El museo más verde del mundo

Es la Academia de las Ciencias de California, en San Francisco, y por su diseño está considerado uno de los edificios más ecológicos. Sus instalaciones son sorprendentes.

 

Este 2012 se cumplen 4 años desde que el arquitecto Renzo Piano presentara el nuevo edificio que acogería este museo dedicado a la evolución y el futuro de nuestro planeta, y lo definiera como “una herramienta para que la siguiente generación de a la Tierra la ayuda que necesita”. Completamente integrado en el entorno del parque Golden Gate, quienes han visitado este edificio revolucionario coinciden en que es una estructura ligera que parece haber crecido espontáneamente desde la tierra mismo.

 

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Pero no solo una estética “verde” es lo que le ha valido para tener la máxima puntuación en la certificación LEED platinum del US Green Building Council, que evalúa la sostenibilidad de los edificios. Un sistema basado en diferentes normas sobre eficiencia energética y del uso del agua, mejora de calidad ambiental interior, y la selección de materiales, entre otros.

 

Y viendo el ejemplo de la Academia de ciencia no es de extrañar su calificación. Lo primero que hay que destacar es el techo del edificio, ondulado en homenaje a las colinas de San Francisco, cubierto de planta autóctona, y al que llaman living roof. Sirve para mantener fresco el interior, a penas hay máquinas de aire acondicionado a pesar de los metros cuadrados, y también para recoger unos 13 millones de litros de agua al año, que se reinvierten en el uso del museo.

 

Además, el techo tiene cortinas y compuertas mecanizadas que se abren y se cierran en función de la luz y la temperatura, regulando así el ambiente gracias a las corrientes de aire. Paneles solares, estaciones de recarga de vehículos, y cristales especiales que dan luminosidad y dejan ver completamente el exterior, cada elemento está centrado en la eficiencia energética del edificio, reduciendo su huella de carbono.

 

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El edificio en datos

Tienen muchos publicados, pero algunos de los más curiosos hacen referencia por ejemplo a las células fotovoltaicas que cubren las paredes del museo, unas 60.000, y que consiguen aproximadamente un 15% de la energía que consume el edificio. También cuentan que se han llegado a reciclar el 90% de los deshechos que se generaron en la construcción del edificio.

 

Y parece que será un lujo trabajar allí, porque aseguran que el 90% de las oficinas consiguen nutrirse solo de la luz y la ventilación naturales. En cuanto al reciclaje, el 95% del metal que se utilizó para crear el museo fue reciclado, incluso el 60% de los aislamientos vienen de pantalones vaqueros reciclados!

 

¿Y como museo?

Bucear por página web supone una inyección de ideas y opciones, en este espacio en el que la temática se basa en “cómo evolucionó la vida”, y “cómo sobreviviremos”. Así que algunas de las exposiciones hablan del cambio climático y también de la evolución de especies en Madagascar o les Galápagos. Podremos dividir nuestra visita entre el acuario, el planetario, el museo de historia natural, o las selvas que tienen a cubierto, siempre persiguiendo su objetivo, explorar, explicar y proteger la naturaleza.

 

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En cuanto a la agenda de actividades, es muy abundante, hay desde conferencias a clases magistrales, actividades dedicadas a la fotografía de la naturaleza, acampadas dentro del propio museo, y citas nocturnas todos los meses, que bajo temáticas diferentes transforman el espacio con música y performance.

 

Otro ejemplo interesante.

Para los amantes de la combinación entre ecología, arquitectura y ciencia hay otro lugar que no se pueden perder, el museo Biosphère en Montreal. Inaugurado el 1995, está dedicado al medio ambiente y el agua, pero lo que más llama la atención es su impresionante cúpula geodésica, ideada para la exposición universal de la ciudad del 67 por Richard Buckminster Fuller.

 

Considerado también un ecoedificio, aprovecha la energía solar, la eólica y la geotérmica, cuenta también con techos verdes y con un sistema de ahorro de agua para el mantenimiento de las plantas, gracias a un acuífero de filtración.

 

Por desgracia estos días ha sido noticia, aún no confirmada, por motivos bien distintos de sus valores arquitectónicos o ecológicos, la crisis también le está afectando y su supervivencia está en peligro. Quizá haya que darle prioridad a la hora de visitarlo.

 

www.calacademy.org

 

www.ec.gc.ca/biosphere

Eva Pastor

Responsable de Cultura y Comunicación del Jardí Botànic UV.
Me gusta la música, los libros, viajar, escribir, la divulgación científica e ir al cine con todas las consecuencias; hacer cola, comer palomitas... Me divierte ordenar con mis hijos la colección de coches de Cars. Nunca he comprendido las reglas del tenis y me da dentera cortar la pizza con tenedor y cuchillo.

 

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