Ahora hace justo un año el Botánico tenía en su Estufa Fría la muestra Por las ramas, de Manuel Sáez, la imagen de la cual había encargado al diseñador valenciano Dídac Ballester. Se cerraba así una colaboración en la que descubrimos su mirada curiosa, su cuidadosa elección de materiales, la exigencia en los colores y las texturas, la persecución inagotable del trabajo bien hecho sin dejar nunca de lado el trato fácil. Contemplamos el catálogo de aquella exposición, de un amarillo vibrante, veraniego, y no nos extraña que la ciudad, y otros muchos lugares, estén sembrados de sus diseños, que acumule premios, y que ahora quiera compartir sus conocimientos en la ESAD de Valencia.

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