La plaga del mes de agosto

"Ceratitis capitata" "Ceratitis capitata" Imagen de Jorge Almeida. Fuente: FlickR

Las plagas tampoco tienen vacaciones así que volvemos con la mosca de la fruta, la conocida Ceratitis capitata. Destruye grandes cantidades de frutos tanto de caqui como de naranja y provoca pérdidas económicas enormes. Hoy conoceremos un poco más a este insecto parecido a una mosca doméstica, cómo controlar su población, su origen, la biología y alguna curiosidad más.

Hoy considerada cosmopolita, la mosca de la fruta tiene un origen africano. Se conocen textos franceses de 1772 en los que se le atribuye la destrucción de grandes cantidades de frutos en Francia. Tiene una medida un poco inferior a la de una mosca doméstica pero con colores vivos y grandes ojos verdes e iridiscentes. Las patas son amarillas y el macho y la hembra presentan algunas diferencias morfológicas.

 

La mosca en vida
Empezamos por el huevo de Ceratitis capitata: ovoide y blanco al principio pero vira a amarillo poco después. El tiempo de incubación dura un par de días y al eclosionar nacen larvas que penetran en el fruto agujereando la piel con las mandíbulas. Viven aproximadamente 12 días antes de madurar para caer al suelo y pupar. Tienen una habilidad curiosa y es que la larva se arquea y salta y es así como logra enterrarse unos centímetros bajo la superficie, donde permanecerá 10 días. De la pupa surgirá la mosca adulta ya preparada para volar.

 

 

 Hembra de C. capitata

La hembra tiene un abdomen con forma cónica que termina en un oviscapto en el que se insertan abundantes sedas sensoriales amarillas. Imagen del IVIA

Macho de C. capitata
El macho, un poco más pequeño que la hembra, tiene sobre la frente dos largas sedas que culminan en una paleta romboidal. Imagen del IVIA

 

La larva es blanquecina, alargada, sin patas y afilada en la parte delantera. Pasa por diferentes mudas y cambia a color naranja o rojo dependiendo del alimento que tenga en su interior. Mide 9 mm. La pupa es de color marrón y en su interior culmina la transformación. Al emerger el adulto, la pupa se abre transversalmente.

 

Busca un lugar soleado para endurecer sus tegumentos y alcanzar la coloración definitiva. Tras un breve periodo, el adulto emprende el vuelo; primero distancias cortas para perfeccionar la técnica. Al mismo tiempo, se alimenta de sustancias azucaradas necesarias para completar la maduración de los órganos sexuales. Estas sustancias no se encuentran solamente en los frutos sino que también aprovechan los nectarios y exudaciones de las plantas y las melazas producidas por otros insectos, tales como pulgones y cochinillas.

 

Aspecto de la larva de C. capitata

Aspecto de la larva de C. capitata. Imagen del IVIA 

 

El encuentro de los dos sexos se produce cuando el macho comienza a exhalar una secreción olorosa mediante la cual puede ser reconocido por la hembra a distancia que funciona como atrayente sexual y que facilita la cópula. Ya fecundada, la hembra inicia la puesta sobre el fruto, frota las patas anteriores, arquea las alas y se mueve describiendo círculos. Mientras, con la probóscide explora la superficie hasta encontrar el lugar adecuado. El número de huevos depositados en promedio por una hembra en cada cámara puede oscilar entre uno y ocho. Alrededor de la herida se forma una aureola pàl·lida si el fruto está verde o marrón si está maduro. Así, pone de manifiesto el lugar atacado.

 

Los frutos dañados y una lucha continuada
Un fruto puede albergar numerosas larvas en la pulpa así, queda totalmente destruido de manera que cae y se pudre. En las naranjas y mandarinas atacadas se observan zonas amarillas y blandas en la corteza. En los melocotones la mancha es de color castaño y la pulpa puede convertirse líquida.


Adulto de C. capitata sobre fruta

Adulto de C. capitata sobre fruta. Imagen del IVIA

 

El carácter minador de la larva de C. capitata, y la pupación bajo tierra han obligado a que los métodos de lucha utilizados se hayan dirigido contra el adulto. En cuanto a las medidas culturales se recomienda eliminar la fruta picada y la caída y controlar los frutales aislados, principalmente, higueras y nísperos.

 

De forma institucional, la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación de la Generalitat ha diseñado un Plan Integral de Actuación contra la Mosca de la Fruta en la Comunidad Valenciana, iniciado en 2003 y basado en el uso de la Técnica del Insecto Estéril (TIE): un método de control global de poblaciones en grandes superficies. Consiste en la liberación de grandes cantidades de machos estériles, procedentes de la bio-fábrica productora de machos estériles en Caudete de la Fuentes y un Centro de procesado y análisis de las moscas previa a la suelta en campo a las instalaciones del IVIA (Moncada). Este plan también contempla el seguimiento de poblaciones, tratamientos terrestres localizados y trampeo masivo.

 

En cuanto al control biológico, la acción de los enemigos naturales, actualmente, no es suficiente para controlar los daños producidos por C. capitata, sin embargo, juegan un papel importante en la disminución de las poblaciones. Pero, ¿cuáles son sus depredadores? Por un lado tenemos la araña Pardosa cribados que se alimenta de adultos de la mosca acabados emerger y también Pseudophonus rufipes que basa su dieta en las pupas de la mosca presentes en el suelo.

 

Parasitoides

Parasitoides de C. capitata. Izq: Diachasmimorpha tryoni. Derecha: Pardosa cribata. Imagenes del IVIA

 

En cuanto a las trampas, distinguimos entre las quimio- esterilizantes y atrayentes, ya sea con atrayente sexual o alimentario y que tienen la principal misión de muestrear el nivel poblacional y así, siguiendo los umbrales marcados, conocer el estado de la plaga . Así, en las trampas alimenticias: capturas de 0'5 moscas / moscas / día justo antes del envero indican la necesidad de efectuar algún tratamiento.

 

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Los limoneros no sufren el ataque de Ceratitis capitata

 

En las pérdidas económicas no sólo contamos los frutos que no llegan al mercado sino también la bajada de precio que puede suponer la presencia de marcas de mosca sobre la corteza.

 

Volveremos el próximo mes con algún bicho más. ¡Felices vacaciones!

 

Inés Perales

Colaboradora del Departamento de Cultura y Comunicación del Jardí Botànic

Exagero siempre que puedo y me gusta atiborrar a mis amigos y familia. Me maravillan las cosas o animales que vuelan excepto E.T, que me da miedo.