UN BOTÁNICO AL MES: PEP ROSSELLÓ

Es el turno del investigador más potente del Jardín Botánico, que nos cuenta de primera mano su trayectoria y pasión por el mundo de la botánica. Desde sus queridas Islas Baleares, donde nació, pasando por otros botánicos relevantes de la península como el de Marimurtra en Blanes, que dirigió a nivel científico hasta llegar al nuestro, donde ya lleva 26 años dirigiendo un equipo de investigación que trabaja principalmente en el campo de la diversidad y evolución vegetal. Una entrevista crítica pero instructiva con la situación actual de la investigación y en concreto en el contexto de las plantas, con la que acabamos la iniciativa de 12 meses 12 botánicos.

1. ¿Cuánto de tiempo hace que trabajas al Botánico?

Hace 26 años que me incorporé en la Universitat de València. He estado trabajando en el Jardín Botánico de Córdoba, Real Jardín Botánico de Madrid y el Jardí Botànic de Marimurtra. Mi investigación se encuentra vinculada al ICBiBE y al Botánico desde la inauguración del edificio de investigación.

 

2. Te gusta la botánica desde que eras muy joven. Has sido aquello que se dice un hombre con una gran curiosidad. ¿Cómo surgió esta pasión?

Buena culpa se debe a mis padres, que me transmitieron de bien pequeño el cariño por la naturaleza cuando íbamos de excursión los domingos, recorriendo los caminos de la Sierra de Tramuntana. Mi cabeza, muy activa en aquel tiempo, estaba ansiosa por conocer los nombres de aquellos seres verdes y misteriosos de los que entonces no sabía nada, excepto que lo desconocía prácticamente todo. Primero serían las plantas vasculares, a los 14 años, y a los 16 caí hechizado por la belleza de los musgos...y hasta ahora.

 

CUROLLA PLANTAS

Pep Rosselló en el Jardí Botànic de Sóller 

 

Creo que he sido, y soy todavía, un privilegiado por tener desde entonces esta curolla, pero todavía con más intensidad. Pero este encantamiento fue posible por que hubo gente muy generosa que me guió, compartió conmigo todo lo que sabía y puso cementos firmes allá donde sólo había pasión. Esto marcó completamente mi vida personal y profesional. Sólo les puedo tener palabras de profundo agradecimiento.

 

3. ¿En quÉ consiste tu trabajo?

Es muy simple de explicar y muy difícil de llevar a cabo: en pensar y hacer que este proceso se convierta en Ciencia, cuanto más transversal y universal, mucho mejor. Y con una coletilla importante, que es pasarlo bien.

 

PASSIO 1

Excursió de Geobotànica al Montseny (2016). Pep Rosselló amb els també botànics i investigadors de la Universitat de València, Pilar soriano i Ricardo Garilleti   

 

4. ¿Cómo es la situación laboral ahora?

Hay una frase de Hugh Miller que creo que es de necesario conocimiento y obligada reflexión, dice que << Los problemas no son más que oportunidades con espinas >>. El problema principal que veo actualmente es el mantenimiento y el incremento estremecedor en general de la mediocridad en el ámbito universitario en cuanto a las disciplinas ligadas a la historia natural y, al que no es ajeno, desgraciadamente, el colectivo de botánicos. Puede ser que un nuevo replanteamiento de las prioridades en investigación (y su financiación), y un enfoque nuevo y completamente radical de la función pública universitaria sean fundamentales; son las espinas de Miller. A mi parecer, la falta de investigadores no es el mayor problema al que tenemos que tener miedo. Faltan investigadores de calidad, ciertamente, pero están en nuestro entorno. Lo único que hace falta es poder incorporarlos a las instituciones para que puedan desarrollar su trabajo. Pero cualquier incremento de las plantillas pasa por el inevitable y muy necesario trance de registrar a la mediocridad y a los elementos prescindibles en un entorno de excelencia y competitividad. Y desafortunadamente el sistema ni lo permite ni probablemente lo quiera. La ineptitud es estolonífera y, además, es muy difícil de esconder.

 

5. Te quiero plantear un entretenimiento divulgativo. ¿Si tuvierais que explicar a los lectores de esta revista un descubrimiento, un hallazgo de lOs tantOs que vuestro trabajo y EL de vuestro grupo de investigadores habrá hecho durante estos últimos años, ¿cuál elegiríais?

Puede ser que de los que más estoy satisfecho son los relacionados con el fraude alimentario en vegetales. Hemos desarrollado, junto con los compañeros del Instituto de la Grasa de Sevilla (CSIC) protocolos experimentales reproducibles, y encontrado regiones adecuadas de los ADN cloroplásticos que permiten detectar en los aceites de oliva virgen y refinados la presencia de otras especies utilizadas usualmente como adulterantes, como el girasol o la avellana, que son prácticamente indetectables con los métodos fisicoquímicos empleados hasta ahora en los laboratorios analíticos de todo el mundo.

 

EQUIP ROSSELLO PEK

Pep Rosselló con su equipo actual de investigación

 

Es la continuación de la línea de análisis del fraude alimentario, comenzada con el equipo del compañero de la UIB Javier Benedí, desgraciadamente desaparecido, con el que patentaremos un método para detectar la presencia del garrofín (el estabilizante E-412) en los alimentos. Mucha gente se sorprende cuando les digo que la algarroba forma parte de su dieta y prácticamente no hay día en que no coman muchos picos al día, al menos algunas de sus partes. También, la colaboración con la Policía Científica y la formación de su personal a través de cursos organizados por el Instituto de Estudios Policiales, del cual somos miembro, permite un atraco a la sociedad muy enriquecedor.

 

6. RECUERDO que hace años en una entrevista al País, la directora de Real JardíN BotÁnicO de Madrid, María Teresa Tellería, se quejaba de que en España, a finales del siglo XX, todavía no SE teníaN elaboradas sus floras y faunas cuando en países con mucho menos diversidad de organismos ya las tenían redactadas de años atrás. ¿A que creéis que es debido de este atraso? ¿se trata de una tarea poco valorada, interesa poco a los botánicos y zoólogos terminarlas?

El diagnóstico de la doctora Tellería era sesgado. Aún así, no es exactamente lo mismo tener al alcance unos cuidadosos catálogos de biodiversidad que el poder disponer de unos productos, diría que colaterales, como son las floras y faunas, de ámbito más divulgativo pero que dicen mucho, y bien, del nivel cultural de las sociedades que las tienen o las demandan. En un entorno bastante competitivo como el que ahora vivimos en el ámbito científico, la valoración de la investigación se reduce principalmente a tener unos buenos indicadores del impacto que genera ésta, su visibilidad internacional y su transversalidad. Sin buenos indicadores es bastante difícil para los investigadores obtener financiaciones públicas para desarrollar nuevos proyectos.

 

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Izquierda, Pere Fraga, Pep Rosselló y Jaime Güemes en el Monte de Gennargentu, Cerdeña (2006). Derecha, Zona costera del norte de Menorca

 

Objetivamente, y por su natura, estos tipos de estudios regionales tienen relativamente poca trascendencia en comparación con otros tipos de investigación más universal. Incluso hay distinciones más que sutiles entre el que es hacer ciencia y lo dedicarse a la catalogación de la historia natural de un territorio. Se por eso que es poco atractivo, en términos de rendimientos curriculares, dedicarse profesionalmente a la catalogación de la biodiversidad o a hacer manuales de floras y faunas. Ahora bien, una buena parte de los estudiosos más firmes de las floras locales y regionales no se encuentran a instituciones públicas de investigación. Es gente con una formación admirable y que no se dedican profesionalmente a estas tareas.

Es curioso pero buena parte de los estudios florísticos a países como Gran Bretaña, Francia e Italia no se desarrollan en las universidades sino en otros centros. Puede ser es el momento de comenzar un análisis profundo para las nuevas generaciones que quieren hacer estudios de biodiversidad pero que puede ser no #haber que seguir enseñanzas universitarias, por prescindibles.

 

7. ¿La crees imprescindible, la pasión, para dedicarse a la investigación científica?

Para mí es uno de los requisitos fundamentales que habría que incorporar al perfil deseable de cualquier investigador en general, pero con más razón de ser todavía si hablamos de la investigación sobre el mundo de los seres vivos. Desgraciadamente, parece que esta calidad es un atavismo digno de mejor causa. Y el que parece todavía más grave: hemos pasado de ver un perfil de gente que tenía ilusión al principio de su trayectoria y la ha ido perdiendo a lo largo del tiempo, a otro, actual, en el que la gente novel que empieza a dar sus primeros pasos en el mundo de la investigación ni sabe que es esto de tener pasión en lo que hace. Hay un libro de Ramón y Cajal, Reglas y consejos sobre investigación científica, en el que pone de manifiesto, entre otras singulares reflexiones, lo mismo. Viene a decir que la naturaleza no concede los favores del éxito a los científicos de espíritu frío y que esta frialdad suele ser a menudo un síntoma inequívoco de impotencia.

 

8. Has abordado líneas de investigación muy diversas a lo largo de los años, Desde el estudio de procesos de endemiciDaD y de diversidad genética en plantas amenazadas, y has descrito especies nuevas. También has hecho esto que se denomina investigación aplicada empleando el ADN para desenmascarar fraudes alimentarios; pero muy a menudo miras hacia las Islas. ¿Qué influencia ha tenido el hecho de ser isleño, y de Mallorca, en toda tu investigación?

Creo que mucha, por no decir toda. Creo que el ser isleño comporta una manera peculiar de entender la vida, de relacionarse con el entorno y de actuar en consecuencia. El hecho de haber nacido y crecido en un laboratorio natural excepcional, como son las Baleares, para ver e interpretar procesos de evolución y especiación que se han dado en vegetales, ha marcado mi trayectoria.

 

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Pep Rosselló en la cima del Peñagolosa. Excursión botánica con nuestro Jardín (2017) 

 

Seguramente quedé cautivado por el encanto de la rareza que inevitablemente surgía a cada paso, al encontrar las plantas endémicas. Quién podía resistirse a preguntarse: cómo y cuando se formaron, cómo han evolucionado, y quiénes son sus parientes más cercanos. Estas cuestiones tan simples son todavía la base de buena parte de mi investigación actual sobre los procesos y patrones de especiación en condiciones de insularidad, tomando justamente las Baleares como archipiélago modelo para contrastar los resultados obtenidos en los archipiélagos oceánicos por otros investigadores.

 

9. ¿Cómo ha cambiado tu trabajo con los años? ¿CÚAL es realmente el alcance de los cambios que supone en disciplinas como la taxonomía o la filogeografia el desarrollo de las técnicas moleculares?

He tenido la suerte de vivir dentro del acontecimiento de una auténtica revolución tecnológica en muchos campos y que ha favorecido el desarrollo de una ciencia global rigurosa y excitante en muchas disciplinas. También, dentro de la botánica. Supone una apuesta por un tipo de botánica experimental, utilizando marcadores moleculares y que pretende responder a cuestiones relevantes en los campos de la evolución, conservación y bioidentificación.

 

cromosomas FISH

Cromosomes d'una espècie de Limonium

 

En botánica la incorporación de las técnicas basadas en los polimorfismos del ADN como herramienta rutinaria y auxiliar ha supuesto cambios espectaculares en la reinterpretación de las relaciones sistemáticas entre y dentro de los mayores grupos vegetales. Por otro lado, empezamos a entender mejor los procesos microevolutivoss que han sido asociados a los grandes acontecimientos climáticos del Cuaternario, como las glaciaciones, y por lo tanto podemos entender cómo ha podido influenciar a los patrones de diversidad genética que han sobrevivido.

Y todavía querría resaltar un hecho que no es sólo anecdótico: el trabajar con marcadores moleculares nos da unos conceptos y un lenguaje comunes que son compartidos con otros investigadores interesados en la zoología, ecología evolutiva, biogeografía, paleobiología y conservación. Nos permite salir del aislamiento, e incomprensión, seculares que han tenido los botánicos para ser identificados únicamente como naturalistas. Ahora, con estas técnicas podemos coincidir al estudiar los mismos procesos, aunque con organismos modelo diferentes. Creo que la botánica se encuentra en una etapa muy dinámica y excitante y esto es en buena parte debido al estudio esmerado de la diversidad molecular de los vegetales.

 

10. Si el conocimiento de los orígenes y el camino recorrido por una especie nos puede iluminar sobre su venidero, este conocimiento ¿resultaría indispensable antes de terminar cualquier política de conservación?

Efectivamente. Por desgracia los gestores de la biodiversidad son en general bastante refractarios a incorporar los estudios filogeográficos como conocimiento indispensable para abordar racionalmente cualquier medida de conservación de los seres vivos. Muy a menudo piden los estudios con posterioridad a diseñar y ejecutar estrategias de conservación que incluyen el diseño de parajes protegidos o la recogida y almacenando de smillas, y a menudo los resultados moleculares revelan la poca adecuación de las medidas puestas en práctica. Creo que tenemos que ir superando de manera firme que el criterio demográfico sea el único empleado en la administración para el diagnóstico y evaluación de los organismos amenazados. Es, simplemente, una simplificación muy grosera de una realidad biológica mucho más compleja.

 

11. Y si tuvierais que poner en entredicho una hipótesis dada por cierta a base de sentirla, ¿CUÁL serÍa?

Sin duda, la de que la flora endémica de las islas Baleares (y por extensión de la Mediterránea occidental) es en conjunto una flora de origen muy antiguo y de que la mayor parte de sus parientes más cercanos son desconocidos o bien se encuentran en lugares exóticos. Las firmas dejadas al ADN nos indican más bien lo contrario: el parentesco de la mayor parte de la flora endémica baleárica se encuentra a la cuenca Mediterránea.

 

12. ¿TIenEs pensaDO CuanDO VOLVEREIS a lAs ISLAS?

En octubre de 1989 empecé a trabajar en el Jardín Botánico de Córdoba y desde entonces mi vida profesional ha estado ligada en distintos lugares de la península. El año que viene, pues, hará 27 años que estoy físicamente alejado de Baleares. Es cierto que al llegar a una cierta edad uno va pensando en poder disfrutar del placer de envejecer en la tierra donde nació y poder saborear los recuerdos de un tiempo pasado.

 

rossello islas

Pep Rosselló en el Jardí Botànic de Marimurtra, en su etapa como director científico  

  

Puede ser fuera bueno pensar que hay ciclos que hay que cerrar en su justo momento. Pero no ahora. En el comienzo de mi entonces nueva etapa como director científico al Jardín Botánico de Marimurtra en Blanes, me acuerdo de un pensamiento del archiduque Lluís Salvador que decía que no se puede escribir sobre un lugar si no es el suelo del lugar el que enjuga la tinta en que están escritas las palabras; y creo que todavía necesito disfrutar del suelo de otros muchos lugares por mucho más tiempo antes de concluir mi tarea.

 

Revista Espores. La veu del Botànic

Redacción de Espores, la veu del Botànic

Revista de divulgación científica del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia