Ikebana, el canon natural

Ikebana, el canon natural Arreglo moderno inspirado en el canon Shoka. Pino, ciruelo y bambú,—trío de especies emblemático en ikebana tradicional—, en recipiente de cerámica y bandeja lacada / V. Encinas.

¿Cuál es la esencia del Ikebana? Victoria Encinas nos explica cómo en este arte se observa detenidamente la naturaleza para comprenderla y describirla. Descubriremos el estilo Shoka, o patrón principal, referencia esencial de todos los demás, las armonías asimétricas e incluso los cánones más actuales que se siguen en Occidente.

La cultura del ikebana es la cultura de la veneración hacia la naturaleza. Se expresa a través de unas formas artísticas que surgen del estudio, la observación atenta y el amor a las plantas. En el primer artículo sobre ikebana para los lectores de Espores, traté de resumir unos cuantos conceptos fundamentales sobre los principios, la estética y el origen del arte del arreglo floral japonés llamado ikebana o kadō.

Este segundo artículo se centra en lo esencial de su forma: en el modelo canónico; la estructura o composición básica, que es la referencia formal atemporal en este tipo de arte. En ikebana, más que invención creativa, hay observación de la forma natural y, en cierto modo, imitación o recreación de sus leyes. Los cánones, modelos, o esquemas del ikebana, cuando se estudian a fondo, revelan la infinita sabiduría natural, ante la cual el autor ha de rendirse. Las reglas del ikebana son una forma de admiración respetuosa hacia ese canon vegetal. La forma ideal permanente, que ha de estar en la memoria activa de quien realiza un ikebana. Creo que su conocimiento, como el de cualquier otro aspecto de la naturaleza, es una de las dedicaciones más apasionantes, benéficas y felices a las que uno pueda dedicarse.

 

Shoka, la forma tradicional del ikebana

El nombre que recibe el principal canon de ikebana es Shoka (en algunas escuelas es llamado Seika). Se trata de la forma clásica y equilibrada, la estructura permanente que sirve como referencia a todos los demás tipos de composición. Es la expresión del origen formal de ikebana, fiel a la naturaleza y a su más pura proporción; la expresión inmutable de la medida y del equilibrio perfecto.

 

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Izquierda: El canon Shoka sofutai . Dibujo que reproduce el concepto de proporciones clásicas de Shoka. Derecha: Dibujo de modelo esquemático sobre la composición asimétrica del arreglo Shoka / V. Encinas

 

El término “Shoka shofutai”, significa literalmente “modelo Shoka” o “patrón Shoka”, el esquema canónico: el grado cero del ikebana. Fue definido como tal en la era Edo (1603-1868) y es una síntesis depurada desde los orígenes del arte del ikebana, que posteriormente se ha mantenido hasta nuestros días como un referente esencial. En cuanto a la naturalidad esencial del estilo Shoka, muestra el gran conocimiento que sus creadores atesoraron sobre la proporción del crecimiento orgánico de las plantas. De la forma Shoka se derivan los estilos actuales, más libres, así como se derivaron, en el pasado, otras formas más barrocas y complejas. El canon es un modelo abstracto, y la vida real, que pocas veces se ajusta a él, es quien ofrece la variedad y riqueza de lo no-canónico.

Como muchos de los auténticos logros que se producen en el arte, este canon es un hallazgo, más que una invención. No se trata de la expresión más original o artística de una idea inédita, sino de lo opuesto: es la valoración de la regla subyacente en el crecimiento armónico. Cuando se conocen las proporciones dinámicas de las formas vegetales en desarrollo, aparece la forma Shoka como una constante perceptible a través de la observación atenta de las plantas. Este modelo de composición es, por tanto, una deducción idealizada del comportamiento formal del crecimiento y en él los diferentes grados de alargamiento, ensanchamiento y elevación en las tres direcciones del espacio han sido minuciosamente estudiados para transmitir al mismo tiempo una impresión de naturalidad y de artificio, es decir, de conciencia de la acción artística sobre la naturaleza.

 

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Izquierda: dibujo de modelo esquemático sobre las posiciones de las ramas en el arreglo Shoka, de perfil y de frente. Derecha: arreglo inspirado en el canon Shoka. Ciruelo en flor y camelia en recipiente de bambú. El punto de vista es ligeramente lateral / V. Encinas.

 

Estéticamente, el arreglo tradicional llamado Shoka transmite la sensación de dignidad y contención. Nada sobra y nada falta. Nada es gratuito o decorativo y todo está en su sitio, donde la naturaleza dispone que esté. Ése es su sentido; no imponer ni añadir artificios, fantasía, ni subjetividad personal al sentido que las plantas por sí mismas parecen poseer. En una palabra: respetarlas al máximo.

 

Armonías asimétricas

Se trata de un tipo de arreglo que define el equilibrio asimétrico entre tres ramas, dibujando en el espacio un esquema triangular. De mayor a menor, el nombre de esas ramas es shin, soe y tai. Entre las tres definen una cadencia gradual, progresiva, de crecimiento natural. En el caso de ciertos vegetales, cada rama tiene sub-ramas, subconjuntos armónicos, que acompañan a la estructura asimétrica principal con asimetrías menores. Estas ramas secundarias conforman las notas-eco, repiten la misma melodía en un tono más alto o más bajo, y a su vez se muestran regidas por las mismas medidas y proporciones. La forma triangular, el número tres, es el mínimo necesario para mostrar una secuencia de crecimiento progresivo; y por eso, los esquemas de Shoka, cuando se realizan en un arreglo y cuando se dibujan delineándolos como simplificaciones pedagógicas, se basan en tres ramas principales.

 

El esquema formal

Las relaciones proporcionales de tamaño entre las ramas son la estructura-eje fundamental; es decir, lo esencial son las medidas relativas de las tres partes, así como también la profundidad, el grado de desplazamiento hacia delante y hacia detrás. Particularmente importante es la zona del nacimiento del arreglo, la parte en la que los tallos emergen del agua unos 5 o 7 centímetros, sin hojas, limpiamente y que se llamada mizugiwa. En la forma Shoka éste parece erguirse dignamente en un solo punto, en el centro de la vasija, cuando se mira de frente.

 

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Arreglo inspirado en el canon Shoka shimputai (Shoka moderno). Ruscus sp., verónica y peonías en recipiente de cerámica y bandeja lacada / V. Encinas. 

 

Para conseguir esta impresión tan nítida y limpia, como en realidad hay varias ramas, éstas deben colocarse alineadas perfectamente una detrás de otra. En el dibujo (abajo, izquierda) vemos la visión frontal y la visión lateral de ese mizugiwa clásico. En su forma original, el mecanismo por el cual las ramas quedan sujetas de forma tan concreta, era un entrecruzamiento de fragmentos de ramas, acoplados en la boca de la vasija. Esta técnica requiere una gran maestría por lo que actualmente ha sido sustituida por el uso de las kenzas, soportes metálicos con pinchos, muy pesados, que son capaces de mantener la estabilidad de las ramas, aunque éstas sean pesadas o grandes.

Una composición de tipo Shoka puede estar hecha de un solo material. Las ramas de arce o de frutales recién florecidos como el cerezo o el pruno son muy clásicos, y también las hojas y las flores de los lirios; en este caso, recibe el nombre de issuike. Cuando se realiza con dos materiales, las dos ramas principales shin y soe conservan el mismo tema, leñoso o coriáceo, y la tercera es diferente y complementaria, es la parte frágil o blanda, generalmente flor, entre las que destaca el uso del crisantemo; en este caso el tipo de arreglo lleva el nombre de nishuike. Por último, cuando las tres ramas son de diferente material, originalmente pino, bambú y ciruelo, el arreglo es del tipo sanshuike. La forma tradicional de este arreglo, en sus tres versiones, es siempre «Shoka shofutai»: el estilo canónico, el fundamento inalterable, cuyas proporciones y formas son estables, fieles al crecimiento natural de las plantas. 

En cuanto a los recipientes que se utilizan para esta composición son específicos: esbeltos y altos, cilíndricos, de bambú o cerámica, a veces de bronce, más abiertos en la parte superior que en la inferior, ensanchándose hacia el labio de la vasija, como un cono truncado invertido, con base circular u ovalada. Son una prolongación de la composición vegetal que sirve para dar mayor dignidad a la misma, igual que la bandeja lacada.

 

MoriBANA, la forma actualizada del canon natural

Moribana es una forma moderna, naturalista y espontánea derivada del canon Shoka. De algún modo está adaptada a los tiempos actuales y puede realizarse más informalmente. El esquema de este estilo es uno de los más divulgados en Occidente y uno de los más utilizados en los arreglos cotidianos, porque su flexibilidad formal permite una expresividad fresca e inmediata. Su origen está en el siglo XX, en la escuela Ohara, y en cierto modo, adaptó el ikebana a los entornos occidentalizados.

 

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Dos arreglos modernos Moribana inspirados en el canon Shoka. Hojas y flores de lirio ensata, en recipientes de cerámica y (derecha) bandeja lacada / V. Encinas.

 

El arreglo de tipo Moribana se compone en vasija baja, más ancha que alta, el suiban. Puede tener planta ovalada, circular o rectangular, de un diámetro (lateral más largo en el caso de los rectangulares) que mide alrededor de treinta centímetros, y una altura de no suele sobrepasar los siete centímetros (muy poca en proporción a su base). El significado del término Moribana es algo así como acumular o reunir; de hecho, la composición se concentra en una parte del espacio del recipiente y se oculta el nacimiento del arreglo con briznas y hojitas, para que la kenza (soporte metálico) no se vea; queda semi-cubierta por las ramillas menores al pie del arreglo, que así parece surgir del agua. La composición no debe observar necesariamente la rectitud y perfección que requiere el estilo Shoka, sino que es más naturalista y relajada. Moribana es de espíritu sencillo, comparado con los estilos antiguos y ceremoniales. No tiene pretensiones trascendentes y es apropiado para la vida cotidiana. 

La vasija ancha y baja permite componer con comodidad. Las ramas, aunque se estudian, se limpian y también pueden ser modeladas, se utilizan de forma más versátil. Prácticamente cualquier planta puede utilizarse. El tipo de flores y material vegetal es muy variado, y es un estilo que permite improvisar y mezclar, si bien las dos ramas mayores, shin y soe, son fuertes, rígidas, y generalmente provienen de hojas grandes y fuertes o ramas de árboles o arbustos; y la tercera, tai, suele ser más frágil y estar compuesta de flores. También interviene el elemento ashirai, pequeños complementos, briznas herbáceas o pequeñas flores como el limonium o la paniculata, que a veces acompañan sin destacar.

 

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Aspidistra, juncos y cymbidium en recipiente de cerámica, compuestos según la forma moderna Moribana / V. Encinas.

 

El estilo moribana siempre deja a la vista bastante superficie de agua, reflejando el propio arreglo. Esto y la horizontalidad a la que tiende la composición, le da un cierto aire paisajístico, lacustre, que desea transmitir la serenidad de las aguas tranquilas.

 

Referencias:

Ukigumo (Ikenobo Shoka Kenkyu) Hamono. Hideo Shibata. 2001.

Victoria Encinas

Artista multidisciplinar, con estudios de Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, interesada en la investigación de materiales y recursos tecnológicos y titulada en Ikebana por la Escuela Ikenobo. Amante de la cultura tradicional japonesa y aficionada al cuidado de su jardín y al ikebana, donde une arte y naturaleza. Se resiste hasta el final a quitar las “malas hierbas”: todas le parecen parte del paisaje.

http://www.victoriaencinas.eu/

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