u00e1ctica no ten\u00eda relaci\u00f3n directa con la sexualidad humana, manifestaba la presencia de un principio activo que pod\u00eda usarse como precursor en la s\u00edntesis de aquello que se buscaba, la producci\u00f3n de hormonas sexuales femeninas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que conoceremos una peque\u00f1a gran historia: la de los inicios, etnobot\u00e1nicos, de la obtenci\u00f3n de hormonas sexuales femeninas baratas y accesibles. Una historia que tambi\u00e9n pretende ilustrar sobre el valor dela etnobot\u00e1nica como metodolog\u00eda para redefinir las fronteras del conocimiento. Eso s\u00ed, lo contaremos en pr\u00f3ximos cap\u00edtulos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas mol\u00e9culas han cambiado la historia de la humanidad: quinina, aspirina, cafe\u00edna, coca\u00edna, artemisia y otras, nos han permitido hacer frente al dolor, el cansancio y los azotes infecciosos, o en otros casos nos han resuelto problemas con los cuales nuestra existencia ser\u00eda bien diferente. 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