El entusiasmo de Carlos Pau

El Jardín Botánico de la Universitat de València rinde homenaje a este botánico segorbino con una bonita plaza que lleva su nombre. Por eso, recordamos su labor botánica.

Comenzamos, con este artículo, una serie destinada a los botánicos que dan nombre a alguna de las instalaciones del Jardín. Porque no queremos que Joan Plaza sea un auditorio o que Carlos Pau sea una plaza. Queremos recordarles, conservarles y describirles como hacemos con las plantas que cultivamos.

 

Plaça de Carles Pau Jardí Botànic de València

Plaza Carlos Pau del Jardí Botànic de la Universitat de València. Imagen de Wikipedia

 

Ha nacido un botánico
Carlos Paul Español es su nombre completo. Nació en Segorbe en el año 1857, en el mes de las flores. Hijo de tenderos y hermano de dos chicas, una de las cuales murió joven pero la otra le dotó con abundantes sobrinos. Tanto es así, que dos de sus sobrinas solteras (Celestina y Ángeles) vivieron con él hasta su muerte.

 

Busto de Carlos Pau Español 03

Carlos Pau en su pueblo, Segorbe. Imagen de Wikipedia

 

Estudió Farmacia en Barcelona y se doctoró en Madrid a los 26 años con un estudio sobre la familia de las ranunculáceas. Antes de volver a Segorbe definitivamente para establecer su propia farmacia, Carlos trabajó un tiempo en una farmacia de Olba (Teruel) para adquirir un poco de experiencia antes de estar al frente de su propio negocio. Durante este periodo, publicó sobre las plantas de los alrededores en los periódicos locales.

 

Influencias
Mientras Pau trabajaba por su cuenta, el farmacéutico Francisco Loscos regentaba la Agencia de Castelserás, formada por un grupo de médicos rurales, personal sanitario y sacerdotes interesados en la botánica. Loscos se puso en contacto con Pau para hacerle saber la disconformidad que sentía hacia su trabajo en solitario, sin notificarle los resultados de los estudios ni los procedimientos. Rápidamente Pau le mandó una carta poniendo a su disposición todas sus recolecciones. Esto fue el principio de una extensa relación epistolar.

 

 castellon acueducto medieval de segorbe

Segorbe. Haz clic aquí per saber el origen de la imagen

 

Loscos mantenía relación con el botánico alemán Wilkomm, el mejor conocedor de la flora española del momento que recientemente había concluido la obra Prodromus Florae hispanicae, para hacerle una sugerencia: Pau había encontrado en la sierra de Segorbe un ejemplar de centaurea que podría ser denominado C. Paui. Y así fue.

 

Con la muerte de Loscos, Pau, con 29 años, pasó a coordinar la agencia y conoció a Zapater, un entomólogo que formaba parte del grupo botánico. Entre ambos surgió una buena amistad a pesar de la gran diferencia de edad.

 

C.paui
Centaurea paui. El epíteto paui és debido a Carlos Pau. Imagen de BDDB Autor: Antoni Aguilella.

 

Las relaciones internacionales también surgieron con el paso de los años. La figura del científico solitario había quedado atrás, nada era posible sin aquella red de botánicos. Francia, Suiza, Alemania o Italia son a algunos de los países con lo que estableció relación postal. Botánicos ancianos y reconocidos se interesaban por el intercambio de conocimientos y ejemplares.

 

No obstante, Pau fracasó en su intento por optar a un cargo público que le costó un crisis personal que superó gracias a su madre y al sacerdote de Albarracín. Sobrepuesto a las dificultades, Pau volvió al trabajo con más energía que nunca iniciando una etapa de duros viajes a caballo o a pie por Sevilla, Cádiz o Játiva.

 

Aportaciones al estudio de las plantas
Carlos Pau partió de un punto de estudio de la flora y la taxonomía bastante lamentable. Había un gran desconocimiento a pesar de que grandes botánicos ya habían realizado sus trabajos, como Cavanilles o Clemente, que tendrán su turno a Espores.

 

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Hojas digitalizadas de una de las obras de Carlos Pau. Imagen de la Biblioteca digital del Real Jardín Botánico

 

Sus estudios y las recolecciones del grupo de forofos que lideraba empezaron a generar gran cantidad de publicaciones botánicas, una tendencia que en Europa ya se había establecido y que empezaba a despertar interés entre los botánico de otros países.

 

Pau consiguió recopilar más de 80.000 pliegos botánicos y una biblioteca de 700 volúmenes que la Universitat de València adquirió, unos años antes de la muerte del botánico, por 50.000 pesetas. Pero, al estallar la Guerra Civil española, la muerte de Pau se aceleró y su colección fue trasladada a Madrid y almacenada e intercalada con los ejemplares del herbario de Real Jardín Botánico. Hay que recordar que la voluntad de Pau era que su colección descansara junta, para ser comprendida en su totalidad, y en Valencia. Pero la guerra no lo permitió.

 

Una plaza para la memoria
Junto al antiguo edificio de investigación, donde puedes visitar la Exposició Rehogar 6 de Makeatuvia, encontramos la soleada plaza Carlos Pau. Siempre ha sido un espacio para las siembras, lleno de macetas cargadoas de semillas destinadas al intercambio con otros jardines. Hoy en día, hay que destacar la colección de cítricos con variedades curiosas como Fortunella hindsii, que produce naranjas pequeñas o Poncirus trifoliata cubierto de espinas.

 

Crisantemos

Crisantemos. Imagen de Wikipedia


Además, os avanzamos que nuestros jardineros se han encargado de engalanar la plaza con crisantemos que florecerán por Todos Santos. Un espectáculo que no queremos que os perdáis y al que dedicaremos un artículo de aquí a unos días. ¡Hasta pronto!

 

Imagen de cabecera de FlickR. Centaurea.

Revista Espores. La veu del Botànic

Redacción de Espores, la veu del Botànic

Revista de divulgación científica del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia