Historia de los bosques

Bosc de sureres en la Serra d'Espadà Bosc de sureres en la Serra d'Espadà Imatge de Manel: www.flickr.com/photos/manel/

El pasado 26 de marzo, en la Facultad de Farmacia de la Universidad de Valencia, se organizó una conferencia por parte de Nerium, Grup Botànic: Los bosques valencianos: pasado, presente y futuro. Ésta fue impartida por el reconocido botánico Gonzalo Mateo, el cual, explicó el desarrollo de los bosques a lo largo del tiempo.

Gonzalo Mateo Sanz es Doctorado en Ciencias Biológicas por la Universidad de Valencia, donde trabaja como investigador y profesor en el campo de la botánica. Tiene altos conocimientos florísticos y fitogeográficos del Sistema Ibérico, y además, es un experto en la taxonomía de algunos géneros de plantas vasculares.

 

imagen 1

Gonzalo Mateo impartiendo un curso de botánica. Imagen de la Web Noguera de Albarracín

 

En la conferencia, Gonzalo nos hizo ver que los bosques que conocemos y existen actualmente en nuestro territorio, ocupados mayoritariamente por pinos, sabinas y enebros, no son los que solamente deberían de estar. Entonces, ¿qué ha pasado? ¿Cuáles han sido las causas de que estos no se desarrollaran de forma natural? A continuación, todas las respuestas.

 

Condiciones para ser un bosque
A veces, a cualquier agrupación de árboles le asignamos la categoría de bosque, sin embargo, se deben de cumplir una serie de características para delimitar el concepto. Además de tener una cubierta arbolada, un bosque tiene que ser de origen natural (al menos 50 años sin intervención humana), presentar una alta densidad (cercana al 100%), y ser complementado con un sotobosque que le aporte madurez, la estratificación de las diversas capas del suelo, y una biodiversidad vegetal, fúngica, animal y microbiana variada.

 

 imagen 2

Laurisilva. Imagen de Benoît Deniaud 

 

Desde hace siglos, los bosques se encuentran agrupados en cinco biomas: subtropical o laurisilva, tropical caducifolio, bosque de coníferas, estepa arbolada de sabinas y bosque perennifolio mediterráneo, todos regidos por el clima que los caracteriza.

 

Viaje en el tiempo
Siglos atrás, las diferentes épocas históricas han sido determinadas por periodos de cambios extremos en el clima. Empezando por el Terciario (periodo desde hace 65 Ma a 2 Ma) donde las cálidas temperaturas y la humedad dominaban el planeta, dio lugar a los bosques subtropicales y tropicales, y los polos libres de la capa de hielo, se cubrieron de coníferas. En el Cuaternario (periodo desde hace 2 Ma hasta 10000 años aproximadamente) caracterizado por ciclos glaciales, casi toda Europa quedó cubierta por la nieve. Se alternaron periodos muy helados y secos con interglaciaciones cortas, cálidas y lluviosas. Este hecho provocó que la estepa sabinar y el bosque perennifolio mediterráneo, los cuales se adaptan a la sequedad y al frío, dominaran el territorio.

 

 imagen 3

Imagen de Mike 

 

La laurisilva y el bosque tropical prácticamente desaparecieron por las extremas condiciones climáticas, a las que se sumaron el intento de supervivencia de la megafauna herbívora (mamuts, rinocerontes, bisontes), los cuales, dejaron un paisaje aclarado y estepario. Mientras tanto, algunas especies se resguardaban en lugares cálidos, rocosos y escarpados inaccesibles para los herbívoros, que permitieron la colonización de barrancos, hoces o gargantas profundas poco accesibles. Reciben el nombre de refugios, y son un término clave para la persistencia de especies caducifolias y subtropicales.

 

imagen 4

Mamuts. Imagen de Wally Gobetz 

 

Si volvemos al presente, observamos a grandes rasgos árboles y bajos matorrales con pequeñas hojas de gran consistencia y esclerófilas, como el común romero o la aliaga, y también pinos y sabinas. Esta vegetación es de tipo glaciar, por lo tanto, no corresponde a la época en la que vivimos.

 

Los causantes
La culpabilidad recae sobre nuestros antepasados. Los avances de la civilización, provocaron la distorsión de los bosques; colonización romana, asentamiento de viviendas, agricultura y ganadería, obras de minería, guerras en la Edad Media con las consecuentes devastaciones de cosechas y montañas, construcción naval... todo un conjunto de hechos siglo tras siglo, con el resultado de una alta presión sobre el territorio.

 imagen 5
España en el Siglo XX. Imagen de Jose Javier Martin Espartosa 


A principios del S-XX, se llegó a una desertización casi total: no existía tierra virgen sin propietario, es decir, todo se podía explotar. No hay concepto de naturaleza, y frente a esta situación, las especies más fuertes son las que mejor se adaptan.

 

imagen 6
Deforestación. Imagen de vicent desjardins 


Afortunadamente, existen lugares donde el abandono de cultivos permite la regeneración de vegetación, como por ejemplo, bosques de pinares repoblados que sirven de apoyo a carrascas o robles que crecen a su interior.

 

Pensemos en el futuro
La disminución de la cubierta forestal mundial ha sido muy notable desde hace años. Actualmente Rusia es el país con el porcentaje más alto, y los bosques primarios (vírgenes, sin intervención humana) quedan reducidos a lugares puntuales del mundo, como en el Amazonas o la taiga de Escandinavia.

 

 imagen 7

Imagen de Tats Shibata 

 

Tenemos que mentalizarnos de que los bosques son muy valiosos, por la vida que albergan y por los recursos de alto valor que nos aportan. Por ello, Gonzalo nos propuso algunas soluciones que quedan en manos de todos nosotros: llevar a cabo planes de recuperación de bosques, designación de más parques naturales y microrreservas, actuaciones urgentes en zonas erosionadas o desertizadas, aprovechar racionalmente los recursos renovables del bosque... todo queda reducido a una mayor implicación y conciencia por parte de todos. ¿Estáis dispuestos?

 

 

Inés Fernández Ángel

Estudiante de Ciencias Ambientales en la Escuela Técnica Superior de Gandía. Colabora en el Departamento de Cultura y Comunicación del Jardín Botánico