Madera de violín

A primera vista, poca relación hay entre la botánica y la música pero hoy os hablamos de las especies de árboles y hongos que se usan en la fabricación de los violines. ¡La botánica está por todas partes!

Tener un vecino violinista sólo es una experiencia agradable cuando este tiene mucha experiencia. Y es que los comienzos no son fáciles y, además de la calidad del instrumento, hay que tener en cuenta la experiencia del músico. Pero en cuanto a esto, poco podemos aportar nosotros así que nos dedicaremos a lo que nos atañe, la botánica que esconde el sonido de un violín.

 

Árboles que no son lo que prometen
Dos especies de árboles y dos especies de hongos hacen de los violines Stradivariuss del siglo XVII unas piezas únicas. Pero, ¿cómo es que los hongos cambian el sonido de este instrumento de cuerda? ¿A qué árboles pertenece la madera con la que se fabrican?

 

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Picea abies. Imágenes de Wikipedia

 

El abeto rojo es una especie de árbol del género Picea que alcanza los 50m de altura y un diámetro de 1 a 1,5 m. Las hojas son agujas bien largas y las piñas hacen de 9 a 17 cm de largo, de color verde o rojo y que maduran a los 6 meses de la polinización. A pesar de lo que su nombre anuncia, Picea abies, el abeto de que hablamos, no es un abeto ya que no pertenece al género Abies y es el árbol de Navidad por excelencia en los países nórdicos europeos, de donde es originario. Su distribución se extiende hasta los Balcanes.

 

El arce (Acer pseudoplatanus), falso plátano o sicomoro es una especie de la familia de las aceráceas. El plátano falso prolifera en el centro y sur de Europa, y también en el suroeste de Asia. En la Península Ibérica únicamente en el norte: Pirineos y Cantabria, hasta el norte de Portugal.

 

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Hoja de arce de la bandera de Canada

 

El término pseudoplatanus hace referencia a la semejanza de las hojas con el plátano de paseo que puede alcanzar los 30 metros de altura con una corteza lisa y grisácea. Crece en gran parte de Europa desde Noruega hasta Polonia y también en los Alpes, Balcanes y los Cárpatos. Pero como decíamos antes, este árbol tampoco es lo que promete porque, a pesar de ser conocido como sicómoro, tampoco lo es ya que el sicómoro es otra especie, Ficus sycomorus originaria de África del Sur.

 

Dos especies más para afinar el violín
Dos especies más de árbol se usan para fabricar las clavijas y el cordal, de donde se afina el violín: ébano y jacaranda, respectivamente. Diospyrus ebanum produce una de las maderas más duras, tan es así que no flota en el agua. Es un árbol originario de India y en cuanto a su estado de conservación, la UICN lo clasifica como vulnerable.


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Palosanto o kaki, árbol del género del ébano. Haz clic en la imagen para saber más

 

El cordal es la pieza del violín donde van fijadas las cuerdas y la madera que se usa para su fabricación es la del árbol llamado jacaranda, fácil de reconocer porque al florecer, aporta a los parques y jardines un color violeta muy especial. Su madera es empleada en ebanistería y no sólo para la fabricación de violines. Es originaria de América intertropical y subtropical. Aquí en Valencia tenemos una bien grande justo al lado del campo del Mestalla.

 

En cuanto a los violines...
Funcionan de la siguiente manera: cuando el arco frota las cuerdas, el sonido se transmite a través del puente al cuerpo del instrumento, en la caja de resonancia. Se dice que los violines Stradivariuss, del siglo XVIII, son los que suenan mejor. Pero, ¿cuál es el secreto de esta sonoridad tan codiciada? Dos especies de hongos arborícolas parecen tener la culpa: Physisporinus vitreus y Xylaria longipes.


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Xylaria longipes es una especie lignícola y saprofita. Crece sobre el arce y el aliso y no tiene ningún interés culinario

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Physisporinus vitreus

 

Y es que los hongos reducen las paredes celulares de la madera de pícea (abeto rojo o Picea abies) la única que se emplea para fabricar la tapa superior del violín. La madera del arce se usa para la construcción del fondo y la voluta, el ornamento con forma de espiral. Una mayor ligereza se traduce en tonos más intensos y en mayor sonoridad. Pero los hongos no afectan únicamente al volumen, sino que también duplican la función amortiguadora de la madera, eliminando los sonidos demasiado agudos e irritantes. Parece que estos hongos no sólo pueden mejorar las cualidades sonoras de los violines sino que también pueden usarse con las guitarras.

 

Un genio luthier en la Pequeña Edad de Hielo
Este luthier italiano (1667 y 1679) más conocido por la forma latinizada de su nombre, Stradivariuss, es sin duda, el más célebre constructor de instrumentos de cuerda de la historia de la música. 1683 se instaló por su cuenta en la Piazza San Domenico de Cremona, en el mismo edificio que su maestro, y pronto adquirió fama como creador de instrumentos musicales. Comenzó a mostrar originalidad ya hacer alteraciones en los modelos ya existentes. El arco fue mejorado, los espesores de la madera calculados más exactamente, el barniz más coloreado y la construcción del poste mejorada.


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Antonio Stradivari, obra pictórica de Edgar Bundy, 1893: imagen idealizada del Romanticismo de un héroe-artesano

 

Además de violines, Stradivariuss construyó arpas, guitarras, violas y violonchelos, entre 1000 y 1100 instrumentos en total, 02 de enero según estimaciones recientes, de los cuales, cerca de 650 se conservan a la fecha de hoy. Antonio Stradivarius murió en Cremona el 18 de diciembre de 1737, y fue sepultado en esta misma ciudad.

 

El caso es que este luthier vivió en la llamada Pequeña Edad de Hielo, un época comprendida entre 1550 y 1850 en que las bajas temperaturas provocaron un crecimiento lento de los árboles que desarrollaron maderas de baja densidad que el artesano supo aprovechar.

 

Mucha historia esconden los violines, desde hongos hasta árboles pasando por una edad de hielo. El caso es que la música, como hemos visto, no está tan lejos de la botánica, al menos por lo que respecta a los instrumentos de madera. El viento metal no es cosa nuestra.

 

Revista Espores. La veu del Botànic

Redacción de Espores, la veu del Botànic

Revista de divulgación científica del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia