PLANTAS PARA DAR COLOR AL JARDÍN EN INVIERNO

Flores amarillas, rosas, violetas, naranjas, blancas, ¡sí! estos colores también pueden formar parte de tu jardín en los meses más fríos y complementar al verde perenne que persiste en árboles y arbustos. Guía de Jardín nos da sus doce plantas imprescindibles para conseguir un espacio verde mágico en invierno. 

El invierno es una estación en la que el jardín puede parecer poco interesante. Y es que el frío no invita a salir y pasar mucho tiempo fuera, quizás por eso nos despreocupamos y dejamos que su aspecto decaiga. Pero y si te digo que se puede mantener su vitalidad y disfrutar de un jardín agradable también durante los meses fríos. Sólo hay que elegir las plantas adecuadas y para eso disponemos de muchos arbustos, árboles y herbáceas que, por sus características, toleran las condiciones climatológicas del invierno y permiten llenar de atractivo nuestro particular espacio verde durante este periodo.

Por eso en el post de hoy os traemos una lista de 12 plantas que florecen durante los meses de invierno. Con ellas conseguiremos tener flores desde diciembre hasta bien entrado marzo. Después, llegará una nueva primavera y llegarán los días de máximo esplendor. ¡Empecemos!

 

Hamamelis x intermedia

Hamamelis x intermedia

Hamamelis x intermedia. Imagen: Pixabay

 

Existen varios cultivares de hamamelis, con flores anaranjadas o amarillas entre diciembre y marzo. Son arbustos caducifolios que pueden alcanzar una altura entre el 1,5 y 3 metros. Resultan muy atractivos en invierno, cuando las flores aparecen sobre las ramas desnudas. Por su tamaño, son ideales para jardines urbanos donde no se pueden plantar árboles de gran tamaño. Son arbustos rústicos que soportan incluso heladas. Pero ¡cuidado!, los vientos fríos pueden dañarlos.

 

Arbutus unedo

arbutus unedo madrono
Arbutus unedo, el madroño. Imagen: Pixabay

 

El madroño es un arbusto de hoja perenne que se llena de florecillas color crema entre octubre y diciembre. Cuando las flores maduran se forman los frutos, bayas de un tono rojo intenso que también aportan color e interés al jardín. Un ejemplar adulto puede convertirse en un arbolito de entre 4 y 7 metros de altura. Es una especie resistente a las heladas, pero la protegeremos si está plantado en una maceta porque, ahí, sus raíces están demasiado expuestas.

 

Mahonia spp.

Mahonia
Mahonia sp. Imagen: Pixabay

 

Arbusto de hoja perenne que alcanza, como mucho, 4 metros de altura. Florece entre noviembre y diciembre produciendo racimos de flores de color amarillo. En lugares con clima muy frío, las hojas de la mahonia adquieren una tonalidad púrpura que las hace muy atractivas. Toleran heladas de hasta - 7ºC aproximadamente. Si el frío va a ser muy persistente, deberemos acolchar el suelo para protegerlas.

 

Clematis cirrhosa

Clematis cirrhosa
Clematis cirrhosa. Imagen: Peganum

 

Conocida también como clematis de Virginia, esta planta trepadora florece desde noviembre hasta marzo. Las flores tienen forma de campana, en tonos crema y rosado. Cuando las flores maduran, los frutos emiten filamentos largos y plumosos que mantienen el interés estético a pesar de la ausencia de flor. Esta especie de clematis soporta fríos intensos de hasta los -12ºC.

 

Bergenia crassifolia

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Bergenia sp. Imagen: Radomil, Jardín Botánico de Poznań

 

Hortensia de invierno o begonia de invierno son otros nombres por los que se conoce esta planta. Una herbácea perenne que florece desde enero hasta abril. Puede alcanzar los 40 cm como mucho, tiene unas hojas grandes muy bonitas y las flores, de color rosa y perfumadas, aparecen agrupadas en racimos muy densos. La bergenia es una planta originaria de zonas del Himalaya y Siberia, por lo que su resistencia al frío es elevada.

 

Aloe arborescens

aloe arborescens
Aloe arborescens, el aloe candelabro. Imagen: Guia de Jardín

 

El Aloe arborescens es un arbusto de hojas suculentas con bordes dentados que florece entre los meses de diciembre y enero. Se puede cultivar en semisombra, pero para que florezca bien necesita muchas horas de sol directo. Las flores aparecen agrupadas en inflorescencias con forma de espiga y de color naranja muy intenso, casi escarlata. No aguanta demasiado bien el frío, pero tolera heladas suaves de hasta -4ºC.

 

Lavandula dentata

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Lavandula dentata, la lavanda

 

La lavanda es un arbusto perenne, muy aromático y con porte redondeado que no supera el metro de altura. Se utiliza como planta ornamental de jardín más que en perfumería porque sus flores no son tan perfumadas como las de otras lavandas. Es muy decorativo como ejemplar aislado y también muy útil si se desea formar un seto bajo. Produce espigas de flores de color púrpura azulado entre enero y febrero. Respecto a las temperaturas, la Lavandula dentata puede soportar estoicamente las tórridas temperaturas estivales mediterráneas y fríos inviernos de hasta -7ºC.

 

Ciclamen persicum

Ciclamen
Ciclamen persicum. Imagen: Pixabay

 

El ciclamen es una planta que se suele cultivar como anual y podemos encontrar en los viveros, llenos de flores, desde el otoño hasta el final del invierno. Hay variedades pequeñas, que no superan los 15 cm de altura, y variedades más grandes que llegan a los 40 cm. A pesar de estar considerada planta de temporada, el ciclamen se comporta como vivaz en el suelo del jardín. Esto significa que, si se le dan los cuidados adecuados, puede vivir durante muchos años. Su periodo de floración es muy largo, comienza en otoño y termina a finales de primavera. Las flores tienen un aspecto muy singular y una gran variedad de colores diferentes. Es una planta muy sensible a las fluctuaciones de temperatura, el rango óptimo está entre 15ºC y 20ºC.

 

Viburnum tinus

viburno tinus
Vinurnum tinus, el durillo. Imagen: Guia de Jardín

 

Conocido también como barbadija, el durillo es un arbusto perenne que comienza a florecer en enero y mantiene las flores hasta principios de primavera. Las flores son pequeñas, blancas, agrupadas en grandes y llamativas inflorescencias. Es una planta algo sensible al frío y una helada fuerte (por debajo de -7ºC, aproximadamente) puede secar su parte aérea. A pesar de ello y gracias a que tiene un sistema radicular muy resistentes, la planta no muere y rebrota de nuevo la siguiente temporada.

 

Senecio tamoides

senecio tamoides
Senecio tamoides. Imagen: Guia de Jardín

 

El senecio tamoides es una planta trepadora con hojas ligeramente carnosas que, encaramada a una valla o un muro con soporte, puede llegar a subir unos 5 metros de altura. Florece durante el otoño y el principio del invierno, entre octubre y diciembre, aunque en climas cálidos puede seguir floreciendo durante todo el invierno. Las flores aparecen agrupadas en las axilas de las ramas o al final de los tallos y forman inflorescencias amarillas. Es una planta nativa de África que se adapta muy bien al clima mediterráneo templado. No tolera heladas.

 

Viola × wittrockiana

pensamiento
Viola x wittrockiana, pensamiento. Imagen: Pixabay

 

Seguro que conoces los pensamientos. Son plantas muy populares que ofertan en los comercios en cuanto llega el final del otoño. Son pequeñas plantas herbáceas que se cultivan como anuales, adoran el frío, y florecen sin cesar desde final del invierno hasta que vuelven las temperaturas cálidas. Sus delicadas flores están formadas por cinco pétalos aterciopelados en una extensa gama de colores. A pesar de ser plantas de temporada, se autosiembran con facilidad y puedes tener plantas nuevas la siguiente temporada. Para ello, no retires las flores marchitas, solo sus pétalos, y deja que las flores maduren en la mata. Los pensamientos también son resistentes a las heladas.

 

PrImula SPP.

primula
Primula sp. en primavera. Imagen: Guia de Jardín

 

La floración de las prímulas es una señal inequívoca de que la primavera se acerca, su floración comienza a finales de invierno y se prolonga durante la primavera. Aunque en los viveros las ofertan como plantas de temporada, son en realidad plantas vivaces que se cultivar durante más años. Lo cierto es que las siguientes temporadas es difícil mantenerlas tan bonitas como la primera. Las prímulas crecen mejor a semisombra y en sustrato húmedo, aguantan el frío pero las heladas las pueden estropear. Existen muchas variedades de prímulas, con portes diferentes y flores de muchos colores. La más popular es la Primula vulgaris.

Los meses de floración indicados en este post corresponden al hemisferio norte. Esperamos que os sea útil para encontrar plantas que den color a vuestros jardines los fríos días de invierno, mientras esperamos la llegada de una nueva primavera.

Guía de Jardín

Blog personal escrito por Mónica y María, madre e hija, que se centra en la jardinería doméstica con temas que van desde el diseño de nuestro propio jardín hasta las técnicas que empleamos para mantenerlo. También hablamos de plantas, paisajistas y otros jardines, grandes y pequeños, que te pueden servir para inspirarte.

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