El valor del tesoro setabense (II)

La vall d'Alcoi La vall d'Alcoi Imagen de Raul Soler. Fuente: FlickR

¡Todavía no hemos acabado nuestra excursión! ¿Continuamos explorando la flora del sector Setabense? ¿Quieres conocer los dos últimos subsectores más meridionales? Siguiendo con la línea temática comenzada en la anterior y primera entrega geobotánica sobre el concepto de sector Setabense, es momento de completar nuestro viaje botánico, explorando la admirada biodiversidad que esconden rincones valencianos tan familiares y emblemáticos como el valle de Ayora, las sierras alicantinas y el Alto Vinalopó.

Son diversos los estudios botánicos recalcando que la importancia del sector Setabense se debe a la existencia de este esencial subsector litoral-sublitoral. ¿Por qué? Tal vez por su vitalidad floral, su diversidad orográfica, su independencia climática... Incluye la mayor parte de las sierras interiores prebéticas (montañas diánicas) levantándose en la mitad sur de la provincia de Valencia y la mitad norte de la de Alicante. ¡Seguro que las conoces! ¿Si te digo Mariola o Puig Campana?

 

Subsector Alcoyano-Diánico, confluencia bética y levantina

Son territorios que van del termo al supramediterráneo (asociado al límite de los 1.000 m de altitud). Formación puntualmente de suelos neutros y ácidos dando lugar a puntuales alcornoques (Quercus suber) en el Buixcarró, pero sobre todo abundancia de suelos de naturaleza calcárea. Y es que los suelos evolucionan bajo altas temperaturas estivales y torrenciales lluvias otoñales provocando la rápida disolución de las calizas y acumulación de las arcillas, dando los típicos óxidos de hierro de las tierras rubias

 

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Panoràmica de la costa mediterrània a 1500 m i des d’una de les serres diàniques per excèl·lència del subsector: l’Aitana. Aquesta es coneguda per ser el sostre alacantí i el bressol de joies endèmiques. Imatge de Jesús Alenda. Font: FlickR

 

A lo largo de millones de años, estas sierras diánicas fueron la meta de muchas vías de migración y dispersión de entonces, huyendo de las adversas glaciaciones europeas y convertido así el subsector en un refugio cálido y endémico al sur del continente europeo. Además, está la existencia de relaciones florísticas comunes con otros territorios béticos del sudeste ibérico como las sierras de Cazorla o con el archipiélago balear con una historia geológica parecida en ambos lugares.

 

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Podem localitzar idèntiques plantes rupícoles de litoral a ambdós costats del mediterrani: als penya-segats i caps de la costa del nord d’Alacant i a les costes d’Eivissa. Imatge de Krzysztof Belczyński. Font: FlickR

 

Ahora es momento de dividir el recorrido por el subsector Diánico-Alcoyano en tres bloques según el piso bioclimático, puesto que la vegetación variará en función de la latitud, ascendiendo desde las costas hasta las altas cumbres montañosas. ¡Empezamos!


El bioclimático termomediterráneo asociado en áreas litorales le corresponden masas forestales de carrascales (Quercus rotundifolia) pero desafortunadamente los coscojales los han sustituido (Quercus coccifera), como ocurre en gran parte del sector. Sin embargo, la alfombra carbonatada formada por hierbas y matorrales coloridos y aromáticos es muy diversa y peculiar; siendo el escondrijo de los tesoros endémicos del sector Setabense. Destacamos el género de las ajedreas (Micromeria inodora). En las montañas más litorales de la comarca de La Safor y Marina, y tapizando carrascales xerófilos y matorrales; predomina la olaguina (Genista hispanica) junto a la albaida amarilla (Anthyllis onobrychioides). Y si buscamos las tierras rubias de este piso, crece el espliego (Lavandula dentata) y el jaguarzo (Cistus crispus).

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El coscollar termomediterrani és habitual a les vessants de solana de les serres litorals de la Safor com les rodalies del Buixcarró, de Vernissa o del Mondúver. I es que aquesta espècie suporta la sequera estival junt al llentiscle (Pistacia lentiscus), l’arçot (Rhamnus lycioides) o l’emblemàtic margalló (Chamaerops humilis). Imatge de Tomás Royo. Font: FlickR

 

Los espartales secos presididos por el esparto (Stipa tenacissima) junto a la campanera valenciana (Convolvulus valentinus), aparecen como formaciones vegetales permanentes en rincones con mucha pendiente y orientados al sol. En los cortes de roquedas calcáreas crecen la herradura de roca (Hippocrepis valentina) o la escabiosa de roca (Scabiosa saxatilis), junto a distintos elementos y endemismos de influencia diánico-balear. Es más, en los acantilados termomediterráneos norteños de Alicante poseen comunidades exclusivas como la micro-reserva de flora de la Illa Mitjana, situada cerca de la Sierra Gelada.

 

Y es que como ocurre a lo largo del norte de la costa alicantina, las formas agrestes con irregulares acantilados dan lugar a varias calas, cuevas e islotes. Evidente ausencia de suelo, en los cortes de las roquedas encontramos comunidades vegetales marítimas adaptadas en las intensas rachas cargadas de sal: la uña de gato (Sedum sediforme subsp. dianium), el jaramago (Diplotaxis ibicensis) o el hinojo marino (Crithmum maritimum), entre otros.

 

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El cap de la Nau junt al de Sant Antoni al sud del golf de València (Dènia-Xàbia) són els principals monuments orogràfics de la costa valenciana. Imatge de Adrian Scottow. Font: FlickR

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Panoràmica de la comarca natural de la Vall d’Albaida (futur hipervincle) des de l’Ombria de la Serra del Benicadell. Sent una extensa vall solcada per rius i barrancs rodejats de serres, s’estableix majoritàriament al pis mesomediterrani (400 metres). Sobre el mantell de margues blanques, és un dels cors agrícoles, de cultiu de secà del subsector. Imatge de Jose Aparici

 

Dejando la franja más costera del subsector, nos trasladamos al interior de Valencia y Alicante; en concreto, en las comarcas naturales de la Vall d’Albaida, el Comtat o l'Alcoià. Esta vez hablamos de un piso bioclimático superior, el mesomediterráneo. En estos territorios la vegetación está representada por el habitual carrascal y el monopolio reforestado de pinares (Pinus halepensis) rico en elementos florales de sotobosque típicos del piso. En las tierras rubias, se muestran matorrales pobres en especies con formaciones dominadas por la aulaga (Ulex parviflorus) y algunos endemismos como el ya citado rabo de gato (Sideritis dianica) o por el salao (Ononis rentonarensis).

 

La parada obligatoria es en las predominantes roquedas o descansillos terrígenos del subsector. Y es que recogen gran cantidad de endemismos únicos en nuestra península y en las islas Pitiusas, como por ejemplo: la consuelda (Saxifraga cossoniana). Estamos hablando del último piso térmico del subsector Alcoyano-Diánico: el supramediterráneo, exclusivo de las altitudes que superan los 800-900 metros. Por lo tanto, lo encontramos muy representado en la sierra de Aitana o en los parques naturales de Mariola y el carrascal alcoyano de la Font Roja, siendo unos hábitats únicos en el sector Setabense. Supramediterráneo setabense equivale a bosques ligados a suelos pedregosos, a los pies de paredes calcáreas verticales y presididos por fresnos (Fraxinus ornus) y robles valencianos (Quercetus faginea).

 

Además, dominio poco denso otros caducifolios como el arce granadino (Acer granatense) o el mostajo (Sorbus aria), y acompañados de especies arbóreas muy exigentes en cuestión de sombra y humedad ambiental como el sorbo silvestre (Sorbus torminalis) o el pudio (Rhamus alpina). En estas vertientes de montaña mediterránea, también encontramos arbustos de la familia de las rosáceas como el espino blanco (Crataegus monogyna) junto al agracejo andaluz (Berberis hispanica).


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Panoràmica de la cara meridional del massís de la Mariola al fons i la Foia d’Alcoi des de l’ombria del Parc Natural del carrascar alcoià de la Font Roja. Exemple model de pis supramediterrani al sector Setabense. Imatge de Raul Soler. Font: FlickR

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Fruit del teix comú (Taxus baccata). Aquest creix en alts barrancs d’ombria, abrigats per pendents humides i boiroses en una de les serres valencianes més extenses i descrites pel botànic Cavanilles: la Mariola. Imatge de Frank Van Hevel. Font: FlickR

 

La esmeralda del tesoro vegetal que ofrece el sector Setabense se encuentra en este subsector diánico: la micro-reserva de tejeras (Taxus baccata) en la umbría de Agres, en el Parque Natural de la Sierra de Mariola. Bordeando el pico del Montcabrer y entre los 1.200-1.400 metros, habitan una decena de ejemplares de oscuras coníferas en buen estado de conservación. Son los tejos más meridionales del continente europeo y no pasan desapercibidos entre el bosque mediterráneo presente en esas altitudes.

 

En las adversas llanuras calcáreas de las cumbres y a las pendientes de gravas soleadas, habitan pastos formados por el género Festuca. En cambio, si sobrevolamos la umbría de las mismas cumbres del subsector, veremos un mosaico de manchas circulares y compuestas por el autóctono cojín de monja (Erinacea anthyllis) o la reliquia salvia de Mariola (Salvia mariolensis). Por ejemplo, a las fisuras de las roquedas del Puig Campana o Aitana, germina Jasione foliosa o todo un espectáculo botánico visual cuando la vivaz hierba corona del rey (Saxifraga longifolia var. aitanica) entra en periodo de floración estival.

 

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Erinacea anthyllis forma arbustos en forma de coixenet i si els observes, es que has superat una ruta senderista de dificultat màxima! Imatge de Por los caminos de Málaga. Font:FlickR

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Els famosos conillets blancs a la serra del Buixcarró (Antirrhinum valentinum) és un exemple vegetal distintiu del subsector Alcoià-Diànic. Imatge de carlesjbox. Font:FlickR

 

Siendo habitual ya de cada subsector, crecen centenares de especies diferenciales y aportan la mayor riqueza taxonómica al sector Setabense. Destacamos taxones emblemáticos como los anteojos (Biscutella montana), la arenaria (Arenaría valentina), el torvisco moruno (Daphne oleoides subsp. hispanica), el espliego (Lavandula dentata), el enebro común (Juniperus communis), la endrina (Prunus spinosa), la silene de Ifach, Calpe (Silene hifacensis) o la salvia (Salvia lavandulifolia), entre otras.

 

Muy pronto concluyó la trilogía setabense con un recorrido por Ayora y Villena. ¡Hasta pronto!

José Aparici

Graduat en Biologia per la Universitat de València i postgrau d’Ecologia Avançada i Gestió del Medi Natural per la Universitat d’Alacant
He treballat al Servei Tècnic d’Espais Naturals Protegits de la D.G. de Medi Natural (GV), al Museu de Ciències Naturals de València i al Parc Científic-UV. També he realitzat col·laboracions formatives al Jardí Botànic UV, assistències tècniques en AE-Agró i com a Especialista Municipal Voluntari del Fons Valencià per la Solidaritat a Bolívia.