Jardín abierto

Un Jardín Botánico necesita cuidado y vigilancia, sobre todo si está en el centro de una ciudad. ¿Pero esto implica que tenga que estar necesariamente aislado de sus ciudadanos? Tercera entrega de las ideas de la muestra de arquitectura y naturaleza.

Es un hecho que las ciudades reclaman un diálogo abierto con sus espacios verdes, y sus habitantes, pese a ser conscientes de vivir en urbes, creen posible el equilibrio entre edificios, vías de comunicación, y parques y jardines. Aún así, un Jardín Botánico no es un jardín cualquiera, los jardineros, conservadores, investigadores y educadores que trabajan en ellos, forman parte de una red encargada de utilizarlos como herramienta pedagógica, museográfica, científica y conservacionista.

 

Así, todas estas tareas no se pueden realizar en un espacio directamente abierto al público, pero tal vez que estén confinados no tiene porqué significar que no se integren en su entorno. Por eso la propuesta del Jardín abierto, supone romper con este concepto y generar un envoltorio transparente que llame la atención de todo aquel que pase cerca del Botánico.

 

Pau y Frodo Romany son los creadores de esta propuesta abierta y sugerente. Juntos forman el despacho PR3 siguiendo el camino de su padre, y realizan proyectos arquitectónicos, participando tanto del diseño como de la elaboración. Confiesan que lo primero que se plantearon al plantar cara a su proyecto fue si la gente sabía lo que se escondía tras los muros del Jardín. Para ellos asfixian este pulmón y la solución está en las paredes de cristal.

 

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Museu quai Branly


Y si se quiere conocer de primera mano cual es el efecto deseado, lo podemos encontrar en el museo quai Branly de Paris, del arquitecto Jean Nouvel. Un espacio para el arte que impacta por la impresionante apuesta por las cubiertas vegetales, pero también por la gran cerca de vidrio que lo rodea, con 200 metros de largo y 12 de alto.

 

Un Jardín abierto y conectado

“Abrir el Botánico, hacerlo permeable y visible, incorporándolo a lo cotidiano lejos de la situación actual en que está oculto a la vista del usuario y desconectado de su entorno”, es la propuesta de los hermanos Romany, una descripción que al mismo tiempo explica su preocupación por ese aparente aislamiento del Jardín con su barrio.

 

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Proposta d'entrada al Jardí per Gran Via Ferran el Catòlic


Por eso han pensado en una reforma que va más allá, con la entrada principal del Botánico por la Gran Vía Fernando el Católico. Este punto, que conectaría el Jardín con el Paseo de la Pechina y el mismo río, podría convertirse en una plaza de encuentro y referencia, al mismo tiempo que se podría diseñar como pantalla para el tráfico y la circulación, y servir de zona de paso entre espacios verdes.

 

Bosques y jardines verticales

El Botánico cuenta con un trazado clásico en cuanto a sus colecciones, los dos siglos de antigüedad en su ubicación actual hacen de él un lugar de estructura ordenada por caminos y secciones. Para las nuevas zonas que se crearían, los arquitectos proponen trabajar con los paisajistas para que desaparezcan los límites entre naturaleza y visitantes, se creen recorridos libres con diferentes itinerarios posibles, y el paseo se convierta en una experiencia más cercana y estimulante. Un concepto de bosque que ya se transmite en otros jardines que, eso sí, normalmente cuentan con ubicaciones fuera de los entramados urbanos.

 

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Jardín vertical junto al prototipo de cafetería

 

Además, de la fusión entre arquitectura y jardinería a los hermos Romany les interesan especialmente las fachadas ajardinadas, lo que les llevó a plantearse qué hacer con un importante vecino del Jardín, un edificio de 8 plantas que ofrece una cara medianera sin ningún recurso estético, arquitectónico o visual. Así, se trata de mostrar cómo los jardines verticales son una forma de solucionar este tipo de casos, dando además espacio para incluir más entornos verdes a nuestro alrededor.

 

Este es el tercer proyecto de os presentamos perteneciente a la muestra Arquitectura y naturaleza: una visión del Botánico, una exposición propuesta por el espacio IDEO para reflexionar sobre las posibilidades de ampliación que tienen el Jardín Botánico de la Universidad de Valencia. Como forma parte del festival de arte contemporáneo INCUBARTE, los proyectos de los cinco grupos participantes han supuesto un taller de creación, un espacio donde imaginar el Botánico que a ellos les gustaría tener en su ciudad.

 

Más información:

www.espacioideo.com

Eva Pastor

Responsable de Cultura y Comunicación del Jardí Botànic UV.
Me gusta la música, los libros, viajar, escribir, la divulgación científica e ir al cine con todas las consecuencias; hacer cola, comer palomitas... Me divierte ordenar con mis hijos la colección de coches de Cars. Nunca he comprendido las reglas del tenis y me da dentera cortar la pizza con tenedor y cuchillo.

 

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