10 preguntas verdes a... Antonio Luque

El conocido grupo sevillano Sr. Chinarro inauguró el pasado mes de abril el cartel de Sons al Botànic 2019, el ciclo de conciertos acústicos al aire libre que organiza anualmente el Jardí Botànic. A pesar de que la lluvia tampoco quiso perderse la actuación, Antonio Luque, su cantante y compositor, consiguió crear en solitario una atmósfera especial y envolvente en la que a través de melodías cautivadoras, letras mordaces y conversaciones hilarantes, nos habló de esos 25 años de carrera que recoge en su último disco “Colección permanente”. Un poeta disfrazado de músico, aunque también ha dado el salto a la literatura, al que le gustan las plantas y que incluso ha reflexionado sobre la situación actual del medio ambiente en algunas de sus canciones. Sin duda tenía que pasar nuestro cuestionario verde.

1. ¿Cuál es tu primer recuerdo de naturaleza?

En el parvulario, también conocido como jardín de infancia, había un limonero solitario que salía del centro del patio de cemento. Debieron de ponerlo para mantener la denominación de jardín. No había más plantas. Un rectángulo gris rodeado de paredes grises, y algunos niños ya violentos. Creo que de allí viene mi visión ácida, coloreada y descreída de la humanidad, así como mi predilección por las plantas entre los seres vivos.

 

2. un paisaje que te haya inspirado al hacer un disco o componer una canción.

La primera que me viene a la cabeza es La decoración. La esbocé mentalmente subiendo a pie a Gibralfaro, en Málaga. Al principio me parecía que en Málaga había más árboles que en Sevilla, pero era solo porque alrededor del ayuntamiento suelen cuidar las vistas, y desde Gibralfaro se ve el ayuntamiento y el parque. Mucho me temo que si no fuera por la gestión de las podas, las talas, los tratamientos contra el picudo y las comisiones de las palmeras, que tan poca sombra dan, en las ciudades habría solo árboles de plástico.

 

3. Primavera es tiempo de...

No recuerdo bien de qué es tiempo la primavera, porque estoy en Barcelona y aquí parece que no hay. A 7 de mayo y buscando el jersey de nuevo. Eso sí, cada vez que voy a correr está más verde la higuera esa que hay junto al Llobregat. Casi puedes ver crecer las hojas si te paras. Me encanta ese olor de los higos o de las brevas (las brevas primero, ¿no?).

Nota de espores: sí, ¡las brevas primero!, siempre que hablemos de higueras bíferas claro, las que dan higos y brevas, que no son todas. En realidad las brevas son los frutos tardíos del año anterior que en estas variedades permanecen en estado latente en el árbol hasta que llega el buen tiempo con la próxima primavera, así que podríamos decir también que ¡según se mire!. 

 

4. ¿Sabes trepar a un árbol? 

De niño mis tendones parecían crecer más despacio que mis huesos, nunca tuve mucha flexibilidad. Había un árbol bajito en la plaza donde jugábamos a la pelota, con ramas poco inclinadas, casi horizontales. Allí puse mi único nido. Y una vez me subí a otro para colarme a un concierto. Pero soy poco simio yo. Lo justo para no cabrear a Darwin.

 

5. Si escudriñáramos en tu armario, ¿encontraríamos alguna camisa con cactus o palmeras? ¿Eres un #botanicfashionvictim?, venga confiesa!

Tengo varias camisas de plantas, sí. Una de macetas de cactus, la de palmeras que tiene todo dios, la de naranjas que viste... Acabo de acordarme de una con costillas de Adán. ¿Dónde la tengo? ¡Tantas mudanzas!

 

6. ¿Con qué aroma botánico viajas automáticamente en el espacio o en el tiempo?

El olor del azahar, claro. Va uno a los pocos días de Sevilla en que no hace ni calor ni frío, cuando te preguntas por qué demonios te fuiste. No sé por qué en Valencia no suele llegar ese olor desde los campos de naranjas, tantos como hay. Debe de ser que las amargas huelen más y mejor. Qué rara es la vida.

Nota de espores: curiosamente, aunque Valencia es conocida por sus naranjas, la ciudad en sí está rodeada de huerta pero principalmente con cultivos de hortalizas. No hay diferencias importantes en aroma entre los naranjos de producción y los utilizados en jardinería, que también los tenemos. Pero seguramente Sevilla capital tiene más naranjos por metro cuadrado que nuestra ciudad. Los campos de naranjas están un poquito más apartados, repartidos en las zonas más rurales y a lo largo de diferentes comarcas, donde existe una larga tradición.    

 

7. Elige una planta para hacerte un selfie.

Una planta carnívora. Parece que un selfie arriesgado tiene un plus en estos tiempos carajotes.

 

8. Un sabor vegetal que odies y uno que te fascine.

Odio el sabor del aceite de girasol, porque estuve trabajando años con aceites y ese aroma tiene un regusto a mancha insoportable. Y con el de oliva me pasa un poco, pero compensa porque está rico. La peste a marihuana ahora casi me hace vomitar (cosas de la edad). Adoro todas las frutas, y muero por el chocolate, como es natural.

 

9. Si fueras un superhéroe ambiental, ¿qué poder elegirías?

Ley del Talión: árbol talado, cabeza cortada. Simple pero efectiva.

 

10. Para ti un jardín botánico es un espacio para...

Un espacio para quedarse. Y para pensar en cómo podría ser la tierra si no hubiese tanto idiota.

Revista Espores. La veu del Botànic

Redacción de Espores, la veu del Botànic

Revista de divulgación científica del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia

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