Corcho, el corazón del alcornoque

El corcho es la corteza del alcornoque, la capa externa y gruesa que cubre el tronco y las ramas de este árbol típico del Mediterráneo. La obtención de este material es muy curiosa y sus usos, de lo más variados.

El alcornoque (Quercus suber), un árbol nativo del contorno mediterráneo del sur de Europa y norte de África, ha sido muy extendida por el ser humano por serel principal producto del corcho, un material muy codiciado debido a sus propiedades. Su ligereza, elasticidad e impermeabilidad, lo convierten en amortiguador, químicamente inerte y retardante del fuego.

El corcho, la corteza del alcornoque, está compuesta por una masa elástica y homogénea de células muertas aplanadas e impregnadas de una sustancia grasa que la convierte en prácticamente impermeable al agua y los gases. En términos biológicos éste es un mecanismo de defensa al fuego tan habitual en los paisajes mediterráneos.

 

Los usos del corcho a lo largo de la historia han sido de lo más variado, pero el más extendido ha sido la fabricación de tapones para botellas. El origen de este uso lo encontramos en Francia, en la segunda mitad del siglo XVII, cuando un monje llamado Perignon, conocedor de las cualidades aislantes del corcho, decidió probarlo como mecanismo de cierre de las botellas. El resultado fue más que positivo, ya que gracias a los tapones de corcho los vinos podían almacenarse durante períodos prolongados de tiempo, y su transporte, sobre todo en largas distancias, era más fácil. Desde este momento el corcho fue el origen de una nueva industria directamente ligada a la producción vinícola.

 

La extracción del corcho

La saca de corcho, o proceso de extracción de la corteza del alcornoque, sigue siendo muy parecida a como se hacía hace más de tres siglos. Se realiza durante los meses de verano, cuando el árbol está en su máxima actividad vegetativa, porque durante este periodo es más difícil dañar al árbol durante en el proceso. Se introducen una serie de hachas curvas que cortan la corteza sin dañar los tejidos y después, a modo de cuñas, unas maderas levantan el corcho.

 

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La recolección del corcho no causa daños al alcornoque, siempre que se haga de la forma adecuada y respetando los tiempos mínimos, el primer descorchado se ha de hacer cuando el árbol tiene alrededor de 35-60 años, y el espacio para que la capa aislante vuelva a hacerse está entre 9 y 12 años dependiendo del clima. Tanto es así que el corcho es un recurso totalmente renovable.

 

Se ha de tener en cuenta que la primera extracción de corcho no suele ser de gran calidad y se utiliza para triturar y formar aglomerados, pero no es hasta la tercera pela, cuando el árbol ha cumplido los 50 o 60 años de vida, cuando se empieza a obtener corcho de mejor calidad o corcho fábrica.

 

La industria del corcho en la Comunidad Valenciana

Se calcula que en Europa se producen unas 340.000 toneladas anuales de corcho, que suponen unos 2,5 millones de euros y unos 30.000 puestos de trabajo. Los países punteros en esta industria son Portugal, Argelia y España, responsables del 80% de la producción de corcho a nivel mundial.

En España la producción de corcho se concentra fundamentalmente en el suroeste, Andalucía occidental y Extremadura, así como también la industria de transformación, aunque también encontramos producción de corcho en la Comunidad Valenciana, concretamente en la Sierra de Espadán, en la provincia de Castellón.

 

Espadán tiene un corazón de más de 6.000 hectáreas de corcho, una zona con una facturación media entre los 2,5 y 3 millones de euros anuales, que supone el 1% de la producción nacional de corcho. Además, es una explotación forestal pionera en sostenibilidad porque está certificada con el sello FSC en una zona de alto valor ecológico, ya que se trata de un parque natural, y que garantiza la conservación de los alcornocales. Un valor añadido que sumado a su proceso artesanal da lugar a tapones ecológicos y de gran calidad. Este territorio constituye el núcleo principal más representativo y mejor conservado de los alcornocales en tierras valencianas, pero también se pueden encontrar buenos ejemplos en los parques naturales de la Sierra Calderona y el Desierto de las Palmas, que juntos cubren una extensión aproximada de 5.000 ha.

 

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Una inversión económica y de biodiversidad

El cultivo de alcornoques para la extracción de corcho es un negocio interesante en zonas agrícolas que puede producir beneficios económicos complementarios a otras actividades como la ganadería, especialmente en zonas adehesadas. Aunque la bellota del alcornoque es áspera y amarga, sirve para practicar la montanera, es decir, la fase final de la cría de cerdos en el campo, con la ventaja adicional frente a la encina de quese obtienen  bellotas en varias cosechas al año.

El interés económico del corcho hasta ahora ha permitido la conservación de extensas zonas de alcornoques, así como el desarrollo de una industria sostenible entorno a estos árboles. Sin embargo, el uso de otros materiales más baratos como el plástico o el aluminio para la fabricación de tapones ha tenido consecuencias nefastas para este tipo de explotaciones, llegando incluso a la degradación y la pérdida de los alcornocales.

 

Además del interés económico de los alcornocales, que forman parte de la cultura y de los paisajes mediterráneos y son fuente de recursos económicos renovables y sostenibles, también existe un interés biológico en la conservación de este tipo de bosques, ya que los alcornocales son ecosistemas que albergan una gran diversidad ecológica. En un alcornocal con una extensión similar a la quinta parte de un campo de fútbol, se han llegado a encontrar hasta 135 especies distintas de plantas. Además, estos grandes árboles son elegidos como lugar de nidificación por algunas de las aves más emblemáticas de la geografía ibérica, como el águila imperial o el buitre negro; y sus frutos son una importante fuente de alimento para numerosos animales, entre ellos algunas aves migratorias como las grullas.

Revista Espores. La veu del Botànic

Redacción de Espores, la veu del Botànic

Revista de divulgación científica del Jardín Botánico de la Universidad de Valencia

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