Iberflora, una feria que se reinventa

El conservador del JBUV nos hace una crónica como visitante fiel de este gran muestrario de plantas de Jardín. Su valoración positiva de este año contrasta con sus experiencias pasadas.

Hace años que visito Iberflora con regularidad. Fui la primera vez cuando aún era estudiante de Biología con la ilusión y la idea de encontrar plantas singulares con las que incrementar las colecciones del Jardín Botánico, que estaba en plena restauración en aquel momento.

 

Pero me llevé una sorpresa. Un Jardín Botánico como el de la Universidad de Valencia era entonces, y lo es hoy, un lugar relativamente pequeño, que alberga numerosas colecciones distintas a las que solo puede dedicar algunos metros cuadrados. Estas colecciones tienen una vocación principalmente docente. Por este motivo lo que yo buscaba eran especies raras o inexistentes en los jardines urbanos, preferentemente puras, no variedades o cultivares seleccionados para aumentar su valor ornamental. Además, apenas quería uno o unos pocos ejemplares para traerlos al Jardín.

 

IBERFLORA5

 

En aquella visita me encontré que esto es un problema. Los viveristas que trajeron sus plantas apenas prestaron atención a mis consultas sobre especies moderadamente raras, no en la naturaleza, sino en los jardines de las ciudades. Por poner un ejemplo, solo era posible encontrar las cuatro o cinco especies más comunes de palmeras, cuando nuestro Jardín por entonces ya tenía más de cincuenta. Coníferas, frondosas o arbustos no presentaban mayor riqueza. Las orquídeas tenían una presencia testimonial, como las bromelias. Los helechos o las plantas carnívoras sencillamente ni estaban.

 

Aquella primera visita me produjo cierta decepción y el resultado para nuestro Jardín Botánico fue que no pudimos enriquecer nuestras colecciones con nada original. Desde entonces he estado en Iberflora en casi todas las ediciones, pero salvo algún año excepcional, mi impresión ha sido siempre la misma. Y las consecuencias para nuestro Jardín Botánico de la organización de la mayor feria de plantas de jardín de España, al menos durante años lo fue, tan cerca de nuestros cuadros de plantación no mejoraron con el tiempo.

 

IBERFLORA4

 

No me he rendido, he vuelto muchas veces a Iberflora, siempre buscando novedades y un cambio en la feria que la pudiera hacer más atractiva para nosotros, pero año tras año he visto que las novedades son raras y que no sirven para cubrir las necesidades tan singulares de nuestro Jardín. Nunca he conseguido la atención y el interés de los viveristas, que veían más bien un problema en intentar atender nuestros pedidos. Así pues, mis visitas no han servido, en general, para incrementar las colecciones de nuestro Jardín.

 

Seguramente Iberflora es un gran escaparate y un lugar de referencia para los mayoristas, pero las personas interesadas en especies singulares no suelen encontrar allí demasiadas plantas de interés. En mi opinión no es el mejor sitio para que un jardín botánico busque plantas.

 

Y este año..

Este octubre, del 3 al 5, volví a la feria con cierta ilusión y expectativas. Me habían dicho que la dirección de Iberflora había visitado la feria de coleccionistas de plantas que anualmente se celebra en el Jardín Botánico de Iturrarán, situado en el Parque Natural de Pagoeta (Guipuzcoa), y que sorprendida por la oferta que allí se presentaba había invitado a los expositores.

 

IBERFLORA1

IBERFLORA2

 

Efectivamente, en la última edición de Iberflora han participado algunos de los productores de plantas para coleccionistas que acudieron a aquella feria. No muchos, pero sirvieron para renovar mi curiosidad. Para mí fue lo mejor de la visita de este año. Allí estaban José Puig, dueño de Viveros El Jardín de Alzira, con una cuidada oferta de plantas tropicales y subtropicales de gran calidad y singularidad: begonias, alocasias, pasifloras, daturas, estapelias...

 

También montó un stand Flora del Trópico, de Navalcarnero, un vivero especializado en orquídeas para aficionados que dirige Rubén, un auténtico experto que nos ofreció una gran variedad de plantas vigorosas. Alejandro, dueño de Plantaplanet, un vivero de Málaga, nos ofreció una magnífica exposición de bromelias, que contrastaban por sus variados colores.

 

IBERFLORA3

 

Además desde Andalucía vino Alonso para representar a Plantaromed una interesantísima iniciativa que reúne a productores de plantas con la Administración andaluza en un proyecto innovador de uso sostenible de la diversidad vegetal de Andalucía. Plantaromed ofrecía plantas autóctonas de uso ornamental, culinario, aromático, etc.

 

Hablé con todos ellos y sé que en breve sus plantas podrán estar en las colecciones del Jardín Botánico para que nuestros visitantes puedan disfrutar de ellas. Su planteamiento respecto al negocio de las plantas es muy distinto al de otros viveristas y se acerca mucho más a las necesidades que tiene nuestro Jardín. En sus mesas había más diversidad de especies que en todo el resto de Iberflora, un escaparate mucho más atractivo para el coleccionista.

 

Imagino que Iberflora ha de satisfacer las necesidades de todos los consumidores de plantas, pero para ampliar a los aficionados y coleccionistas su oferta deberá repetir experiencias como las de este año e invitar a pequeños productores que también tienen un producto de gran calidad dirigido a un cliente muy selecto. El Jardín Botánico de la Universidad de Valencia es uno de ellos.

Jaime Güemes

Conservador del Jardín Botánico y profesor de la Universidad de Valencia

Doctor en Ciencias Biológicas

Medios