Jardines Botánicos unidos contra el Cambio Climático

Cuando hablamos sobre la crisis climática todos tenemos mucho que decir, dado que nos plantea retos que tenemos que afrontar y cambios que debemos asumir. Y a esta corriente se han unido los Jardines Botánicos de la AIMJB en una reunión el pasado mes de marzo para debatir y compartir conocimientos, y que concluyó con la firma de una declaración conjunta.

Este domingo los Jardines del Turia acogieron en Valencia el encuentro València Canvia pel Clima! 2019, organizado por la Delegación de Energías Renovables y Cambio Climático del Ayuntamiento de la ciudad, el centro de innovación Las Naves y la Fundación Valencia Clima y Energía. Una jornada completa con información, venta de productos, talleres, diálogos y otras muchas actividades con éxito de participación que demuestra el interés de la ciudadanía por un tema que nos afecta a todos y todas. Y en este contexto, aprovechamos para contaros la última actividad climática en la que ha participado nuestro Botánico.

El Jardín forma parte de la Asociación Iberomacaronésica de Jardines Botánicos con miembros de la península, las islas y la macaronesia, y en marzo dedicaron su jornada técnica bianual, en el Jardín Botánico Histórico La Concepción en Málaga, a los retos del cambio climático a los que se tienen que enfrentar los jardines en los próximos años.

 

retos imagen

 

Había muchas preguntas lanzadas al aire: ¿qué consecuencias tendrá el cambio climático en las colecciones de los Jardines Botánicos? ¿Cuál es su situación real frente al cambio? ¿Con qué recursos cuentan para comunicarlo y sensibilizar sobre él? ¿Qué oportunidades se abren para el Jardín en proyectos sobre biodiversidad y cambio climático? ¿Cómo podan los Jardines incorporar los ODS? Para tratarlas todas en común y generar un ambiente de debate e intercambio de ideas se organizaron estas jornadas malagueñas que contaron con charlas, pero también con dos talleres participativos.

 

Las intervenciones

La inauguración fue a cargo de Jaime Güemes, nuevo presidente de la AIMJB, y también director de nuestro Jardín Botánico, y dio paso a Fernando Valladares, del Museo Nacional de Ciencias Naturales, CSIC,  quién habló del cambio climático como mucho más que una evidencia científica. Entre otras muchas cosas interesantes, habló del IPCC, el grupo intergubernamental de expertos en cambio climático de la ONU y en cómo trabajan términos de confianza y probabilidad con cada descubrimiento científico climático que se hace, para ver en qué nivel de credibilidad se puede situar. Aun así, los trabajos de previsión son complejos porque, según él, el pensamiento científico no hace previsiones, crea escenarios. Mostró también un gran listado de efectos directos e indirectos del cambio climático, y planteó ejemplos fáciles donde se ven muchos de estos efectos combinados, como los incendios, las invasiones biológicas, los cambios en la cobertura vegetal o en el albedo.

 

valladares 1

21 valladares

Arriba y abajo, presentación de Fernando Valladares. (MNCN-CSIC)

 

Tuvo, además, consejos en cuanto a la comunicación del cambio, dado que el pasado 5 de marzo 53 medios de comunicación firmaron un decálogo de recomendaciones para informar sobre la crisis climática. Entre ellas estaban, entre otras, mostrar las emociones negativas con un contrapeso positivo, no tener miedo a la incertidumbre, mostrar proximidad, evitar alarmismo y espectáculo climático, o incidir en causas y soluciones y alternativas existentes. Para Valladares, algunos conceptos claves que sería necesario no dejar de divulgar serían el efecto invernadero, la huella de carbono y la ecológica, las emisiones per cápita, la descarbonización, las emisiones de gases de efecto invernadero, y la diferencia entre tiempo y clima.

También el cambio climático puede suponer una oportunidad para explorar un abanico de oportunidades, así se enumeraron las energías renovables, el emprendimiento verde, la restauración ecológica, la economía circular, la relación planeta y salud, y las dietas verdes, entre otras. ¿Y los Jardines Botánico? Fernando Valladares aconsejó que como conectan investigación, conservación y educación, podían impulsar investigación innovadora reuniendo sectores implicados, productores de conocimiento y usuarios formales. Además, pueden contribuir en el debate de temas controvertidos, y ampliar los límites de sus campos de experiencia. 

Después fue el turno de José Luis Muñoz, de Climate-KIC, que empezó por explicar que las KIC’s son comunidades de innovación y conocimiento (como el MIT pero a la europea), que alcanzan áreas claves de impacto y se centran en los factores que impulsan el cambio de sistema. Concretamente la sección climática tiene diferentes programas de trabajo, como pioneros, para sacar expertos de su zona de confort y llevarlos a lugares complementarios diferentes de los habituales, journey, la escuela de verano, climathon, ciudades donde se proponen retos y todas aportan soluciones al problema, además de un programa de aceleración de empresas relacionadas con frenar y reducir el cambio climático.

 

kic 1

kic 2

Arriba y abajo, presentación de José Luis Muñoz. Climate-Kic

 

Para Muñoz los Jardines Botánicos podrían ser observatorios del cambio (en cuanto a monitorizaciones o mediciones, por ejemplo), además tienen un gran potencial por su gran número de visitas, pueden ser entornos de formación para quienes toman decisiones (como políticos y técnicos), o ser laboratorios de plantas que si sirven enl entorno urbano se pueden introducir después en fachadas o techos verdes. Ideas y más ideas en el papel de los Botánicos en esta crisis climática. 

Las intervenciones las cerró Andrés Alcántara, de la Oficina UICN-Med, hablando de las soluciones basadas en la naturaleza, las Nbs, nature based solutions, que hay de tres tipos: las que usan los ecosistemas existente, las que gestionan la mejora de los ecosistemas trabajando sobre ellos, y las que crean ecosistemas artificiales. La UICN está buscando una estandarización de estas Nbs para tener criterios y evaluarlas correctamente. Trató también la renaturalización de las ciudades, y concluyó coincidiendo con el resto de ponentes en que el trabajo de los Jardines en el cambio climático pasa para tener voz en el ámbito del conocimiento científico y la divulgación.

 

Talleres para no quedarse callados

La segunda parte de la jornada fue mucho más participativa, y la comenzaron Ana Méndez y Sandra Magro, de Creando Redes con una propuesta basada en un análisis previo (a través de una encuesta a los socios) de lo que se estaba realizando en los jardines integrantes de la AIMJB en materia de cambio climático. ¿Qué estamos haciendo? ¿Qué nos gustaría hacer? ¿Por qué hay cosas que querríamos hacer y no hacemos? Preguntas que parecen sencillas pero que suponen profundizar algo más en nuestras tareas, un trabajo que a veces la rutina no nos permite. Así, plantearon a todos seis objetivos hacia los que ir todos los jardines juntos como eran: avanzar en el conocimiento sobre los efectos del cambio climático en las colecciones vivas de los jardines, acciones para asegurar la sostenibilidad de estas colecciones, influir en las políticas de mitigación y adaptación al cambio climático, la comunicación interna de la asociación, un aumento de la implicación de los socios, y la captación de financiación.

 

creando redes

CREANDO 2

Taller de Creando redes

 

Una vez establecidos los retos, los participantes formaron grupos para responder preguntas sobre cada uno de los objetivos, y acabar concretando acciones y soluciones concretas para conseguirlos. Por ejemplo, no se trata de pensar en abstracto cómo conseguir dinero, sino ver qué convocatorias de ayudas se conocen para financiar la asociación, o qué instituciones públicas o privadas se podrían vincular a proyectos de mitigación del cambio, o qué debería de ocurrir para que cada uno de los jardines reservara dinero en este sentido. Con todas estas reflexiones y propuestas, se estableció un cruzamiento en cuanto a su potencialidad y aplicabilidad, y de ahí salieron ideas inmediatas, ideas estrella, a rechazar y otras para trabajar después. Una forma de lanzar ideas y pasar de toda la teoría vista en las ponencias a una parte más práctica en la que sacar conclusiones.

Por otro lado, el día siguiente también participó Lucía Vázquez, de Educación y Sostenibilidad,  para repasar con todos los asistentes los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, ODS, a través de interesantes y sugerentes obras de arte de artistas vinculados a la lucha ambiental. Se habló de que la sostenibilidad es un taburete con tres patas, la economía, la sociedad y el medio ambiente, y que alrededor de esos tres vértices se han ordenado las 169 metas de los ODS. 169 metas que estamos muy lejos de cumplir porque, en términos de desarrollo sostenible, todos somos países en desarrollo.

 

LUCIA 1

chris jordan 1024x679

Arriba, presentación de Lucía Vázquez. Abajo, una de las obras mostradas durante la charla. Cell phone chargers, Atlanta 2004 / Chris Jordan, Projecte: Intolerable beauty

 

Cada institución, y en este caso cada Jardín Botánico, debe de identificar los retos (qué se está haciendo, qué problemas hay que afrontar), que el personal se apropie de los ODS y los haga suyos (que se los crean a través de un debate riguroso interno), e ir viendo cómo integrar los ODS mediante acciones específicas. Estos tres pasos son básicos, sobre todo porque los obstáculos su muchos (económicos, de tiempos, de sensibilización del personal) y porque hay que integrar los ODS a la programación habitual de cada Jardín.

 

Jardines unidos por el cambio

Pero estas jornadas no se quedaron en un entorno teórico-práctico de reflexión y debate de diferentes Jardines Botánicos que están unidos no solo por el territorio y su pasión por el mundo vegetal, sino también por sus objetivos, público y definición característica. A propuesta de Esteban Manrique, director del Real Jardí Botánico, CSIC, los jardines firmaron lo que se denominó la Declaración de Málaga contra el cambio climático, y que supuso la unión de la AIMJB a la Alianza contra el Cambio Climático y la Declaración de Melbourne.

 

escalera congreso

 

La Declaración de Málaga subscrita por los miembros del AIMJB establece que el cambio climático es un reto global que no conoce fronteras y que, para combatirlo, precisa del trabajo coordinado de todos los agentes implicados en la defensa de la biodiversidad mundial. El documento defiende, además, que los jardines botánicos, “como instituciones que conectan la investigación, la conservación, la educación y la divulgación, son centros idóneos para impulsar esta lucha contra el cambio climático.”

El documento, que fue firmado por los representantes de los jardines botánicos de España y Portugal, recuerda que “los jardines botánicos son lugares de conocimiento científico y técnico que ejercen un papel esencial en la conservación de nuestro medio natural” e incluye puntos de interés como reconocer que el Cambio Climático afectará las colecciones vivas de los Jardines Botánicos, identificar esos efectos y proponer acciones que ayuden a evaluar las consecuencias, así como promover actividades para trabajar en el diseño de protocolos comunes para adaptar las colecciones vivas al cambio climático y mitigar sus efectos.

 

61406124 2204929186250596 7573782124751224832 n

Jardín Botánico Histórico La Concepción / Fernando Salazar Medina 

 

Podéis leer toda la declaración aquí

Así, las jornadas de Málaga de la AIMJB fueran un paso más en el camino de los Jardines Botánicos para ser centros de referencia en investigación del mundo vegetal, y además conseguir un lugar dentro de la sociedad útil y digno de reconocimiento. La crisis climática está aquí y los Jardines Botánicos también quieren tener un papel destacado en todo el trabajo que hay para que nuestro planeta sufra las menores consecuencias posibles, y hacer más asumibles las que ya sufre. La humanidad, y las plantas, sin las cuales su supervivencia no sería posible, merecen el esfuerzo.

Eva Pastor

Responsable de Cultura y Comunicación del Jardí Botànic UV.
Me gusta la música, los libros, viajar, escribir, la divulgación científica e ir al cine con todas las consecuencias; hacer cola, comer palomitas... Me divierte ordenar con mis hijos la colección de coches de Cars. Nunca he comprendido las reglas del tenis y me da dentera cortar la pizza con tenedor y cuchillo.