Un paseo por la Laguna Negra

Dicen que el gran agujero negro conocido como la “Laguna Negra” alberga en su interior secretos más allá de la ciencia y la botánica. Para llegar hasta allí debemos adentrarnos en la fría provincia de Soria y seguir los pasos que el escritor Antonio Machado inmortalizó en su poema “La Tierra de Alvargonzález”.



Para los primeros lugareños la Laguna Negra que era un gran pozo sin fondo en cuyas paredes había grutas excavadas que unían el centro de la península con el mar gracias a extrañas corrientes. Algunos vestigios apuntan a que en los alrededores de la laguna, a casi 2000 metros de altura, estos pinares fueron testigos de extraños rituales asociados con lo femenino y con la magia. Quizá por todo esto, por su ubicación encajada entre paredes de granito en lo alto del Pico de Urbión o por sus aguas aparentemente oscuras, que los habitantes del valle de Vinuesa atribuían a que no tenía fondo, la Laguna Negra siempre ha estado acompañada de leyendas hasta el punto de convertirse, durante cientos de años, en el epicentro de un terrorífico imaginario colectivo poblado por criaturas monstruosas que todo lo devoraban y por grandes secretos escondidos en sus oscuras aguas abisales que jamás verían la luz. Incluso la meteorología más supersticiosa aseguraba que la energía que emanaba de estas aguas, incontrolable y negativa, era el origen de las violentas y repentinas tormentas que acontecían (y siguen aconteciendo) en estas montañas.

 

LAGUNANEGRA_PRIMAVERA

LAGUNA_NEGRAVISTA

Como en tantas otras ocasiones, el tiempo y la ciencia se han encargado de desmitificar tales creencias. La Laguna Negra es un circo glaciar “recuerdo” del periodo Cuaternario, por lo que su formación se debe a la acción del hielo hace más de 10.000 años. Respecto a ese fondo incontrolable, nada más lejos de la realidad. La Laguna Negra tiene unos ocho metros de profundidad (algunos estudios aseguran que en algunas épocas puede llegar a diez) y cada verano al llegar el mes de agosto desde hace casi sesenta años, jóvenes y mayores, valientes todos ellos, se meten en sus aguas para cruzarla a nado, quién sabe si para retar a esos monstruos casi mitológicos que viven en el fondo.

 

A pesar de todas las explicaciones, el entorno de la Laguna Negra sigue albergando una magia producto de la paz y del misterio, la misma magia que enamoró al poeta andaluz Antonio Machado y que le llevó a escribir “La Tierra de Alvargonzález”, poema integrado en su laureada obra “Campos de Castilla” y dedicado a su amigo Juan Ramón Jiménez.

 

Una historia trágica entre pinares y aguas oscuras

Posiblemente, uno de los factores que hacen de este paraje un lugar mágico es su privilegiada ubicación entre frondosos pinares y hayedos a casi 2000 metros de altura, en una enorme atalaya natural desde la que, como digo Gerardo Diego, “podréis otear media España a la redonda”. El paisaje acompaña a la Laguna constantemente. De hecho, ésta se integra en él como un todo cambiando su aspecto como cambia la vegetación a lo largo del año. Así, la variada cubierta vegetal formada por pinares, hayas, abedules o serbales que envuelve a los rocosos farallones entre los que se encaja la laguna, hace que los hielos y carámbanos que la hacen “blanca” en invierno se transformen en un espectáculo de cascadas en primavera, en una gran “selva” verde durante el estío y en un paisaje casi fantasmagórico vigilado por las espesas nieblas en los meses del otoño.

 

LAGUNA_NEGRAHELADA

 

Respecto al color de sus aguas, esas que le dan un aspecto “tenebroso”, se deben en parte a un reflejo del fondo de la laguna,que al igual que otras situadas en las montañas del norte de la península (como los ibones pirenaicos) están formadas por pequeñas plantas que van crean céspedes en el fondo y junto a las cuales van creciendo otras especies, más altas, que emergen hasta la superficie.

 

No es de extrañar, pues, visitando este paisaje, que Antonio Machado decidiera homenajear con un poema la leyenda de este lugar seña de identidad para los sorianos por situarse en los Picos de Urbión y en el nacimiento del río Duero. Según la tradición popular, es estas tierras vivía Alvargonzález, un personaje muy conocido en la comarca que se hizo rico tras obtener una herencia. Se casó una joven también castellana y tuvieron tres hijos. Alcanzada la mayoría de edad de éstos, el más pequeño, Miguel, decidió marcharse a hacer fortuna con su parte de la herencia de su padre. Los dos mayores se casaron con mujeres de la zona, y esperaron ansiosos a que su padre muriera para recibir su suculenta herencia. Sin embargo, Alvargonzález gozaba de buena salud y sus hijos, cegados por la codicia, perdieron la paciencia. Dicen que una tarde mientras Alvargonzález dormía tuvo un sueño en el que sus dos hijos mayores querían matarle. Tristemente, el sueño se hizo realidad y cuando despertó, sus propios hijos le estaban apuñalando. Tras el parricidio, cogieron el cadáver y lo arrojaron al inexistente fondo de la Laguna Negra, sabiendo que allí nadie le encontraría. Tiempo después, un buhonero que pasaba por allí fue acusado del asesinato de Alvargonzález y condenado a morir. La esposa de Alvargonzález murió al poco tiempo, de pena.

 

LAGUNANEGRA_SANTAINES

LAGUNANEGRA_LOBOS

Lobo Ibérico


Cuando los hijos heredaron las tierras, éstas dejaron de producir y se transformaron en campos yermos, como si estuvieran malditos. Cuando el hermano pequeño regresó, rico y habiendo hecho fortuna, decidió comprar a sus hermanos una parte de las tierras, y con el cambio de dueño, éstas se convirtieron en terrenos fértiles y productivos. Convencidos de que aquello era una maldición, los hijos mayores decidieron vender todo y marcharse a otras tierras lejanas, pero mientras subían el puerto de Santa Inés, cerca de Vinuesa, la noche le sorprendió y con ella los lobos, que son parte de la fauna típica de la zona como lo son los jabalíes, los corzos o los zorros. Este inesperado encuentro hizo que los dos hermanos se desviaran de su ruta dirigiéndose en medio de la noche hacia la Laguna Negra, en la cuál se precipitaron, quién sabe si por el deseo de su padre que reclamaba justicia desde el fondo de sus aguas.

 

Así describió el paraje de la laguna Machado en su poema “La tierra de Alvargonzalez” (1912).

 

Llegaron los asesinos
hasta la Laguna Negra,
agua transparente y muda
que enorme muro de piedra,
donde los buitres anidan

y el eco duerme, rodea;
agua clara donde beben
las águilas de la sierra,
donde el jabalí del monte
y el ciervo y el corzo abrevan;
agua pura y silenciosa
que copia cosas eternas;
agua impasible que guarda
en su seno las estrellas.
¡Padre!, gritaron; al fondo
de la laguna serena
cayeron, y el eco ¡padre!
repitió de peña en peña.

 

El Parque Nacional de los Picos de Urbión

Posiblemente la Laguna Negra sea el lugar más visitado del Parque Nacional de Los Picos de Urbión y también uno de los que más fama le ha dado. Pero los Picos de Urbión, ubicados en la comarca soriana de Pinares, son mucho más que la laguna. De hecho, desde el año 2008 tanto la Laguna Negra como los Picos de Urbión tienen el reconocimiento de Parque Natural y además se integra dentro de la Red Natura 2000, siendo considerado parte de la Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y “Lugar de Importancia Comunitaria” (LIC). En total, un paisaje de 4.617 hectáreas poblado de pastizales, forestas de coníferas, ríos, arroyos y lagunas protegidos por su interés natural.

 

El punto más alto de este Parque Natural es el Pico de Urbión, a 2.228 metros de altura, donde nace el río Duero. Bajo su dominio proliferan las lagunas de origen glaciar como la laguna Larga, la laguna Helada, la laguna Mansegosa, la laguna Hornillo o la laguna Negra, todas ellas vestigios del Cuaternario. A lo largo del parque también hay grandes bloques de piedra testigos de aquel mismo periodo.

 

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Pico de Urbión

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Nacimiento del Duero


La vegetación es muy variada a pesar de que la mayoría del Parque Natural se encuentra a más de 1.400 metros de altura y precisamente por eso allí se desarrollan multitud de ecosistemas variados. Son comunes los pinos silvestres y las hayas, así como el roble, el brezo (Calluna vulgaris) y el enebro (Juniperus communis). En las partes más altas encontramos flora típica de las regiones alpinas entre las que destaca la margarita alpina, una flor endémica de la provincia.

 

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Juniperus communis

LAGUNA_AGUILACULEBRERA

Águila culebrera

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Víbora

Si la vegetación es variada, no lo es menos la fauna, en la que destacan especies de “monte” como la ardilla, el zorro, el ciervo, el tejón o el jabalí. Los lobos negros y los visones, aún siendo menos comunes, también forman parte de la variedad faunística de la zona. Si nos acercamos a los lugares cercanos a la laguna encontraremos otras especies como las nutrias, los barbos y las truchas, mientras que en una excursión,sobre todo el primavera, tendremos que tener especial cuidado con los reptiles típicos de las montañas atlánticas como el lagarto verde o la víbora. Por supuesto, en un paisaje como éste, cientos de metros por encima del mar, las rapaces son uno de los grandes atractivos. El águila culebrera, el halcón peregrino y el águila real pueblan los cielos de la zona, y otras aves como la chocha perdiz, el trepador azul, el pinzón vulgar o la perdiz pardilla.

 

El Parque Natural de la Laguna Negra y los Picos de Urbión es rico en flora y fauna, y permite acercarnos a un paisaje mágico y lleno de contrastes. Si a ello unimos el patrimonio arquitectónico, cultural y humano de los pueblos de la zona (Duruelo de la sierra,Vinuesa y Covaleda) descubrimos un lugar mágico ideal para el ocio de naturaleza y en contacto con el medio ambiente en el que las rutas de senderismo y los largos paseos por la montaña son especialmente atractivas.

 

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Revista Espores. La veu del Botànic

Redacción de Espores, la veu del Botànic

Revista de divulgación científica del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia

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